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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/rss2full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" version="2.0"><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-23229310</atom:id><lastBuildDate>Fri, 03 Jul 2009 13:17:12 +0000</lastBuildDate><title>El Apestado</title><description>La vida no me apesta, yo le apesto a la vida</description><link>http://elapestado.blogspot.com/</link><managingEditor>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>129</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" href="http://feeds.feedburner.com/blogspot/CNqL" type="application/rss+xml" /><feedburner:browserFriendly></feedburner:browserFriendly><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-6606432551860553657</guid><pubDate>Mon, 22 Jun 2009 14:25:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-22T10:37:52.435-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">muerte</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">perro</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">PAE</category><title>Capítulo 121</title><description>El Cuico, nuestro perro, se murió. Luego de tres semanas, el moquillo atacó a su sistema nervioso y tuvimos que ponerle una inyección letal para terminar con su sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí viene lo apestoso, lo triste de esta historia. Y si esto es motivo  para que se revele mi verdadera identidad, tomo el riesgo. Hace tres semanas exactamente, como ya lo conté en mi post anterior, fuimos al albergue del PAE (Protección Animal Ecuador), en busca de un perro, motivados sobre todo por el pedido reiterado de mi hijo de seis años, a quien una compañía peluda hacía falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los perros eran feos, menos el Cuico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(De paso les cuento, para los que no saben, que /kwika/ es una palabra quichua que significa lombriz de tierra. Por extensión, para los que tampoco saben, se usa para referirse a las personas muy flacuchas. Resulta, para el caso, que el Cuico era un perro largo y flaco).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hijo no quería esperar para llevarse el animal a casa. Así que rogamos, como suele hacerse aquí, con la clásica frase de: “no sea malito vea…”, y los miembros del PAE, incluido la veterinaria de turno, nos autorizaron a que nos llevemos el animal, con condición de regresarlo nuevamente una semana más tarde para esterilizarlo y aplicarle todas sus vacunas, incluida la del moquillo. Pagamos los veinte dólares y nos fuimos, felices, con el perro a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(El moquillo es un virus que afecta sobre todo a los perros y gatos y que es mortal en la mayoría de los casos). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la primera semana, el Cuico parecía haber vivido con nosotros siempre. Se adaptó a nosotros, a nuestros horarios y nuestras exigencias de mil maravillas, y ya empezábamos a referirnos a él como un miembro más de la familia hasta que lanzó su primer estornudo. Ahí, todos hicimos mutis, lo regresamos a ver y luego continuamos con el bocado que nos esperaba en el plato del desayuno. Por la noche, los estornudos eran mas frecuentes. Faltaba un día apenas para que se cumpla la semana y que debamos acudir a la cita con el veterinario así que decidimos esperar, convencidos de que el Cuico padecía de un resfrío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se cumplió el plazo y fuimos al veterinario que confirmó la presencia del malévolo virus. Recetó unos anticuerpos y otras medicinas, fue sincero al decir que era muy difícil curarlo, pero no nos dijo entonces que cuando lo recogimos del albergue, el perro estaba ya infectado, eso lo supe después, tras leer algunas cosas al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gastamos un dinero que no estaba previsto, y que para nuestra cuica economía, es siempre un golpe cuyas consecuencias se dejan vera hacia finales del mes. Dimos atenciones al perro, como quien las da a un enfermo terminal. Nos emocionamos cuando lo vimos levantarse de su cama, moviendo la cola, (que también parecía una cuica), cuando ladraba, en un intento de demostrar su perruna obligación como guardián. Nos entristecimos al verlo decaer nuevamente. Apresuramos el paso a la farmacia para comprarle los últimos descongestionantes. Macarena asistió al perro como una madre abnegada. Julián aceptó no martirizarlo. Finalmente, un día, Macarena vio cómo le daba una convulsión y entre los dos decidimos llevarlo para que acaben con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los señores del PAE, tan profesionales ellos, tan defensores ellos, tan perros ellos, no debieron habernos entregado un animal enfermo, no debieron ceder a nuestras súplicas, debieron entender que en esta historia no solo hay pulgas, sino personas involucradas, que el niño que recibió al perro con todo el entusiasmo que una mascota trae consigo, es ahora una víctima de su apestosa incompetencia. &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mors, ultima ratio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/perro," rel="tag"&gt;perro,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/pae," rel="tag"&gt;PAE,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/muerte," rel="tag"&gt;muerte,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/apestado" rel="tag"&gt;Apestado&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-6606432551860553657?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/06/capitulo-121.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-5125730756773906848</guid><pubDate>Mon, 01 Jun 2009 16:29:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-06-01T11:18:16.411-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">familia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">perro</category><title>Capítulo 120</title><description>A veces se me hace que mis comentarios podrían interesar, pero me equivoco. Debo corregir y limitarme al relato, a la descripción pura y fría de esta pestilente vida, aunque en el transcurrir de los días, casi nada de lo que ocurre merece una línea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Talvez lo más relevante ha sido la adquisición de un perro para mi hijo. Hace unas semanas fuimos al albergue donde se acoge a los perros sin hogar, y escogimos uno, el cachorro menos feo.  Pero lo más importante de esta anécdota, no es el hecho mismo, sino la cara de Samuel al ver reunidos en un mismo lugar a tantos perros que se frotaban contra él, en una demanda lastimera para que los considerara el elegido. El niño se daba vueltas desconcertado, sin saber qué hacer, a cual elegir, a cual dejar abandonado a su suerte, en medio del pestilente olor de la jauría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras estábamos ahí, llenando las formalidades necesarias, una pareja llegó a firmar la declaratoria de abandono de un perro adulto, un boxer, si no me equivoco. Cómo alguien puede hacer eso, me preguntaba, sin comentar nada con Samuel pues de hacerlo, se hubiera conmovido aún más y hubiera preferido ese perro adulto, al cachorro, blanco con negro, que ahora nos hace las noches imposibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, como era de esperarse, el perro ya ha mordido, entre juegos, varias veces a Samuel con lo que ha declarado, entre lágrimas y gritos que odia al animal, para de inmediato olvidarse del incidente y seguir jugando con su mascota, que sufre, igual que él, cuando el niño le jala las patas delanteras y le hace bailar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy el malo, el macho alfa al que el perro sigue a todas partes, aunque intento que Samuel sea quien le de la comida y se convierta así en su perro, más que en el mío. Soy también el que ejerce mano dura para educarlo, para enseñarle la difícil tarea de orinar en el jardín, y no en la alfombra, y de cacar afuera, y no junto a mi cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Macarena es la que concilia, la que consuela al mordido, la que trata de razonar con el irracional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El perro, Cuico, nos ha cambiado la vida, ha hecho que esta sea menos pestilente, pese al olor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-5125730756773906848?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/06/capitulo-120.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">12</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-1214730765589069068</guid><pubDate>Mon, 18 May 2009 14:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-18T07:21:22.909-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">humor</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">TV</category><title>Capítulo 119</title><description>Algunos comentarios hechos al post anterior, me obligan a repetirme. El tema central de mi post era el espacio que se da en la televisión nacional al marginado, como este, su servidor. Pero nadie hizo el más mínimo comentario al respecto. Por el contrario, se fueron por la tangente, por la línea fácil, la recta, para desmerecer mis argumentos, y revalorizar, en cambio, monotemas, como el de correa, correa, corrrea, que tiene obcecados a unos cuantos y que a mi me resbala como la mantequilla por el trasero de María Schneider.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En pocas palabras, usaron el aquí berreado discurso sobre la libertad de expresión, para reducir a escombros mí: ¡Abajo Vivos! en referencia a un apestoso programa de la televisión nacional que usa el racismo, el sexismo y la segregación verbal en todas sus formas, para, supuestamente, hacer reír al público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que más me irrita de todo lo que se encuentra en dos de los comentarios es que se vuelva a repetir la cancina muletilla de que soy yo el que tiene el control. Claro que lo tengo, pero, ¿qué tal si con el mamotreto que es mi control remoto le parto la cabeza a la Macarena? Ya me dirán que mi libertad acaba en el momento en que la golpeo, ya lo sé, pero bajo la presión que ejerce esa pésima programación nacional, cualquiera puede volverse loco y en un momento de arrebato, no solo lanzar el control por los aires sino también usarlo en contra de quien se encuentre cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ya que les gusta la verborrea, tengo bajo mi apestosa axila la siguiente referencia que sale directamente de ahí, así que si algún error detectan, denme en la cabeza con el control remoto para ver si reacciono. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las sociedades democráticas, decía Tocqueville, caracterizadas por el dogma de la “infalibilidad de las masas” existe una “presión inmensa del espíritu de todos sobre la inteligencia de cada uno”. De ahí el despotismo sobre la opinión ajena. Dicho de otro modo, si todos siguen con la idea de que ¡Vivos! es una obra de arte, y yo una reverenda porquería, debo aceptar lo que diga la mayoría y cerrar mi bocota. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y claro, sé que tenemos derecho a decir lo que queramos, en nombre de la libertad de expresión, como de hecho yo lo hago en este espacio, pero también sé que ese derecho es tan grande que podemos decir lo que queramos aunque en nuestras palabras no exista un ápice de inteligencia, o por el contrario, mucha pestilencia. Como si fuera poco, en defensa de estos programas huecos, se usa el término de cultura, que para el caso es de una polisemia infinita, pues la vulgaridad se transforma en elemento de la cultura, o en la cultura misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dudo que los contenidos que ese emiten en estos programas sean legales, pero no por tanto dejan de ser perjudiciales. Es evidente que la televisión puede influir negativamente en las actitudes, y estas pueden afectar a la sociedad con la creación de prejuicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para terminar con el tema de estos pestilentes programas cómicos, donde se denigra al marginado, al negro, al gay, solo puedo decir que la realidad es más cómica, así que no vengan con que son el reflejo de la realidad, eso no.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-1214730765589069068?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/05/capitulo-119.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">18</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-6667716280297198700</guid><pubDate>Tue, 12 May 2009 13:39:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-05-12T06:49:48.691-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">racismo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">humor</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">TV</category><title>Capítulo 118 (El Apestado)</title><description>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Yo &lt;/span&gt; soy un apestado televidente. Lo digo porque no tengo servicio de cable así que no me queda más que aguantar la programación de la televisión nacional, la cual, sin duda alguna, apesta más que yo y mi pobre condición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis horarios frente a la caja boba van desde las noticias de las 20h00 en adelante. Es decir que no me queda más que ver la pésima y mil veces vista película de las ocho, o la novela brasilera, que, al menos, tiene unas actrices buenotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evito, porque me produce urticaria y mal humor, ver los programas de humor, entre comillas. Y es por eso que me alegro que el Consejo Nacional de Radiodifusión y Televisión (Conartel) haya resuelto prohibir la transmisión de escenas o sonidos en los medios “que induzcan, promuevan o se refieran a desigualdades, exclusión, discriminación, ridiculización o violencia por condiciones raciales, de identidad étnica o cultural”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir que los programas de Vivos, de un tal Reinoso, dejará de existir, a menos que, cosa improbable, se le prenda el foquito (de 1.5 watts), y escriba por una vez un guión inteligente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hablaré de ese programa Mi Recinto, porque sinceramente nunca lo he visto, ni lo veré así me amenacen con una pistola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora el apestoso análisis: estos son los únicos espacios donde se hace referencia al obrero, al desempleado, al subempleado (como yo), al cholo, al longo, al indio, al gay, al choro y dicha referencia es para ridiculizarlos, o denigrarlos por su condición u opción. Los otros programas de producción nacional se limitan a la farándula, los consejos familiares y la opinión política y los ocupan las estrellas (y sus perros), los profesionales que creen que tienen algo que decirnos, y, claro los políticos, que por si solo es un apelativo apestoso. Quiero decir con todo esto que la televisión nacional es elitista y segregacionista. Que los que somos ridiculizados en ella, claro que tenemos la opción de cambiar de canal (como siempre sugieren los productores de estos programas) pero eso es solo para encontrarnos con otra apestosa caricatura de nosotros mismos, hecha por los mismos Vivos de siempre, solo que en otro canal, aunque a la misma hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, ya que estamos,  el Conartel también prohibió “la transmisión de escenas o sonidos que induzcan o promuevan el sexismo y/o comercio sexual”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya lo dije, no me toca más que ver la televisión nacional. Es así como, en ocasiones, he visto un canal llamado Red TV Ecuador, en donde no existe otra publicidad que la de unas modelos super carnosas que ofrecen sus fotos en bikini, para que aparezcan en los celulares de caballeros cachondos  que tienen telefonitos con tecnología que lo permite. (Claro, no como el mío, que no tiene chip, y que a veces le da por no sonar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy moralista, y acepto que quien quiere ver mujeres desnudas pueda comprar revistas, películas, e incluso tener imágenes en su teléfono o donde le de la gana. Yo en lo personal prefiero el 3D que me proporciona la Macarena cada vez que se levanta de la cama. En cambio, esas señoritas de nombres rebuscados, como Gineth, que ofrecen sus fotos en poses poco convincentes, no hacen más que denigrar a las de su tipo. Y claro, lo que me sorprende es que nadie haya protestado aún, que no exista grupo feminista que clame por la eliminación de dichas publicidades, que aparecen incluso en los horarios destinados a los menores. ¡Abajo Vivos, Ginethes y Recintos! He dicho&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/tv," rel="tag"&gt;TV,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/racismo," rel="tag"&gt;racismo,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/humor," rel="tag"&gt;humor,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/apestado" rel="tag"&gt;Apestado&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-6667716280297198700?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/05/capitulo-118-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">16</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-6125142357622547249</guid><pubDate>Wed, 22 Apr 2009 21:34:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-22T14:38:52.966-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Gonzalo Pérez</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">hurto</category><title>Capítulo 117 (El Apestado)</title><description>Cuando buscaba al tipo que usó una imagen mía sin mi consentimiento, no es que quisiera demandarlo, ni sacarle una plata que bien me vendría, solo quería dar con él y, quizás, escribirle una carta, que luego haría pública, para hacerle ver que hizo mal, que al ser candidato, a lo que sea, debe cuidar su imagen. Solo quería encontrarlo para decirle, de frente, que su actitud apesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero quien salió mal parado de toda esta historia, otra vez, fui yo: El Apestado. Lo digo porque nunca antes he recibido comentarios como con el post anterior, comentarios con los que me hacen ver que soy no solo un apestado, sino un gran pendejo, por creer (cosa que nunca creí, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;d’ailleurs&lt;/span&gt;), que iba a sacar tajada de la incorrección de un personaje que es candidato a alcalde mi ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entre los argumentos, se repite esa cansina falsedad de que ahora ya es posible robar hasta 600 dólares -ni qué hablar de una imagen- sin que con eso le ocurra nada a quien lo hace.  (¿Acaso pagar el valor del objeto robado, pasar 7 días en la cárcel y abrir un prontuario de delitos, es cosa que todos aquí aceptarían?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, voy a lo que iba: descalificar con mi verborrea, al casi imaginario candidato de ésta, mi casi imaginaria ciudad; de éste, mi casi imaginario país, en este real y apestoso mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que es el candidato del prian (nótense las minúsculas). Este partido pertenece, con todo lo que pertenecer implica, al hombre más rico del país. Ya lo dije anteriormente, este hombre, casi afásico,  enarbola como principal bandera de lucha, el ser dueño de no sé cuántas empresas, empresas que de hecho no fundó, o creó, sino que heredó y que esquilmó a sus hermanos, con lo que todo esta dicho. Pero si no lo entendieron, su único atributo es ser hijito de papá, un rico hijito de papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, he intentado encontrar al personaje que hurtó (uso el término para estar a la moda) mi imagen, pero nada de lo que he averiguado alcanza para terminar esta párrafo. Su nombre es Gonzalo Pérez: Y puesto que perecerás (en el olvido), allá tú.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-6125142357622547249?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/04/capitulo-117-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">14</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-288859812515812632</guid><pubDate>Mon, 20 Apr 2009 17:16:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-20T10:45:11.669-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">elecciones</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">alcalde</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Quito</category><title>Capítulo 116 (El Apestado)</title><description>Quiero pedir ayuda, al respecto de la imágen que acompaña a este post. Creo, y digo creo, que uno de los candidatos a alcalde la ciudad de Quito, utiliza esta imagen en una de sus cuñas, imagen, claro, que es de mi porpiedad. Les pido, entonces, que me ayuden viendo la tele estos días cargados de propaganda electoral, y me digan si estoy o no en lo correcto, y sobre todo que me ayuden a identificar al posible usurpador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta imagen apreció el 6 de junio de 2007, en el capítulo 67 de este espacio y fue una muestra de protesta ante el descuido en el que estaba entonces la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demás está decir que esto es aún una sospecha, una apestosa sospecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i55.photobucket.com/albums/g133/elapestado/basurero.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 287px; height: 448px;" src="http://i55.photobucket.com/albums/g133/elapestado/basurero.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-288859812515812632?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/04/capitulo-116-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">9</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-8117170077818711724</guid><pubDate>Mon, 13 Apr 2009 12:59:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-04-14T14:29:31.860-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Domingo de Resurrección</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">ideas</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">negocio</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Macarena</category><title>Capítulo 115 (El Apestado)</title><description>Hace rato que he dejado los temas personales para tratar sobre la apestosa coyuntura, convencido de que la inercia de los asuntos íntimos, convertía a los ajenos en temas más interesantes para este espacio, (imbuido de pesimismo y mala onda, como algunos lo han sugerido).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero vuelvo, como ya es mi costumbre, a la queja, al lamento, al lloriqueo. Y es que la Macarena, mi voluptuosa esposa, aquella de las glúteos seráficos, anda más apestada que este, su servidor, el de las canillas peludas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso que hace rato ya se propuso no volver a decir que “ya es hora de salir del hueco, de encontrar nuevas alternativas para  mejorar nuestra situación” y todo ese asunto del que muchos de ustedes ya han oído antes aquí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La he visto, entonces, ponerse manos a la obra. Envuelta en un halo misterioso, garabatea algunas cifras en el block amarillo de notas, rebusca direcciones o teléfonos en el anuario viejo ya de algunos años, hace la limpieza, sin mucho convencimiento, un par de horas cada fin de semana, como si esperara la visita de alguien que jamás llega a nuestra puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo decir de paso, que seguimos como familia anfitriona de extranjeros que llegan a la ciudad para aprender español, y que no hay semana en la que no estemos con alguien, o esperando a alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la Macarena algo trama y yo no sé si preguntarle qué mismo es. Yo, que creo que estamos muchos mejor que hace un año, (aunque no tanto como lo hubiéramos querido si lográbamos convertir la vieja casa de mi abuela en el ansiado hostal), busco el momento preciso de arrinconarla para proceder al interrogatorio, pero no lo logro: me lo impiden sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo, sin embargo, que esa idea de convertir en hostal la vieja casa, idea que da vueltas en mi cabeza más que los pajaritos habituales, al parecer, también sigue rondando por la suya, a la que pese a eso, y a diferencia de lo que a mi me pasa, no le aparece ninguna cana aún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y claro, como ella es sin duda más pilas que yo, ha puesto en marcha un plan que, hasta que no salga, nada sabré de él. Pero este hecho la tiene, justamente por la expectativa que genera, más insoportable que cuando está a punto de tener su regla. Y adivinen quién es el que sale más apestado de todo este guirigay… Basta con decir que las noches, termino por dormirme solo, mientras ella sigue borroneando que cosas sé yo en su maldito block de notas amarillo. Encima, el Samuel se fue  a la playa con sus abuelos a engrosar las filas de turistas semanosantos, y yo, con la apestada de la Macarena, cuando en realidad pensaba que me levantaría de entre los muertos, al menos, el Domingo de Resurrección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/apestado," rel="tag"&gt;apestado,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/domingo" rel="tag"&gt;Domingo&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/resurreccion," rel="tag"&gt;resurrección,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/negocio" rel="tag"&gt;negocio&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-8117170077818711724?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/04/capitulo-115-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">5</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-3696580285497429010</guid><pubDate>Mon, 30 Mar 2009 14:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-03-30T07:07:23.590-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">elecciones</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Ordoñez</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Ecuador</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">política</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">miedo</category><title>Capítulo 114 (El Apestado)</title><description>Debo confesar que sí he sentido miedo en la vida. Un miedo que algunas veces es tonto o injustificado, como el de perder a mis más cercanos familiares en un accidente de aviación, (como el que ocurrió hace poco en mi ciudad), aunque ellos casi nunca se hayan subido a un avión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miedo de terminar en la calle, mendigando, en busca de pan para mi hijo. Miedo de caer enfermo, y de no poder solventar los gastos médicos. En fin, miedos que involucran a mi apestosa condición de pobre, de aquel que no tienen dónde caerse muerto, en un país de muertos de hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sentí miedo en una ocasión cuando un gobierno represor se ensañó con los jóvenes de mi país, jóvenes que disentíamos con la verdad oficial, y a quienes, en muchos casos, se desapareció, se torturó, se detuvo arbitrariamente. A algunas de esas personas yo las conocí, y fue en esa época en la que salía con miedo a la calle cuando el Escuadrón Volante, recorría las calles de mi ciudad , sembrando terror, con el pretexto de combatir al terrorismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saco a colación todo este tema del miedo porque hay un personaje, político, menor a mi, que se ha tomado al miedo como bandera de campaña. Yo solo me pregunto dónde estaba este joven cuando los de su edad salíamos a comprar tabacos con un sudor frío que nos recorría el espinazo, cada vez que los carros (¿alegóricos?) de los policías, reducían la velocidad al vernos pasar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miedo tuve yo cuando vi a mis padres envejecer 20 años en un día. Ocurrió cuando se enteraron que sus ahorros habían desaparecido en el fondo del bolsillo de un banquero que fugó durante le gobierno del presidente que tuteló a éste, que ahora dice que tiene miedo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora no tengo miedo sino asco de ver gente joven, como el susodicho, con ideas tan retrógradas como las que esgrimió un presidente-emperador hacia finales del siglo diecinueve, y que terminó asesinado a las puertas del Palacio Presidencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se olviden mis apestositos, que de lo único de lo que debemos tener miedo es del miedo mismo, lo dijo Roosevelt. No se olviden de que a estos politiquillos no les interesa solucionar el origen de los miedos sociales, sino, cabalgar sobre ellos para obtener votos. Kierkegaard y Sartre,  sostenían que el miedo era una invención, una ilusión, pero yo, El Apestado, sostengo que más ilusoria aún es la sociedad perfecta que los políticos nos quieren vender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo para darles en la carota a estos nuevos miedosos, les diré que el miedo ya es global, pero la geografía del miedo refleja que en Tokio, por ejemplo, la mayor causa de miedo, son los terremotos, en Paris y Roma, la violencia física, en Bombay los accidentes y en Moscú el miedo a perder el trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este estudio realizado en Italia, refleja además otras joyitas, que no quiero dejar de compartir: el miedo, dice el estudio de Censis, “es un camino peligroso e inútil, como un demonio que se alimenta (y es alimentado) por el autoritarismo y la mediocridad”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien saca partido del miedo, son, los políticos (29.5%),para crear consensos, los terroristas (25.7%), para infundir pánico y los medios (20.4), para aumentar su audiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Así que, vayan nomás con sus historias de miedo a otro lado… ¡Mariangula!&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/miedo," rel="tag"&gt;miedo,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/ecuador," rel="tag"&gt;Ecuador,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/ordonez," rel="tag"&gt;Ordoñez,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/elecciones" rel="tag"&gt;elecciones&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-3696580285497429010?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/03/capitulo-114-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">23</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-48801412623813859</guid><pubDate>Fri, 13 Mar 2009 17:07:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-03-13T10:11:30.676-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">INHAMI</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">candidatos</category><title>Capítulo 113 (El Apestado)</title><description>El INAMHI, que predice el clima en mi país, dijo que no llovería, y llovió. Eso sucede siempre, pero esta vez fue peor que nunca, pues mientras los capitalinos gozábamos en pleno invierno de un verano idílico, el INAMHI  tuvo que echar agua sobre nuestro gozo, con sus palabrotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el INAMHI, es, literalmente, el termómetro de lo que pasa en mi casi imaginario país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, si las Fuerzas Armadas declaran que apoyan a la democracia, es que algún coronelucho, está pensando en sublevarse. (¿Alguien se imagina una declaración de este tipo en los países verdaderamente democráticos?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y este es el tiempo de cosecha de las contradicciones, del tipo de las que siempre comente el INAMHI: se avecinan elecciones presidenciales y de todas las dignidades de elección popular. Yo ya ni me acuerdo cuántas veces he ido a votar en los últimos dos años. Primero fue la de presidente, luego un referéndum para saber si queríamos modificar la constitución, luego elección de asambleístas para que lo hagan, luego aprobación de la tal cosa, y ahora esta nueva parodia, donde las promesas están a la orden del día, donde una vez más se dice una cosa y sucede lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No diré que el más pintoresco de todos los candidatos es el hombre más rico del país. Tampoco que su fortuna es casi tan grande como su chabacanería. Ni que este personaje, casi afásico,  me produce gracia, y que lo otros solamente indiferencia, cuando no unas iras incontrolables. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, tampoco caeré en la tentación de decir que el que más rabia me produce es justamente ese militar que se sublevó, se tomó el poder por unas horas, se candidatizó con discurso populista , ganó, hizo la fiesta y luego lo echamos a la calle, (se fue en helicóptero). Y ahora ha vuelto, amenazante, ha confundir a todos. Digo confundir porque no cabe en mi apestosa cabeza que haya un solo ciudadano que pueda creer la palabra de tal individuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, estas son solo las pestilentes apreciaciones de este su apestoso servidor. Pero no haré referencia al candidato presidente, o al presidente candidato, porque si le digo que es intolerante, caerá con todo el peso de su poder sobre este indefenso ciudadano; si critico su histrionismo, gesticulará hasta alcanzarme con un golpe (bajo la figura de uno de sus agentes), o insultarme con el terrible calificativo de apestoso. Y si no digo nada sobre su política económica es porque del tema sé tanto como él de perfumes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí voy a decir es que de los otros candidatos no quiero decir nada, porque ninguno lo merece. Talvez diga que el candidato a alcalde de mi ciudad, que quiere continuar con lo que hizo el anterior, tienen un tono rosadito que me espanta, que su casa, rosadita, da vergüenza y afea la ciudad, que la vereda donde tropecé el otro día, por su mal estado, y gracias a lo cual rompí mi único bluejean y remellé mi rodilla contra la gravilla, no me dejarán votar por él, como tampoco la inseguridad en la que vivo y por la cual su predecesor no hizo nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para no caer en las contradicciones del INAMHI prefiero no decir nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/apestado," rel="tag"&gt;apestado,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/candidatos," rel="tag"&gt;candidatos,&lt;/a&gt; &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/ecuador" rel="tag"&gt;ecuador&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-48801412623813859?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/03/capitulo-113-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-8982694246763033568</guid><pubDate>Thu, 26 Feb 2009 13:01:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-02-26T05:05:32.995-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">barrio</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">nostalgia</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">vecinos</category><title>Capítulo 112 (El Apestado)</title><description>Mis vecinos apestan. Hace rato que quiero darles su merecido, en este espacio, pues ya no soy de los que ponen caca en la manija de la puerta (eso lo hacia de adolescente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando regresé a vivir al barrio, uno de los más tradicionales de mi ciudad, tras muchos años de vivir fuera, llegué lleno de entusiasmo, con algunos recuerdos a cuestas, pero me di de cara con la realidad dos días después de mi llegada. Resulta que regresaba de la tienda, con una botella de cerveza en  la mano, para compartirla con mi querida en la tranquilidad de nuestro patio trasero cuando una camioneta nueva se abalanzó contra mí, pitó con toda la presión del claxon en mis oídos y me llenó de furia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Qué carajo le pasa, le dije a la señorona extranjera que se hallaba al volante  -Acaso se atrevería ha hacer tal cosa en su país, grité yo en un ataque de ira xenófobo.&lt;br /&gt;- Pito para que me abran la puerta, me parece que dijo la señora con acento francés mientras señalaba el portón metálico de su garaje.&lt;br /&gt;- Bájese y timbre la puerta, le dije mientras alejaba lleno de indignación y algo sordo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La doña resultó ser la dueña del restaurante de la esquina, cuyo marido, desde aquel episodio se esfuerza por demostrarme su indiferencia y su desprecio. Demás está decir que jamás responde a mis saludo, a lo mucho esboza una mueca y mueve la cabeza como si tal gesto constituyera una cortesía que ni siquiera merezco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, el tipo se cree el dueño de la calle y hace esfuerzos por posicionarse como el mejor vecino del barrio: saluda con todos, asiste a todas las reuniones de seguridad que dizque se organizan periódicamente, y a las que yo solo fui una vez, de casualidad; presta su restaurante para tales reuniones y grita a los cuatro vientos que es él quien ha impulsado el progreso del barrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya vuelvo sobre este apestoso tema más adelante, pero primero quiero recordar con nostalgia a mis antiguos vecinos, de esta misma calle, con quines no solo que saludaba yo, mis padres, mi hermano y mis abuelos sino con quienes siempre mantuvimos excelentes relaciones. Extraño a los Castro, con cuyos hijos jugaba en la calle, y a cuya prima vi los calzones, mientras subía a los árboles de una de las calles aledañas, impulsada por las manos de este su apestoso servidor. Extraño a los Shubert, judíos que fundaron el barrio junto a mis abuelos y que llenaban de dulces mis bolsillos y detenían su carro para dejarnos pasar.  Extraño salir a la calle y encontrar caras amistosas, en un momento en el que solo encuentro hostilidad a mi lado, en una calle donde ninguno de mis vecinos responde a mi saludo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, y vuelvo sobre lo prometido, los planes de seguridad de los comerciantes y empresarios venidos de allende a establecerse e imponer sus criterios incluyen, exclusivamente, más represión. Oí, la primera y última vez que fui a una reunión de seguridad, de boca del dueño de un hostal, declarar sin empacho que en lo persona él, se armaría en contra de quienes considera sus enemigos, de su negocio, de su bolsillo.  Es con esa misma idea, la de alejar a la “escoria” que invade el barrio que destruyeron el parque donde yo jugaba canicas. Dijeron que se había convertido en guarida de borrachos, drogados y ladrones. Les dieron a los policías el lugar más bucólico que se encuentre en el sector y con ello alejaron a los niños, a las familias, a los enamorados de fin de la tarde que alegraban, daban vida, daban seguridad a la cuadra donde ahora asaltan a la sombra de los árboles, con el aroma de las margaritas (¿tienen aroma las margaritas?), mientras un policía cojo mira televisión o lee alguna revista pornográfica en un puesto de auxilio que no sirve de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo expuesto, debo declarar que no me faltan las ganas de untar de caca la manija de la puerta de algunos vecinos, entre los que incluyo a la solterona que cuando me ve, se cambia de acera con tal de no saludar. Estoy seguro de que ella, y los otros, si me ven tendido en la acera, con un puñal en el corazón, se cambiarían de acera o me pasarían por encima, cuidando de no ensuciarse los pies con mi sangre.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-8982694246763033568?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/02/capitulo-112-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">14</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-4044677362565623361</guid><pubDate>Mon, 09 Feb 2009 14:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-02-09T06:41:49.195-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">bloggers</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">blogs</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><title>Capítulo 111 (El Apestado)</title><description>The Jeffrey Group publicó un estudio sobre la blogósfera en América Latina, con conclusiones que quiero comentar. Primero, señalo que el estudio se centra en Argentina, México, Venezuela y Brasil, y se lo extiende al resto del Continente. Segundo, lo hago a sabiendas de que llevo casi tres años en esta pendejada, y que, de acuerdo con dichos gurús, mi espacio no es sino uno más de una estadística del 9% conformado por blogs dedicados a “otros” temas, entre los que también se incluyen los blogs de adultos. Claro que esto último lo deduzco ya que la palabra sexo, ¡uy que horror!, no aparece por ninguna parte en el estudio, aunque, como todos sabemos, es el tema más apestosamente recurrente en el Internet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Resumen Ejecutivo de su estudio dicen: (ibid.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A pesar de las quejas por parte de los bloggers encuestados de los medios rara vez notan sus trabajos, el estudio de The Jeffrey Group de cientos de artículos que mostraron 11572 menciones de blogs y sus creadores en los medios dentro de un período de seis meses en los cuatro países estudiados”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No amigos, yo no he trascrito mal la cosa, son ellos, The Jeffrey Group, los que escriben así de claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un poco de esfuerzo podemos entender que los medios sí nos paran bola, aunque los bloggers sientan que no es así. Claro, no se dice, por ejemplo, que dichas referencias se limitan a una pastilla casi invisible el día domingo, en medio de la información dedicada a los jóvenes. Por el contrario, concluyen que los bloggers “forman (yo no puedo incluirme aquí) una nueva ola de líderes de opinión y personas con influencia que llega a un conjunto de consumidores jóvenes y acomodados y a una nueva generación esencial de líderes de opinión”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Vaya, vaya! ¡Miren nomás!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay algo contradictorio en todo esto, más adelante se revela que apenas el 9% de los blogs alguna vez atrae la atención de la prensa, y eso que se reconoce que los periodistas son los principales protagonistas del medio bloggero, con lo que, concluyo, yo, todo queda en familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que todo esto nada tiene que ver con El Apestado, como ya lo dije. Espacios  como el mío no son parte de la muestra, es más no tienen ningún tipo de interés si vemos que todo esto está destinado a “fomentar un intercambio creativo y dinámico de información para una discusión abierta entre su organización y todas las partes involucradas, creando una comunicación circular entre ellas.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre otras cosas se refieren a oír las opiniones de los clientes o usuarios, por ejemplo, aunque en realidad no creo que mi opinión pese en lo más mínimo para la Municipalidad de mi ciudad que lo único que ha hecho es cobrarme puntualmente los impuestos prediales y luego dejar la calle donde vivo, y a sus habitantes,  a merced de la delincuencia, del ruido, del desorden de los comerciantes improvisados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En conclusión, no hay conclusión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-4044677362565623361?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/02/capitulo-111-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">3</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-5238716656484057094</guid><pubDate>Wed, 21 Jan 2009 17:28:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-01-21T14:25:58.448-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">fútbol</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">educación</category><title>Capítulo 110 (El Apestado)</title><description>Mi hijo odia jugar fútbol, tanto como yo. Saco a colación este apestoso tema pues pronto se iniciará el campeonato interno en su colegio y el pobre sufre como ninguno. Hasta sueña que le caen pelotazos en su camino por la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi me pasaba lo mismo, pero mi padre veía en aquello un gesto de debilidad, me trataba de mujercita, de mariconcito y ponía siempre como ejemplo al pelotudo de mi hermano quien tenía como almohada un balón y como pantuflas, unos zapatos con pupos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una ocasión, mi profesor de educación física obligó a todos los niños de mi curso a que corriéramos alrededor del colegio, como calentamiento previo al partido diario de fútbol, a una hora muy temprana, cuando en Quito hacía un frío atroz y una pertinaz llovizna. Yo, que estaba algo enfermo, me negué a seguir sus instrucciones, y claro, el autoritario profesor empezó a denigrarme frente a los otros compañeros con epítetos como el de gallina, que claro, era coreado por algunos de los más malosos del curso. Arto, no encontré otra alternativa que darle una patada en la canilla y salir corriendo hasta mi casa, pues las puertas del colegio estaban abiertas para el ejercicio matinal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a casa, y mi madre me abrió la puerta sorprendida. Cuando le conté lo ocurrido se puso a llorar como cada vez que enfrentaba algún problema. Creo yo que esto ocurría porque siempre se ha adelantado a las reacciones violentas de mi padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, a la hora del almuerzo, ardió Troya. Mi padre se puso furibundo, me dio una buena paliza y encontró en su malévola cabeza el castigo que merecía: al día siguiente fuimos juntos al colegio, yo en pantalones cortos, pese al frío. Fuimos en busca del profesor de educación física a quien tuve que pedirle perdón con lágrimas en los ojos y quien sonreía con placer al ver que mi padre me obligaba a correr dos veces alrededor del colegio, con todos sus alumnos como testigos. Luego, obligó a que me pusieran en la portería, la posición que más odiaba por la cantidad de balonazos que recibía, y que de hecho recibí con la complacencia de todos cuantos miraban el partido, mi padre incluido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos días iré al colegio de mi hijo para hablar con el profesor de educación física, y con quien sea necesario, para que el niño no tenga que hacer algo que le hace sufrir tanto. No quiero que se quede fuera del equipo, ni que sea catalogado como el raro del curso, pero espero que encuentren otras habilidades, las de aguatero por ejemplo, hasta que con un poco más de entrenamiento aleje el sufrimiento que le causan tener que enfrentarse con sus compañeros, todos ellos más fornidos que él ya que, entre otras cosas es el menor y heredó, sin duda, mi contextura delgada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, veo con espanto que las prácticas de la educación física no hayan cambiado desde hace cuarenta años, cuando, al igual que ahora, el fútbol era el único sinónimo de ejercicio válido A mi hijo le gusta correr, por ejemplo, pero nunca se ha oído de un campeonato de atletismo. Pero por encima de todo esto, iré a su colegio y hablaré con su profesor de educación física porque mi padre, a su tiempo, no hizo lo mismo por mí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-5238716656484057094?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/01/captulo-110-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">18</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-1907769171315948087</guid><pubDate>Thu, 08 Jan 2009 13:56:00 +0000</pubDate><atom:updated>2009-01-08T06:00:14.340-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Navidad</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">balance</category><title>Capítulo 109 (El Apestado)</title><description>Sí, estoy cansado de seguir apestándole a la vida. Sí, no he posteado nada sobre la Navidad y el año nuevo. No lo hice porque basta con releer lo que ocurrió hace dos, hace un año, para tener el relato. Esto es como las crónicas de las inundaciones que pronto invadirán las páginas de los diarios de mi casi imaginario país: todos los años es el mismo escenario de miseria, de abandono, de quejas sin soluciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta con mencionar la apestosa ensalada dulce, el vino rancio y la falta de dinero para comprar los walkie talkies que mi hijo Samuel quería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo esto, no hablaré ahora sobre mi apestosa vida, y el pestilente año nuevo que nos recibe llenos de frío y con una crisis financiera anunciada que causa miedo, mucho miedo entre todos nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al respecto, sobre la crisis financiera, quiero decir un par de cosas: de tanto repetir que hay crisis, esta apestosa sensación de que nos toca a todos, se agrava. Si uno repite y repite que está feo frente al espejo, termina por convertirse en un monstruo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, Ecuador, creo yo, siempre ha sacado ventaja de las crisis mundiales. Ahora mismo, con esa apestosa, pestilente  guerra de los israelitas contra palestinos, el precio del petróleo ha aumentado. El invierno en el hemisferio norte, se anuncia cruento, y eso demanda más petróleo para calentar las casas de gringos y europeos, lo que hará que aumente la demanda, otra vez, del petróleo, que es con lo que se sostiene la economía de mi país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho de forma pestilente, para que la crisis no nos toque, dejemos de hablar de ella y que allende, se congelen y que se sigan matando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora los temas locales. Pronto se elegirán alcaldes en todas las ciudades de mi país. En Quito, se construye un nuevo aeropuerto. Su construcción ha traído muchos cuestionamientos, el principal era que los impuestos de salida, por encima de los 40 dólares servían para pagar una obra que se supone, iba a ser financiad con dinero privado, enteramente. Pero no, ahora resulta que los viajeros, aunque yo no claro, han contribuido con más de 140 millones de dólares para la construcción de una obra de alto vuelo. Mi conclusión: Paquito, nuestro alcalde, como se dice por aquí, ha sido un avión, por eso necesita un nuevo aeropuerto, con sobreprecio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alcalde de Guayaquil también es un angelito. Para su reelección presenta un plan de vivienda en terrenos urbanizados. Su principal contrincante es la actual ministra de vivienda que ha realizado el programa de vivienda popular de mayor impacto en los últimos 20 años. Suspicacias a la orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si quieren más análisis de coyuntura, pues vayan a buscarlos en los blogs especializados, entre comillas, a los que se refirieron hace poco los analistas Orlando Pérez y César Ricaurte, quienes claro, no mencionaron al más apestoso de todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-1907769171315948087?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2009/01/captulo-109-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">8</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-5869993055902410610</guid><pubDate>Thu, 18 Dec 2008 17:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-18T09:13:24.212-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Navidad</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><title>Capítulo 108 (El Apestado)</title><description>La torta de Navidad llegó por adelantado. No crean, no, que el pedazo era dulce; no, fue amargo, y vino bajo la forma de unas palabras mal puestas, dirigidas hacia mi, con el afán de mortificarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi evangelista hermano, que aparece por mi vida sin la frecuencia de los predicadores de domingo, que me despiertan casi todos los fines de semana a ofrecer su palabra, llegó con libros para Samuel, libros cargados de mensajes religiosos, libros que no está mal que lea mi hijo, libros que todos aceptamos como un gesto de acercamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos sentamos a la mesa, en torno a unas tasas de té, porque era muy temprano para tomarme la primera cerveza. Charlamos mientras su mujer permanecía callada, las manos cruzadas en su regazo, y mientras sus hijos, endomingados, reproducían los gestos de sus padres ajenos a la idea de ir a jugar con Samuel quien, como ya los conoce, se fue por ahí a divertirse con más algarabía que de costumbre, y quien, de vez en cuando, decía mierda, mierda, para escandalizar a los visitantes, bajo cualquier pretexto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, durante los 27 minutos que duró la visita, intercambiamos noticias de lo más banales, de cómo iban los niños en la escuela, del clima, del clima, otra vez del clima y finalmente algo sobre el trabajo. Y fue ahí que salió con la plasta, a la que más arriba llamo torta, a la torta que no es más que una plasta, o como les venga mejor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya sabes, sigo de recepcionista, pero todo está bien.&lt;br /&gt;- ¿Bien? Después de todo lo que invertiste, del espacio que ganaste con tus investigaciones… No. Rezamos por ti todos los días hermano y, sinceramente, espero que Dios te ilumine y te permita salir adelante.&lt;br /&gt;- No han servido de mucho tus rezos, pues sigo igual de jodido que hace dos años, cuando me dijiste exactamente las mismas pendejadas.&lt;br /&gt;- Bueno, nos vamos….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es así que me dejó más apestado que antes. Encima, era domingo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-5869993055902410610?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/12/captulo-108-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">16</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-4570032196349403050</guid><pubDate>Mon, 08 Dec 2008 14:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-12-08T06:39:36.364-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">quejas</category><title>Capítulo 107 (El Apestado)</title><description>Escribir para seguir quejándome de mi infortunio, es una cosa que cada vez me apesta más. Apesta que busque, entre los anónimos lectores, eco, mas no consejo. Pero ante todo apesta esta apestosa vida que me sigue azotando con sus inadvertidos golpes, uno de los cuales, como ya comenté antes, me sumó en una depresión sin precedentes: me refiero al plan frustrado de hacer de la vieja casa de mi abuela un hostal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es no es todo. Como al inicio de este blog, una sucesión incongruente de eventos suscita ya no mi desesperación pero si mi asombro. Sé lo que muchos dirán, que nada es gratuito en esta vida y que tenemos la vida que nos hemos buscado, pero eso no es, en ningún caso, consuelo para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Samuel cayó enfermo por casi una semana. Mi reloj dejó de funcionar. El teléfono celular, que me sirve para guardar unos pocos números de teléfono, se perdió. Las últimas lluvias han dañado un canal de agua que queda exactamente sobre la puerta de entrada principal de mi casa. Y, como si fuera poco, un dolor de espalda atroz me recuerda a cada instante que debo relajarme, recuerdo que me pone cada vez más tenso e insoportable. ¿Macarena? Pues por ahora ella tiene una cara que es peor que un golpe en mi espada adolorida. Entiendo que es por todo lo que nos ha sucedido pero, claro, eso tampo ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, he vuelto para quejarme, aunque la queja apeste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/quejas," rel="tag"&gt;quejas,&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/apestado" rel="tag"&gt;apestado&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-4570032196349403050?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/12/captulo-107-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-1847401758835613363</guid><pubDate>Mon, 10 Nov 2008 12:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-11-10T04:51:01.997-08:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">pestilencia</category><title>Capítulo 106 (El Apestado)</title><description>Como no tengo nada que decir aquí va una lista de las pestilencias que aparecen en mi otro &lt;a href="http://apestar.blogspot.com"&gt;Blog&lt;/a&gt;, abierto a todos ustedes par que se desahoguen y enumern, todas aquellas cosas que les apestan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Primero, aclaro que la vida no me apesta, yo le apesto a ella&lt;br /&gt;- Me apestan los apestosos, no los apestados&lt;br /&gt;- Me apesta la publicidad de la TV&lt;br /&gt;- La política apesta&lt;br /&gt;- Apesta el queso camembert (¡pero qué rica pestilencia)&lt;br /&gt;- Apesta la lluvia cuando uno espera que haya sol&lt;br /&gt;- Apestan los impuestos&lt;br /&gt;- Apestan las heridas infectadas&lt;br /&gt;- Apesta la boca cuando el hígado no marcha bien&lt;br /&gt;- Apestan los Diputados Nacionales, sin excepción&lt;br /&gt;- Apesta la pobreza, no los pobres (porque sino apestaría yo mismo)&lt;br /&gt;- Y apesta el hambre&lt;br /&gt;- Apestan los paros, no los parados&lt;br /&gt;- La intolerancia apesta&lt;br /&gt;- Y apestan las cárceles, no los presos&lt;br /&gt;- Apesta la coliflor cocinada (póngale unas gotitas de limón y deja de apestar)&lt;br /&gt;- Los cadáveres apestan&lt;br /&gt;- Y los pedos&lt;br /&gt;- Apesta la falta de comentarios en este Blog&lt;br /&gt;- Apesta esta mentira que aquí llaman democracia&lt;br /&gt;- Apesta Bush&lt;br /&gt;- Apesta Carlos Vera por su arrogancia y vanidad&lt;br /&gt;- Apesta la caca ajena&lt;br /&gt;- Y los coágulos menstruales&lt;br /&gt;- Apesta el reggeaton&lt;br /&gt;- Algo me apesta y no sé qué es&lt;br /&gt;- Apesta la pornografía infantil, lo pedófilos y la prostitución infantil&lt;br /&gt;- Apestan lo sobacos apestosos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-1847401758835613363?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/11/captulo-106-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">10</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-4537995308621996169</guid><pubDate>Tue, 28 Oct 2008 15:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-28T08:02:22.536-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">depresión</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><title>Capítulo 105 (El Apetado)</title><description>Soy una de las primeras víctimas de la crisis financiera mundial. Mi proyecto de hacer un hostal con mi amigo Niels, ha fracasado. Él ha debido regresar a su país de forma urgente, luego de que su padre sufriera un ataque cardíaco, producto igualmente de la crisis, lo que visto bajo una óptica razonable es peor de lo que me ocurre a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante las últimas semanas, mi casa se convirtió en un laboratorio de ideas. Y en un muro de lamentaciones. Lo primero ocurrió porque con el entusiasmo con el que iniciamos a desarrollar la idea, creamos incluso planos de cómo se modificaría a vieja casa para convertirla en un hostal. Esto incluía número de habitaciones y baños, áreas de uso común, jardín donde tomar el sol (con las radiaciones características de una ciudad que está a 2.800 metros), y muchas otras cosas que me reservo para no dar ideas a otros apestosos roba ideas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo segundo porque cuando quisimos averiguar cómo emprender el proyecto nos topamos con una cantidad enorme de burócratas municipales, cada uno de los cuales nos ha dicho otra cosa. ¿Acaso, me pregunto yo, no hay un instructivo sencillo que ayude a los emprendedores a desarrollar su proyecto, considerando que este también interesa a la ciudad pues significa para la misma más contribuciones? No, claro que no, tal cosa no existe, solo funcionarios descorteses, desinformados y apurados que no brinda ningún tipo de ayuda. En las próximas elecciones municipales de mi ciudad, yo no votaré por el actual alcalde o su seguidor por estas y muchas otras razones de las cuales son testigos mis cansados pies y desgatados zapatos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que los avances sobre lo actuado, me dirán ustedes, servirá para que yo solo lleve a cabo el proyecto, pero quien argumente en tal sentido se olvida de un pequeño detalle: mi pobreza, mi pestilente pobreza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En virtud de lo que aquí expuesto (el lenguaje burócrata-municipal se me ha pegado de forma atroz), cargo una depresión manifiesta que me impide seguir escribiendo…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-4537995308621996169?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/10/captulo-105-el-apetado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">9</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-4471924545192820703</guid><pubDate>Thu, 16 Oct 2008 16:33:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-10-16T09:35:35.025-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">nuevo orden</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><title>Capítulo 104 (El Apestado)</title><description>En mi casi imaginario país, se votó por una nueva constitución, por un nuevo orden de cosas, y ahora, la situación es esta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo a las previsiones de la minoría, es decir de aquellos que votaron por el no, por que las cosas queden igual que antes, ahora las chicas de los colegios ya no van a clases, sino que hacen cola en las afueras de las clínicas privadas y públicas para que les practiquen un aborto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi casa, que quería convertirse en un hostal, ahora vive una pareja de gays, que está casada, y que además, esperan la aprobación del trámite de adopción de un niño, varón como ellos. El Estado me ha impuesto su presencia amparados en el artículo que señala el carácter  social de la propiedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero al menos ya no pago las planillas del agua pues se ha decretado que el acceso a este bien es un derecho que no me puede ser conculcado, así yo no pague lo que dice la planilla mensual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, que pensaba mudarme de ciudad, he decidido ya no hacerlo. Había escogido a Guayaquil, la ciudad más poblada del país, pero ahora que esa ciudad y su gobierno local han pedido toda autonomía, es probable que en los próximos días deje de haber servicio de alcantarillado y de agua potable, como lo anunció su iluminado alcalde a su debido tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte tengo visto un terrenito no muy lejos de Quito, que está ya tiempos abandonado y que era mi sueño irrealizado,  lo cual cambiará radicalmente pues ahora, al parecer, podré declararlo mío, sin más trámite que el de poner un par de palos y un techo, y ponerme a cultivar papas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre malas y buenas cosas de este nuevo orden de cosas, ahora ya no tengo que ahorrar, sino presionar a mi hijo para que saque buenas notas pues esa es la única condición que debe cumplir para acceder gratuitamente a su educación superior, poco importa si es de calidad, lo que importa es que es superior, superlativa, suprema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Macarena, mi esposa, no es tan entusiasta como yo, con este nuevo orden. Anda nerviosa con la presencia de los gay, que a mi me caen bien, porque son generosos y cocinan manjares. Entonces, Macarena, se ha dedicado a fumar hierba, cosa que ya no es prohibido, o más bien dicho ya no se castiga su consumo con prisión; ahora esto, si alguien la denuncia, le llevará a un sanatorio, lo cual, según ella, calmará sus nervios por un tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras ella goza de su descanso, gratuito, claro, porque ahora el acceso a la salud también es gratuito y universal, yo sacaré algunos productos a la venta en la vereda de mi casa pues nadie podrá incautármelos, como dice la ley, la nueva ley que rige a mi casi imaginario país.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-4471924545192820703?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/10/captulo-104-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">15</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-7311180530427758795</guid><pubDate>Thu, 18 Sep 2008 16:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-18T09:25:03.068-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">bus</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><title>Capítulo 103 (El Apestado)</title><description>Este es un tema bastante apestoso, y por tanto necesario en este espacio. Me referiré, con todo el encono que me permite mi pestilente cabeza a los controladores de bus, personajes a quienes ni siquiera les alcanza el calificativo que llevo a cuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy, por obligación mas no por opción, usuario del transporte público de mi ciudad, lo que me permite con el derecho que me asiste, asegurar sin conjeturas que la existencia de estos seres es un aberración que ninguna teoría evolutiva puede corregir, menos aún una ley, nueva, que intenta  despojar de tantos privilegios a un personaje que ni siquiera tiene reconocimiento legal, pero aún social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que el último  tipo que yo quisiera ser sobre la faz de esta pestilente tierra es controlador de bus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escena siguiente, pretende darme la razón… Ya dirán ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy en la parada, pero el autobús se pasa cincuenta metros y desde el estribo de la puerta principal el susodicho personaje me hace un gesto, y un arenga, para que entre por la salida, rapidito, claro. De mala gana lo hago junto a otros pasajeros a quienes no parece importarles el detalle. La moneda de 25 centavos que tengo en la mano debo volverla a guardar en mi monedero tras la noticia de que el pasaje, esta vez, en ese bus, se cobra al final, lo que obliga a todos a salir por la entrada, nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el trayecto, con sus asquerosas manos que han contado y recontado dinero, baja en un semáforo y compra dos fundas de chochos con tostado y encebollado. En la transacción, los pasajeros esperamos, hasta que el semáforo vuelve a tornarse rojo, con lo que hemos perdido valiosísimos cuatro minutos. Con voracidad come de la funda pero entre tanto debe cobrar algunos pasajes y debe justificar la acción del chofer que se niega a detenerse en la parada, acto que se justifica por el retraso que le produjo la compra de la pitanza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el momento, el autobús no ha superado los quince kilómetros por hora pero, ante la vista de un bus que puede quitarle pasajeros, el chofer acelera de forma desmesurada. Desde entonces se detiene y arranca con violencia  de forma que todos dentro del bus hacemos varias venias, como si saludáramos a los transeúntes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llego a mi destino, sé donde está ubicada la parada,  (quizás soy el único en esta apestosa ciudad, donde el desorden prima, que intenta subir y bajar en las paradas asignadas), y compruebo, una vez más que tal denominación es una entelequia, que unos metros más allá, pasajeros del bus esperan justo en una esquina, lo que obliga al chofer a detenerse y con lo que obstruye el paso de los vehículos que vienen por la vía perpendicular. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la esquina opuesta hay una policía de tránsito que se divierte con su teléfono celular. Yo, voy a pagar la cuenta del teléfono, que como siempre está retrasada, y debo regresar por el mismo camino y enfrentar casi las mismas circunstancias, solo que esta vez entro por la entrada y salgo por la salida.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/apestado," rel="tag"&gt;Apestado,&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/bus" rel="tag"&gt;bus&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-7311180530427758795?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/09/captulo-103.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">17</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-7196589610197220796</guid><pubDate>Mon, 15 Sep 2008 15:21:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-15T09:45:47.127-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">vacaciones</category><title>Capítulo 102 (El Apestado)</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://i55.photobucket.com/albums/g133/elapestado/Pezcadavercaminan.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://i55.photobucket.com/albums/g133/elapestado/Pezcadavercaminan.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que viene a continuación relata las pestilencias,  desventuras y otras alegrías  ocurridas durante un viaje familiar  a la playa, 320 kilómetros al noroeste de mi cama, habitáculo obligado en mis días de descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, al cabo de ya no sé cuantos años pude organizar unas vacaciones luego de que mi hijo putativo, Niels, y su novia Carola nos empujaran casi hasta el abismo para que, tras hacer algunos números, decidiéramos con Macarena ir a las playas de Esmeraldas, mal llamada la provincia verde, porque desde hace más de una década que la deforestación le ha arrebatado el nombrecito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noticia tuvo como primera consecuencia la explosión casi literal y física de mi hijo Samuel quien, tras tantos años de penurias, no se acordaba ya de haber tenido unas vacaciones con su padre y madre juntos; aunque yo no haya dejado en todos estos años de contarle, y de inventar un poco, sobre nuestras escapadas casi semanales a las playas del Guayas, cuando aún yo no le apestaba a la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La decisión fue tomada, pero antes de anunciársela a Samuel, teníamos que arreglar los engorrosos detalles de conseguir permiso en nuestros trabajos. Para Macarena no fue problema pues agosto es un mes de poca actividad para el sector en el que ella trabaja y,  además, tenía derecho desde hace rato a un descanso. Lo mío fue más difícil, porque ocurre lo contrario con el turismo, o eso es lo que los empresarios del sector esperaban porque la verdad este mes de agosto, con la subida exorbitante de los pasajes desde Europa, debido al aumento de los precios del petróleo, fue un mes sui géneris por la falta de turistas, pero bueno, ese es otro cuento...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que no supe sino dos días antes de nuestra salida del permiso que me concedían, a cargo de las vacaciones a las que por ley tengo derecho. Sin más cuentos, subimos al bus de la media noche en el Terminal de Trans-Esmeraldas, a pocas calles de mi casa. Samuel dormía pocos minutos antes de tomar el taxi y volvió a caer sobre mis piernas media hora después de haber salido de Quito, no sin antes preguntar si ya estábamos cerca de nuestro destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es sorprendente, y a veces hasta irritante, la poca noción del tiempo y el espacio que puede tener un niño de seis años. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni bien salimos de Quito, una película en extremo violenta fue puesta en el televisor del autobús. Había otros niños mayores que Samuel que vieron el filme de cabo a rabo, sin que sus padres protestaran ante tal desacierto.  Yo cabeceaba sobre el hombro de Macarena. Niels, con su piernas de metro y medio, no paraba de moverse sobre su asiento, en busca de una posición que finalmente alcanzó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Qué rico calor!, dijo Samuel a penas bajó del autobús, mientras se sacaba su chaqueta y nosotros buscábamos nuestras maletas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Macarena también dejó ver la perfección de sus hombros, antes de que yo pudiera dar la primera bocanada de aire húmedo. Niels y Carola hablaban en holandés, o sea que ante mis oídos no dijeron nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la población de Atacames, es bodrio inmundo y apestoso, lleno de ruido, mal gusto y contaminación, tomamos una camioneta que nos llevó a nuestro destino, un hotel otrora boyante, con tarifas cómodas para nuestra escuálida economía y que, además, recibía a Niels y su acompañante por dos días gratis, a cambio de una asesoría en marketing que  pretende posicionar bien al lugar entre los turistas holandeses, para la siguiente temporada. Esto del canje fue beneficioso para todos pues con su generosidad, Niels decidió que compartiéramos los gastos sobre al cuenta total, así que todo se dividió para dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la comida, yo pensé que comeríamos dos platos entre tres, pero me equivoqué, con el hambre que el sol y el agua provocaron en Samuel, fueron cuatro platos entre tres, pero todo estuvo bien, ver la alegría de Samuel y Macarena, alejó la pestilencia de mi mente por escasos pero intensos cinco días y hasta la plata pareció entender la situación pues nunca me faltó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nota negativa la puso la pestilente ciudad de Atacames. Fue una vergüenza que Niels y Carola vieran ese lugar.  Al final de la tarde salimos al carretero y esperamos a que pasara un mototaxi, unas motos que han sido modificadas  de manera que puedan recibir pasajeros sentados, bien atrás o delante del conductor. La vedad es un transporte excelente, divertido, aunque no tan seguro en el carretero. Llegamos a Atacames, lugar en el que pasé algunos veranos con mi familia, cuando aún era un paraíso lleno de palmeras y arena blanca. Ahora la playa no se ve, la han tapado las cabañas en las que se sirven cócteles con dudosos tragos nacionales; el ruido que cada uno de esos lugares hace con música estentórea, la venta ambulante sin control, la contaminación visual y sonora, en definitiva, hacen de ese un sitio que definitivamente se debe evitar. Comimos una pizza algo decente, por pedido de Samuel y, debo confesar, con pestilente vergüenza, que nos divertimos viendo a la gente pasar por la calle en un desfile ridículo y multicolor.  Finalmente tomamos un taxi que nos depositó en el hotel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi dedos estaban hecho mote, como se dice por acá, de lo tanto que pase en el agua. Samuel, al principio, demostró miedo al mar y evitaba incluso acercarse a la orilla. Yo acordaba de la vez en que mi padre, con su habitual mala manera de hacer las cosas, me arrastró al mar y me dejó solo en las olas, para que se me fuera el miedo. Yo claro, nunca haría algo semejante a Samuel así que me pasé horas enteras sentado en la orilla, como un auténtico serrano, recibiendo un sol calcinante sobre mis hombros y cabeza, lo que provocó una baja en mis defensas y un malestar generalizado hacia el cuarto día de nuestra estadía. Algo parecido sucedió con Niels, que con su blancura nórdica, estuvo a punto de arruinar sus vacaciones. Hacia el final no salía sino unas pocos minutos a la playa y permanecía siempre bajo el parasol, escena que daba chiste pues con su tamañote parecía un gigante incómodo bajo un paraguas desproporcionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Macarena, con cremas y menjurjes, doró su piel hasta el escándalo. Su torneado cuerpo provocaba hasta a los cangrejos, que parecían salir de sus huecos solo con la intención de mirarla con esos ojitos saltones, los muy desgraciados. Ni qué decir de los camareros del hotel y de los otros huéspedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo día, ya en la tarde, Samuel se animó a entrar en mis brazos al agua. No me daba en la cintura el agua cuando me pidió que no avanzara más, y le hice caso. Así, poco a poco, se le fue el miedo al mar y para el final de nuestras vacaciones, se sentía en su elemento. Los castillos enormes que construimos, decorados con los muñecos que llevó, fueron la atracción de todos cuantos pasaban frente a nosotros. Tomamos muchos helados, Gigante, es, en definitiva, el que más nos gusta. Lo echamos a votación. Y bueno, las cervezas no faltaron tampoco nunca. Niels, como buen holandés, no le tiene miedo a la bebida más antigua de la tierra, ni su novia, ni Macarena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, transcurrieron nuestros cinco días de vacaciones, en las playas de Esmeraldas. Ahora Samuel ha vuelto a clases, y todos nosotros a la apestosa rutina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="bgtags"&gt;Blogalaxia Tags: &lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/apestado," rel="tag"&gt;Apestado,&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/vacaciones" rel="tag"&gt;vacaciones&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-7196589610197220796?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/09/captulo-102-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">14</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-2380936360952828730</guid><pubDate>Mon, 01 Sep 2008 15:33:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-09-01T08:49:11.500-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">cambios</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">hostal</category><title>Capítulo 101 (El APestado)</title><description>Vuelvo, para esta segunda temporada, más pestilente que antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto, a pesar del giro que ha tomado mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me adentro, entonces, en el relato de los últimos acontecimientos, algunos de los cuales datan ya de hace unos dos meses. Pero antes, algunas precisiones para aquellos que han tomado esta historia al vuelo, para los que no pueden o no quieren mamársela toda entera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un apestado, y no es que a mi la vida me apeste, sino que yo le apesto a la vida. Ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, como muchos saben, la casa donde vivo, la vieja casa de mi abuela pasó de ser un inmueble casi derruido por el tiempo en una residencia temporal de estudiantes extranjeros que vienen a mi apestosa ciudad a estudiar español. Las dos primeras estudiantes que recibimos, a pesar de ser unas deidades, dejaron un sabor amargo en nuestra casa, la de mi familia (Macarena, mi esposa, Samuel, mi hijo de cinco años y yo, su apestoso servidor) pues eran de personalidad insípida, de escaso entusiasmo y algo desagradecidas con la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, las cosas mejoraron  con la llegada de Niels, nuestro segundo y más ilustre huésped. Se trata, y hablo en presente porque casi lo tengo a mi lado, de un enorme holandés de dos metros de alto que cayó literalmente del cielo holandés (vino en KLM) para cambiar nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que Niels vino a Ecuador para perfeccionar su español pero sobre todo para hacer una pasantía que consistía en un  estudio pormenorizado de la situación hostelera (de hostales) en Quito, dentro del programa de último año de sus estudios de marketing y turismo, previa la obtención de su título de tercer nivel en el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escogió a una familia quiteña que viviera en la zona de los hostales para convivir con ella, practicar su español y tener al alcance de sus enromes piernas la zona donde se encuentra el objeto de su estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fuimos nosotros a quienes escogió tras estudiar el perfil de varias familias anfitrionas que fueron provistos por la fundación con la que trabaja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó solo al final de la tarde de un día cualquiera, cuando Macarena estaba ya en casa junto con Samuel.  El timbre sonó, me cuentan, y un enorme hombre con el pelo rubio les saludó por su nombre y se presentó con un español perfecto. Quisieron ayudarle con sus maletas pero eran demasiado pesadas, salvo par él. De inmediato le enseñaron su cuarto y tras dejarlo que se instale, Samuel permaneció callado, con los ojos desorbitados frente a ese gigante al que ahora llama hermano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo llegué casi una hora más tarde y cuando abrí la puerta, encontré al rubio enorme en gran charla con Macarena: mi primera reacción fue de celos pues parecía íntimos amigos y hasta más que eso por la familiaridad con la que hablaban. Pero de inmediato fui recibido por Niels como si fuera él, y no yo, el anfitrión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había esperado a que llegara para darles un par de regalos a Samuel y Macarena: una camiseta algo grande del Ajax, para Samuel y un carrito a control remoto que me recordó que yo nunca tuve uno; un bolso kitsch  de la diseñadora Esther Veereschild para Macarena  y, para mi una botella de vino “No House”, de cuyo sabor aún no puedo hablar pero que hace parte de una campaña humanitaria para los niños Sudafricanos que han quedado sin hogar,  la botella posee un diseño extraordinario que a hecho que la Macarena no quiera abrirla nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días pasan. Niels se comporta como todo un caballero, solícito en todo momento, dispuesto a cocinar con nosotros, no como nuestras primeras huéspedes. Sale de compras con Macarena y pasea a Samuel en sus hombros, con una perspectiva de tres metros sobre el nivel del piso. Juntos bebemos vino y conversamos largamente sobre este país al que quiere aprehender más allá de cualquier expectativa. Se interesa por mi y alucina al oír la historia de mi fracaso, de mi pestilente suerte….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sale, de repente, con la idea de que nos asociemos para hacer de la vieja casa de mi abuela un hostal, pero no uno más, sino el mejor de todos. Aunque, claro, esto no es más que una idea, una apestosa idea todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.blogalaxia.com/tags/apestado" rel="tag"&gt;apestado&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-2380936360952828730?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/09/captulo-101-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">13</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-8384500726691151504</guid><pubDate>Wed, 09 Jul 2008 19:37:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-07-09T14:15:34.109-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">balance</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Apestado</category><title>Capítulo 100 (El Apestado)</title><description>Dos finales se presentaron, como una revelación, ante mis apestosos ojos en una noche más de insomnio. El primero, como lo anuncié con demasiado apresuramiento, un homenaje a mis lectores, con una selección de los mejores y los peores comentarios que he recibido, de los más de 1000, alcanzados hasta este memorable capítulo, final de temporada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo, empieza así: Caca fue la primera palabra que recuerdo haber escrito. Lo hice en la contratapa de un libro de historia, escrita por el casi cura Julio Tobar Donoso, y esto es revelador en todos los sentidos. Digo yo, con mi apestosa suspicacia, que este gesto fue el primero de una serie de rechazos a la intelectualidad a la que me vi abocado a escoger como estilo y medio de vida, y que tan maltrecho me ha dejado. La consecuencia de tal acto, además, tuvo un fuerte impacto en mi infantil pero ya apestosa cabeza pues el miedo de mi madre a que mi furibundo padre descubra el sacrilegio, fue tan contagioso que tuve pesadillas recurrentes hasta entrada la adultez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que una segunda lectura podría definir la escena como el principio de mi animadversión hacia los conservadores, tema inculcado por el liberal de mi padre que si leía esas versiones de la historia era para tener elementos que lo ayudaran en su radicalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo todo esto como introducción a un análisis de mismo por mi mismo. Quiero encontrar el motivo por el cual El Apestado ha sobrevivido casi dos años y ha reclutado una hueste de incondicionales seguidores y pocos pero también incondicionales detractores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi lúcida, pero apestosa cabeza de sociólogo, me dice que hay identificación con el drama que es mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi fría, y también apestosa experiencia de antropólogo urbano, dice que la gente quiere saber que hay vidas más apestosas que la propia, y que batallan contra sus propias miserias al descubrir marginales como yo, sobre cuyas debilidades se reafirman. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, debo echarme flores yo mismo, (aunque algunos ya lo han hecho), en el sentido de que la pluma con la que escribo es todo menos algo pestilente, mi léxico es rico, mis ideas se plasman con claridad, mi estilo es apestoso y perfumado al mismo tiempo: tengo, en resumen, vena literaria, sin duda alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por todo esto debo confesar mi sorpresa ante el hecho de que ningún avezado busca talentos se haya puesto en contacto conmigo para hacer de esto un best seller de la marginalidad. Parece que nadie ha visto en esta bitácora el síntoma de lo que sucede en la ciudad donde vivo, una radiografía de los males que aquejan al mundo donde más y más personas viven el drama de la falta de un empleo digno: somos los nuevos marginales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bueno, esto no es una despedida. Mi vida ha tomado giros aun no revelados en este espacio y si bien tales eventos podrían alejar de mi el calificativo que me describe: Apestado, lejos estoy aún de despojarme de esta manía mía de verlo todo bajo la óptica de quien ha sido tocado con la vara de la mala suerte, de la buena muerte…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, y para irritar a algunitos, El Apestado promete seguir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-8384500726691151504?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/07/captulo-100-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">20</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-691910734977463731</guid><pubDate>Mon, 09 Jun 2008 16:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-06-09T09:13:54.495-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">El Apestado</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">balance</category><title>Capítulo 99 (El Apestado</title><description>El Apestado cumple pronto cien capítulos, lo que, de acuerdo al simbolismo del número, es de buen augurio. El numerólogo Piero di Cascia, sostenía que beber un vaso con 100 gotas de agua de manantial, aseguraba la longevidad de los adolescente. Ante la dificultad de llevar a cabo tal designio, (no hay manantiales cerca, y lejos estoy ya de la adolescencia), prefiero escribir un post, un doble post que comprenda los dos últimos capítulos de esta, la primera temporada del El Apestado, su fiel y por siempre pestilente servidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El capítulo 99, este mismo, es para hacer un balance de los 98 capítulos anteriores y la forma en la que yo mismo me retrato en ellos. El siguiente, el próximo, será para referirme a ustedes, mis lectores, y aprovechar, entre tanto, para echar pestes, ahí donde nada más cabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, y para que les quede claro: “la vida no me apesta, yo le apesto a la vida”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muestra está en algunas de mis primeras afirmaciones: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hoy he salido a la calle con la esperanza de hallar la solución a mis problemas pero el asfalto me ha escupido su bochorno a la cara y he vuelto a mi caverna, con el espíritu contrito” (Capítulo 1)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“…la pila de mi reloj se acabó, mi línea de teléfono celular fue anulada por no ingresar tarjeta en no sé cuantos meses, el teléfono convencional me lo cortaron por falta de pago, se quemó el monitor de mi PC, la pata de mis lentes, -¿no les dije?-, se desprendió y a pesar de haberla pegado quedó torcida. Eso pasó en apenas cinco días”. (idem)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero intento reponerme: “Entonces, como no tengo personalidad suicida, y como los vicios se han reducido a los anteriormente citados (aguardiente y cigarrillos sin filtro), me queda el consuelo del buen polvo”. (idem)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí mi primer escupitajo: tras mi única y última declaración de amor a la Macarena, alguien sugiere que he perdido mi condición de apestado, “a quien le queda (le quedaba, según el lector) el consuelo del buen polvo” ¿Acaso una declaración de amor puede dejar de ser cursi? ¿Acaso la única forma de amar a su amada es con un polvo? (Cap. 98)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mi amada, la Macarena, ocupó muchos posts de este blog, hasta que decidí voluntariamente, un poco por respeto, dejar de referirme a ella en términos como por ejemplo:  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “Macarena se ha puesto una minifalda que me tiene inquieto. Sus piernas torneadas detienen carros y transeúntes en la calle. No quiero aventurarme a pensar que esos jamones reemplazan a la hoja de vida que lleva arrugada bajo el brazo. Pero tampoco me atrevo a hacer ningún comentario al respecto pues corro el riesgo de recibir una buena amonestación, si no una cos, que me deje sin mi dosis nocturna de olvido, entre esas mismas piernas. Si viene con la noticia de que encontró trabajo, no sé si deberé alegrarme o preocuparme. Siempre queda la posibilidad de que demandemos al asqueroso jefe, que ya me figuro, por acoso sexual. ¡Quién sabe! Talvez sus piernas me traigan otros placeres. O quizás vuelvan endurecidas por la caminata, con sus contornos desvanecidos, y me vea obligado a modelarlas entre mis manos para que vuelva, mañana, a lucir su provocativa minifalda ante la voraz mirada de tanto tránsfuga del asfalto, cuando vaya en busca de quién sabe qué promesas más tarde omitidas” (Cap. 2)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Macarena tampoco se atreve a tocar el tema (de unas vacaciones) aunque broncee sus piernas a la primera oportunidad, con el deseo secreto de que la falda pueda subir más allá de los muslos y de que su color alcance esos tonos que tanto deseo provocan en mí, y en más de un mirón hijueputa”. (Cap. 46)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Con suerte se toparán con sus muslos en La Mariscal y, si alcanzan a verlos, fíjense en el pequeño lunar que tiene en el centro de la rodilla izquierda, entonces se dirán: ahí va Macarena, la de El Apestado”. (Cap. 8)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre mi hijo, a quien también le debo un post para él solo, me he referido en los términos siguientes: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Samuel, a sus cinco años es más inteligente que muchos de los bloggers que andan por ahí.” (Cap.73)&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y sobre los dos, sobre lo que ellos producen en mi, dije “Claro que cuando vea a mi hijo y a Macarena atravesar la puerta, con su color canela, sus voluptuosidades henchidas de sol, sus historias de arena, mi aletargamiento se irá al carajo y la algarabía invadirá mi pestilente ser hasta convertirme, entonces, en el ser más feliz del planeta”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, la suegra, ese pintoresco personaje que me detesta, no ha salido libre de mis más duras críticas. Me refiero a ella como la omnipresente, porque aparece siempre en los rincones, en los momentos menos precisos. Pero, como ya lo dije: “no es que me falten ganas de despotricar en contra de ella, sino que me propuse no hacerlo porque cada vez que escribía se agrandaba mi desagrado. Y como consecuencia nuestra forzosa relación se volvió un clavario, para todos. (Cap54)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nada retrata más al personaje que el capítulo aquel en el que relato el hallazgo, macabro hallazgo de una prótesis dental entre la fruta, si es que quieren reírse claro. (Cap. 80)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, y para no aburrirlos, recojo al azar dos o tres cosas coyunturales que han valido más de una crítica:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Sobre el aborto) “No cabe en sus cabezas la posibilidad de que gente preparada en el tema imagine una manera de reducir los embarazos adolescentes, de masificar el uso del condón entre una población general cada vez más libre, más adelantada y también más promiscua. No conciben que la defensa de la vida se la hace con políticas de salud pública, acordes con la realidad, no con la fe”. (Cap 63)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Que viva el calentamiento global!, grito en alguna tarde que el sol, en pleno invierno, nos deja salir en mangas de camisa, gafas y el alma iluminada” (Cap. 59).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Yo quisiera que el uso de las malas palabras se eleve a norma constitucional. Sí, ya estoy harto del juicio, pacato, que se da a algunas palabras de uso más cotidiano que aquellas con las que nos doran la píldora presentadores de TV, periodistas de medio pelo y editorialistas decimonónicos” (Cap 70)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre los bloggers: “….A parte de algunos que usan las “malas palabras” con más frecuencia que las palabras inteligentes, casi toda la blogosfera ecuatoriana está inundada de seriedad, de circunspección, de juicio, de sensatez, tanta pero tanta que a veces la pantalla de mi ordenador se queda congelada de lo fríos que son ciertos argumentos”. (cap. 74)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi ciudad: “Marcando el inicio del día en las calles sucias de La Mariscal, intento entender lo que sucede, pero el trayecto es corto, y el sueño grande. Las horas más absurdas acogen la perpetua interrogante sobre qué mismo es la vida, esta apestada vida” (Cap 50)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Quito apesta cuando hace frío y hiede de madrugada”. (Cap 40)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hasta los 100!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-691910734977463731?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/06/captulo-99-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">18</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-478150454338253883</guid><pubDate>Tue, 27 May 2008 23:06:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-05-27T16:08:49.124-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">Macarena</category><title>Capítulo 98 (El Apestado)</title><description>Hace rato que le debo un post a la ignorante de la Macarena. Y no es que mi mujercita sea un ignorante completa, pero si parcial. Lo digo, debido a que desconoce de la existencia de este espacio, como muchos de ustedes ya lo saben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si no tiene idea de la vida de El Apestado es porque me atemoriza revelarle mis revelaciones, algunas de las cuales, aunque son enteramente sinceras, pueden herirla. Así, puede que no acepte que la desnude, como ya lo he hecho, con mis descripciones sin censura. Entonces, para paliar los efectos que pueden producir un descubrimiento repentino de este mi secreto, aquí va mi alabanza, que más que elogio, es admiración pura y simple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada mañana que me despierto junto a ella, tomo unos segundos para mirarla sin que se de cuenta y  me sorprendo de que aún me aguante, de que, a pesar de su belleza, de su pureza, soporte al apestado que tiene a su lado; y no es que tenga aliento de perro sino que en la vida cotidiana soy así, como ustedes me conocen, un eterno descontento, un maldito resentido que para no morir de ira, recurre a la ironía para relacionarse con el mundo, este apestoso mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ella, como si intuyera por dónde van mis pensamientos, abre los ojos y me da la primera lección del día: me da un beso en la boca, se da vuelta y se levanta, dejándome ver su perfecto trasero desnudo mientras yo, con esa solo imagen, me reconcilio con el mundo que segundos antes era una bola gris y sucia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Turbado, alcanzo a levantarme para ir a encender la cocina donde la inmensa cafetera italiana espera para despertarnos definitivamente. Mientras Macarena toma su ducha, yo despierto al niño, le acerco la ropa y tras un juego demasiado corto, entro a la ducha para enfriar mis pensamientos que no han dejado aún la imagen de sus redondos glúteos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salgo de la ducha, Samuel está vestido, Macarena a medio arreglarse es una tentación que debo esquivar para no tumbarla en la cama, nuevamente. Así, los tres tomamos el desayuno juntos antes de ir, cada uno por su lado, a vivir la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son, al menos, unas dos mil quinientas veces las que pienso en la Macarena cuando estoy en el trabajo y al menos una de esas veces la llamo por teléfono, solo para oír su voz, porque por lo general se que está sentada frente al computador atendiendo cosas de su trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que, no puedo vivir sin ella. Soy un apestoso enamorado. Y hago todo lo posible porque ella sienta, al menos, la décima parte de lo que siento yo por ella. Así, creo que con mis pestilencias, le hago reír, y bastante. También cuezo para ella y Samuel, los platos más exquisitos que mi mente y mi bolsillo me lo permiten. Cuento, aunque ella dice que es para Samuel, las historias más inverosímiles que mi apestosa cabeza puede imaginar y mientras tales relatos duran, veo con fascinación, un brillo en sus ojos, igual que el brillo que las aventuras mías, en las selvas de Madagascar producen en Samuel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la noche, cuando la cama es el único lugar que tenemos para huir del pestilente frío quiteño, vuelvo a sentir que el mundo no es ese inhóspito lugar que fue durante toda la jornada y me olvido por completo de mi pobreza y de mis males cuando cruzo mi pierna derecha sobre su vientre plano y acaricio con dulzura su seno derecho…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te amo, Macarena…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-478150454338253883?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/05/captulo-98-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">11</thr:total></item><item><guid isPermaLink="false">tag:blogger.com,1999:blog-23229310.post-2309021221057896396</guid><pubDate>Wed, 07 May 2008 21:40:00 +0000</pubDate><atom:updated>2008-05-07T14:42:42.649-07:00</atom:updated><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">trabajo</category><category domain="http://www.blogger.com/atom/ns#">prejuicios</category><title>Capítulo 97 (El Apestado)</title><description>En mi trabajo, el de recepcionista de hostal, hay terreno fértil para imaginar historias en torno a los personajes que pasan por ahí. Si bien hay individuos extrovertidos que no dejan lugar a la imaginación, que lo cuentan todo a los pocos minutos de intercambio, hay otros, introvertidos, cuyas caras no siempre reflejan su verdadera personalidad y en torno a los cuales mi apestosa cabeza teje historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La más cercana de estas historias fue la de un tipo que pasó en el hostal un mes entero, un tipo que llevaba mi mismo nombre, un tipo al que, contrario de lo que me pasa a mi, parecía que la vida le apestara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que su cara tenía un rictus desagradable, lo cual, sin dejar de ser subjetivo, era real desde cualquier punto de vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ese tipo es raro, dijo mi patrón&lt;br /&gt;- Ese tipo es raro, dijo las señora de la limpieza&lt;br /&gt;- Ese tipo es raro, dije yo mismo para mis adentros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que el hombre, pequeño, barbado, algo contrahecho y con la mirada escabullidiza pasaba las tres terceras partes del día metido dentro de su habitación, con la cortinas cerradas, editando algunos videos, dijo él cuando tomó la pieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, con mi pestilente mente, asumí que se trataban de videos pornográficos y llegué a pensar que se estaba frente a algún pederasta que, como muchos, imagino, recorren los países de América Latina, encuentran sus víctimas aquí mismo, editan y envían los dichosos videos desde una conexión para ellos segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así que se lo comenté a Macarena y ella dio alas a mi imaginación. Llegué, entonces, a revisar las páginas de los Most wanted de los Estados Unidos, país de origen del pobre hombre. Pero por más que recorrí las páginas del FBI, la DEA y otras agencias de seguridad, no di con la cara de nuestro huésped.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, estaba convencido de que escondía algo lúgubre, que tanto aislamiento, en un país ajeno, no podía ser normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, pasaron los días y cada vez que me topaba con el hombre en el corredor, mi aversión hacia él crecía. Estuve a punto de entrar a husmear dentro de sus pertenencias, cosa que jamás se me había ocurrido hacer y claro, no lo hice simplemente por que no soy un apestoso fisgón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó, entonces, el día en el que él hombre me dio,  con sus palabras, en la cara, en la apestosa cara de desconfiado que tengo al pedirme de favor que le tradujera al inglés algunas de reseñas de películas, de documentales en concreto, que pasaba en una sala de cine experimental de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí, me dijo que era cineasta, que estaba editando un video para una organización americana con fines sociales dentro del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo se trababa de un solitario, apasionado de su trabajo, al que convencí unos días más tarde de tomar una cerveza juntos con el secreto deseo de exculpar mis prejuicios hacia él.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23229310-2309021221057896396?l=elapestado.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://elapestado.blogspot.com/2008/05/captulo-97-el-apestado.html</link><author>elapestado@yahoo.com (El Apestado)</author><thr:total xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0">9</thr:total></item></channel></rss>
