<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:blogger='http://schemas.google.com/blogger/2008' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7025873</id><updated>2023-06-15T10:44:01.459+02:00</updated><title type='text'>Odiseas</title><subtitle type='html'>Relatos de viajes.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://odiseas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7025873/posts/default?alt=atom&amp;redirect=false'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://odiseas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>ártabro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14628338472568326956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_pw7OCBq6SSXUCBxbk-0NwbtvHVTLhD7vUf8ydYHkovkGoFy4JIjtHEira57kOfT8z5f8-qH7ygDn6MkMT6aIo2vV9euBfaVtPJ59mQYDDf3cu_KlFsYL2cl2DaSvwKE/s220/jesus_151.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>5</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7025873.post-108609910593340212</id><published>2012-02-26T04:08:00.000+01:00</published><updated>2012-02-27T16:25:24.419+01:00</updated><title type='text'>Esta bitácora</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;b&gt;Inicio&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/odiseas.jpg&quot; alt=&quot;Modelo de bitácora&quot; title=&quot;Modelo de bitácora&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy inicio esta bitácora, en ella voy a relatar mis viajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llamo: Odiseas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La podéis encontrar en esta dirección:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://odiseas.blogspot.com o con el enlace de mis otras bitácoras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;a href=&quot;http://artabro.blogspo&quot;&gt;ártabro&lt;/a&gt;” – http://artabro.blogspot.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;&lt;a href=&quot;http://rapariz.blogspot.com&quot;&gt;RAPARIZ, Colegio Academia&lt;/a&gt;&quot; – http://rapariz.blogspot.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&quot;&lt;a href=&quot;http://ruadelvillar.blogspot.com&quot;&gt;Rúa del Villar&lt;/a&gt;&quot; – http://ruadelvillar.blogspot.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podéis hacer en ella vuestros comentarios o bien enviarme un correo. Los agradeceré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ártabro.&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://odiseas.blogspot.com/feeds/108609910593340212/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://odiseas.blogspot.com/2004/05/esta-bitcora.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7025873/posts/default/108609910593340212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7025873/posts/default/108609910593340212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://odiseas.blogspot.com/2004/05/esta-bitcora.html' title='Esta bitácora'/><author><name>ártabro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14628338472568326956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_pw7OCBq6SSXUCBxbk-0NwbtvHVTLhD7vUf8ydYHkovkGoFy4JIjtHEira57kOfT8z5f8-qH7ygDn6MkMT6aIo2vV9euBfaVtPJ59mQYDDf3cu_KlFsYL2cl2DaSvwKE/s220/jesus_151.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7025873.post-108487883025563588</id><published>2012-02-25T13:12:00.000+01:00</published><updated>2012-02-27T16:25:42.736+01:00</updated><title type='text'>Viaje a Marruecos - 1ª parte</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Atravesando España&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Señor, yo también fui a Marruecos y no una, sino dos veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/maespana.jpg&quot; alt=&quot;Mapa de España&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Entiéndame bien, lo mío no perseguía objetivo político alguno, pura curiosidad personal, mejor dicho, pura curiosidad de dos personas. Gracias a ella, Carmela y yo nos lanzamos a la aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un buen día, después de obtener parte del dinero por un procedimiento muy peculiar, que por pertenecer al secreto del sumario no desvelo. Nada ilegal o deshonesto, por supuesto. Pues eso un buen día de Junio de 1982 en nuestro viejo, de segunda mano, Citroën Dyane 6 descapotable, todo un lujo, salimos de Ferrol rumbo al sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/viferrol.jpg&quot; alt=&quot;Vista de Ferrol&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nos habíamos asesorado con el bueno de Pepe, quién nos dijo lo imprescindible sobre ese misterioso país e incluso nos concertó cita con un vecino de Tetuán, amigo suyo, para mejor visita a esta ciudad. Con este bagaje, pocas pelas, algo de ropa y mucha ilusión, nos lanzamos a la carretera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A velocidad de crucero unos 100 Km/h., cuesta abajo y llano, cuesta arriba bastante menos, atravesamos Galicia y nos internamos en León, Castilla la Vieja, Extremadura y Andalucía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img style=&quot;width: 242px; height: 365px;&quot; src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/casponfe.jpg&quot; alt=&quot;Castillo de Ponferrada&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cuantos contrastes se producen a lo largo de este precioso viaje. De la verde Galicia, con sus arriba y abajo, derecha e izquierda y frondosa vegetación, que muchas veces tapa las señales de tráfico para desgracia de muchos automovilistas que, no saben como explicarle al motorista de turno que él no vio la señal de prohibido ir a más de 50 Km/h., y el otro afirma que existe un poco antes, toda una profesión de fe. León, con el Bierzo esa comarca que no quiere ser León y tampoco es Galicia y al pasar el Manzanal uno se da cuenta de lo que es Castilla “ancha es Castilla”, que no empieza precisamente ahí, pero para el caso es lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tierras de Salamanca, que hay que ver, de pronto el puerto de Béjar, raro vergel de serranía, para descender a Extremadura por un paso bonito donde los haya. Las dehesas hasta Cáceres, donde su ciudad antigua merece una visita. Después Mérida, que siempre me recuerda la chispa de mi hermano José Luís.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/salamanc.jpg&quot; alt=&quot;Vista de Salamanca&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Les cuento: Mi madre, hace años cuando éramos chavales, compraba con cierta frecuencia, sobre todo en verano para ensaladas y comidas frías, unas latas de carne de unos mataderos que decían eran de Mérida. Pues es el caso, mi hermano, se conoce que harto de comer esta carne, un día en la mesa dijo: “Ya está, mamá ha traído otra vez carne de romano”. Se puede usted imaginar el resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de Mérida, siguiendo nuestro viaje, pasamos el puerto de la Media Fanega, me parece que le llaman, ya Sevilla está a la vista, una vez rebasada el Guadalquivir nos acompaña dejando Jerez a la derecha y Cádiz sale al encuentro, si seguimos la carretera, Tarifa, por la que no se pasa, se vuela, tal es la fuerza del viento y con esta ayuda apareces en un plis plas en Algeciras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que le dije antes, un precioso viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/caceres.jpg&quot; alt=&quot;Cáceres&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Íbamos parando cuando nos apetecía, compramos picotas cerca de Ponferrada a una señora al lado de la carretera y en el coche caminando, nos dimos un festín. Comimos bocatas y bebimos algunas cervecitas, no había controles de alcoholemia todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a Sevilla a las 10 de la noche, allí nos esperaba León, que estaba haciendo la mili y con él nos dimos un paseo por el barrio de Santa Cruz, con aromas de azahar y silencio en las calles. ¡Una noche con encanto!, que se dice. Después de dormir en un hostal a la mañana siguiente, muy temprano, por la autopista salimos camino de Algeciras adonde a media mañana habíamos llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/sevilla.jpg&quot; alt=&quot;Sevilla&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezaba el calor, nos sobraba todo. Ya me dirá usted, si en Ferrol los días más calurosos del verano es raro que el termómetro supere los 25 grados centígrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente, después de subir el coche nos instalamos en el ferry para atravesar el estrecho. Buena travesía, a las 12,30 h., estábamos en Ceuta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Otro mundo!, comercios de indios, chilabas, velos, legionarios y gran animación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco, con un bocadillo cada uno, nos presentamos en la frontera de Tarajal. ¡Eso si que es otro mundo!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style=&quot;width: 366px; height: 216px;&quot; src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/ceuta.jpg&quot; alt=&quot;Vista de Ceuta&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre el puesto español y el marroquí, había un espacio de unos cien metros, tierra de nadie, y efectivamente allí estaba una multitud de nadie, esperando a colarse en Ceuta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aduanero marroquí educado, pero siniestro, me recordaba al carcelero de “El expreso de medianoche”, con lentitud pasmosa, poco a poco, nos fue sellando los pasaportes, previa inscripción en él mío de los datos del coche, tendrían miedo que vendiéramos aquella joya, registro del mismo y de nuestros equipajes. Tuvimos que declarar no portar armas de tipo alguno, incluso  una pequeña navaja era considerada arma, la mía no la declaré. El dinero, después de adquirir algunos dirhans, y declarar la cantidad total de esa moneda que llevábamos así lo hicimos, ocultando también los que en el mercado negro, una gasolinera de Ceuta, más baratos habíamos comprado. Por lo oído, estaba muy perseguido este tráfico de dinero sin declarar. Incluso cárcel. Pero amigo mío, ¡la pela es la pela!. (Cada dirhan, unas 16 pesetas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahí viajamos bien, Carmela con los pies descalzos en el salpicadero y yo conduciendo todo el tiempo. Ella no maneja, que diría un americano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez cumplimentados todos los trámites fronterizos, nos adentramos en un mundo maravilloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso, si usted quiere, se lo sigo contando otro día.&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://odiseas.blogspot.com/feeds/108487883025563588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://odiseas.blogspot.com/2004/05/viaje-marruecos-1-parte.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7025873/posts/default/108487883025563588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7025873/posts/default/108487883025563588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://odiseas.blogspot.com/2004/05/viaje-marruecos-1-parte.html' title='Viaje a Marruecos - 1ª parte'/><author><name>ártabro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14628338472568326956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_pw7OCBq6SSXUCBxbk-0NwbtvHVTLhD7vUf8ydYHkovkGoFy4JIjtHEira57kOfT8z5f8-qH7ygDn6MkMT6aIo2vV9euBfaVtPJ59mQYDDf3cu_KlFsYL2cl2DaSvwKE/s220/jesus_151.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7025873.post-108524727562144986</id><published>2012-02-24T19:33:00.000+01:00</published><updated>2012-02-27T16:26:02.461+01:00</updated><title type='text'>Viaje a Marruecos - 2ª parte</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Tetuán&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante los diversos correos recibidos y comentarios, felicitando al autor y acuciándolo para que siguiera el relato, por respeto a ustedes no me puede negar y les voy a seguir contando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/mapanort.jpg&quot; alt=&quot;Mapa del norte de Marruecos&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Carmela y yo, instalados en nuestro descapotable, seguimos lo que iba a ser viaje a lo desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carretera pegada al mar que lleva de Ceuta a Tetuán, nos dejaba ver las construcciones en terraza de las casas, las mezquitas con sus minaretes, algún palacete y sobre todo tipos humanos, vehículos, animales y cosas diversas, cada cual más peculiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una señora mayor a cara descubierta, con un gran sombrero, tipo mexicano, pero con cuatro trenzas de lana de color uniendo el ala con la copa, vestida con el mayor colorido jamás imaginado y montada en un burro, que por alforjas llevaba grandes calderos de cobre bruñido, nos cruzó cerca de Tetuán y se quedó mirando para nosotros con gran curiosidad. ¡Debíamos de tener una pinta estrafalaria!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/tetuan.jpg&quot; alt=&quot;Vista de Tetuán&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ya estábamos en Tetuán a media tarde, es una ciudad acostada en una colina y a ojo de buen cubero, intuyendo donde quedaba el centro, hacia allí nos dirigimos, aparcamos el coche y a pié nos adentramos a la busca del amigo de Pepe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Amigo!, que olores, que colores, que ojos, que todo. Eso mismo, todo nos llamaba la atención, entramos en la kasba y eso sí que hay que verlo, callejuelas estrechas, vendedores de todo tipo, mercancías por todos lados y gente, mucha gente. Las personas siempre amables y como entienden y hablan bastante bien el castellano, veían la Tele española y eran forofos de la Liga española, el Real Madrid hacía furor, no nos fue difícil hacernos entender, al poco uno nos dijo que era amigo de nuestro futuro guía y en breve tiempo apareció el prójimo señalado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style=&quot;width: 307px; height: 387px;&quot; src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/metetuan.jpg&quot; alt=&quot;Mezquita en Tetuán&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era éste, Hasan, un tipo joven, algo grueso y con todas las características de un vividor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hizo cargo de nosotros y después de los consabidos saludos, recuerdos de Pepe y esas cosas que se dicen, nos llevó a visitar los alrededores. Cuando empezaba a oscurecer, nos invitó a ir a su casa, naturalmente, pese a nuestras disculpan, allí fuimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una casa humilde y muy limpia, en la que estaba su madre con dos hermanas pequeñas de Hasan, sentadas en cojines, que era todo el mobiliario de la habitación en la que fuimos introducidos. Inmediatamente nos ofrecieron té, probarlo, el mío con menta, y no dejar de tomarlo en todo el tiempo que estuve en Marruecos, fue todo uno. La madre, de pocas palabras, nos deseó buena estancia y poco después nos despedimos de ellas, para irnos a cenar con Hasan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/putetuan.jpg&quot; alt=&quot;Puestos callejeros&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nos llevó al centro de nuevo y allí a un restaurante con terraza. Ya dije como íbamos de pasta. Carmela y yo, aconsejados por Hasan pedimos cus-cus, él se pidió un bistec con patatas y ensalada, que costaba el doble de los dos platos nuestros. La mirada que Carmela y yo nos cruzamos lo dijo todo. ¡Había que dar esquinazo al tal Hasan!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos lo confirmó la conversación que tuvimos en la cena, el tío pedía de todo, debía creer que éramos millonarios y ya nos planificaba el viaje a Fez, él incluido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabíamos como desprendernos de su compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alegando el cansancio del viaje, como buenamente pudimos le anunciamos nuestra intención de irnos al hostal a dormir. Inmediatamente estuvo de acuerdo, pero estaba tan entusiasmado con nosotros y como con Pepe hacía eso, no tuvimos valor para aclararle que no deseábamos que nos acompañase en el viaje. Por un lado estábamos agradecidos a Pepe y por otro maldecíamos su nombre. ¡Vaya embolado!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final me armé de valor y quise decírselo, aún fue peor. El tío era un cara y no quería enterarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/catetuan.jpg&quot; alt=&quot;Callejuela en la Medina&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así que después de despedirnos de él a la puerta del hostal, Carmela y yo, decidimos que al día siguiente, a primera hora, nos iríamos sin decirle nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho y hecho, arrancamos de mañana y salimos de Tetuán camino de Fez. Pero ¡fatalidad!, una pareja de guardias de tráfico nos paró y nos pide los papeles. Les enseño todo y ellos, muy amables, miran todo y me piden la Carta Verde. ¡Ahí me pillaron!, no la había cogido por no gastar, ya sé que es el seguro internacional y sin ella me podía meter en un buen lío, si por desgracia tenía algún contratiempo. Pero como ya sabes, los duros eran escasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La broma me salió cara. Después de pagarles a ellos, contra recibo, la correspondiente multa, la verdad no muy elevada, me hicieron volver a Tetuán a adquirir la dichosa Carta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/gmarroqu.jpg&quot; alt=&quot;Guerrero marroquí&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Volvimos temblando, teníamos que ir a una oficina que estaba cerca del hostal, si encontrábamos a Hasan estábamos perdidos. No queríamos follones y tampoco quedar mal con Pepe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez tuvimos suerte, después de coger nuestra Carta Verde y pagarla, salimos como alma que lleva el diablo de Tetuán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los guardias, que nos estaban esperando, una vez verificados los papeles, nos dieron paso libre para seguir viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso hicimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por hoy lo voy a dejar aquí, como ya le dije, si usted quiere seguiré otro día.&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://odiseas.blogspot.com/feeds/108524727562144986/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://odiseas.blogspot.com/2004/05/viaje-marruecos-2-parte.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7025873/posts/default/108524727562144986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7025873/posts/default/108524727562144986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://odiseas.blogspot.com/2004/05/viaje-marruecos-2-parte.html' title='Viaje a Marruecos - 2ª parte'/><author><name>ártabro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14628338472568326956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_pw7OCBq6SSXUCBxbk-0NwbtvHVTLhD7vUf8ydYHkovkGoFy4JIjtHEira57kOfT8z5f8-qH7ygDn6MkMT6aIo2vV9euBfaVtPJ59mQYDDf3cu_KlFsYL2cl2DaSvwKE/s220/jesus_151.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7025873.post-108627376076308071</id><published>2012-02-23T16:41:00.000+01:00</published><updated>2012-02-27T16:26:23.756+01:00</updated><title type='text'>Viaje a Marruecos – 3ª parte</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Fez&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, a esa indicación partimos rumbo a Fez, que es la antigua capital del sultanato de Marruecos y se encuentra en el interior del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos la carretera, no muy buena, que allí conduce atravesando de Norte a Sur la geografía, al principio montañosa, no de gran altura, y luego más llana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/chaouen.jpg&quot; alt=&quot;Vista de Chaouen&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dejamos a Chaouen a nuestra izquierda, pensando en visitar ese bonito lugar a la vuelta. Nos internamos en una zona de muchas curvas, como la administración marroquí advertía, con una gran señal de unos tres metros de alta y dos de ancha, de cemento, y no exagero nada, que nos encontramos antes de un sistema de curvas. Merecía la pena ver la foto que le hice a Carmela, para recuerdo de hecho tan insólito. La tal señal era igual que las “Z” que adornan nuestras carreteras, pero a lo bestia. ¡No será por falta de aviso!, debían de pensar los de carreteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco más adelante, los olores de retama y adelfas se hicieron notar. Qué agradable sensación, te hace el viaje más intenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos policías de tráfico nos dieron el alto, tenían parado a un coche, un FIAT 124, con cuatro marroquíes dentro e hicieron subir, por encima de éstos, a un perro pastor alemán para que husmeara el interior. Escena alucinante. Estábamos en la zona del hachis. Tenían en la carretera una ristra de pinchos metálicos, por si alguien se le ocurría pasar sin parar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nosotros, al ver nuestra matrícula y la pinta que teníamos, nos dejaron seguir sin averiguar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso hicimos y poco después nos dieron otro alto, esta vez eran unos chavales que vendían fruta. Nos pedían un dirhan por un caldero, con unos tres kilos de bolsas de agua. Les di dos y ellos encantados me llenaron el coche de fruta. Las fuimos comiendo hasta Fez y aún sobraron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto del viaje hasta Fez, siguió sin contratiempos. Me admiraba el paisaje y la novedad de todo lo que íbamos cruzando. En la entrada de los pueblos, un gran arco triunfal atravesaba de lado a lado la carretera, rematado en su vértice superior con una gran fotografía del rey Hasan II, es una buena manera de que los vecinos sepan quien manda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/castifez.jpg&quot; alt=&quot;Castillo de Fez&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al llegar a Fez, a la hora de comer, una multitud de chiquillos entre 10 y 11 años rodearon el coche y siguieron a nuestro lado, en medio del tráfico, esperando que cogiéramos a uno de ellos como guía para la visita de la ciudad. Eso nos había advertido Pepe, que cogiéramos a uno, así nos veríamos libres del resto y también espantaría a los moscones. La contrapartida era que te llevaba a los comercios donde él tenía comisión. Pero era mejor aceptar ese juego, que arriesgarse a la aventura individual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/vistafez.jpg&quot; alt=&quot;Vista de Fez&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Una vez que paramos, escogimos al que parecía más agradable y tuvimos suerte, era un gran rapaz. Nos condujo a un local para comer algo, con el calor tampoco teníamos muchas ganas, él tomo en refresco y quedamos con que más tarde le veríamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos fuimos a buscar el camping y lo encontramos. Hubiera sido mejor que no. Aquello un día debió ser inaugurado con toda la pompa y circunstancia, quedaban restos de un pasado decente. La entrada estaba bastante bien, pero ya nos sorprendió la presencia de militares armados en la puerta, una vez vistos nuestros papeles y ser admitidos, notamos que no había mucho movimiento. Fuimos a dar una vuelta por el interior y nos quedamos de piedra. La piscina, estaba vacía, y no quedaba un solo azulejo intacto, todos rotos o ausentes. Tenía porquería en el fondo y paredes. No nos lo podíamos creer. Pero para acabar de rematarla fuimos a los aseos, aquello metía miedo, en los váteres tipo turco, la mierda, con perdón, tenía una altura de 30 centímetros. Aquello era inaudito. Salimos de aquel camping, el mejor y único de Fez, a toda pastilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente buscamos un hostal, que mejor que eso encontramos con la ayuda de nuestro reciente guía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la tarde, siempre con el chaval, nos fuimos a la kasba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/patiomed.jpg&quot; alt=&quot;Patio de la Medina&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es una preciosidad, vieja, sucia, olores de todo tipo, casas viejas, gentes desarrapadas, burros de todos los colores producto de su carga de cueros tintados, comercios diminutos, pero amigo, aquello es como volver a la Edad Media Europea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvimos toda la tarde y compramos algunos recuerdos, una boquilla con incrustaciones de marfil, un tambor doble de barro, una tetera, una pulsera para Carmela y otras menudencias, eso si después de regatear, hacer que nos íbamos, llamada del comerciante, sonrisas, té con menta, asiento y charla intrascendente. Para hacer la compra de una pulsera, media hora. Los europeos ya no estamos preparados para este trajín. En Marruecos es mejor olvidar el reloj.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llamó poderosamente la atención el barrio de los tintoreros, una gran plaza interior, llena de agujeros redondos de un metro de diámetro y otro de profundidad escavados en la roca del suelo. En ellos tenían pieles, sobre todo de oveja y cabra, para darles color. Los curtidores se introducían en aquellos agujeros y su poca vestimenta era de todos los colores del arco iris. Los burros eran el medio preferido para el transporte dentro de la kasba, por su facilidad para abrirse camino por aquel laberinto de callejuelas estrechas. Había que pegarse a las paredes cuando pasaba una procesión de diez o doce burros, atados en fila india, y conducidos por un acemilero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/lanateni.jpg&quot; alt=&quot;Lana teñida a secar&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Entramos en un local de té. Esa si que fue buena, era un fumadero de grifa, no medía más de cuatro metros cuadrados, unos bancos alrededor de las paredes alojaban a diez parroquianos, todos con pinta patibularia, quienes muy amablemente nos hicieron un sitio, nos ofrecieron té con menta y también grifa. De lo primero tomamos, lo otro declinamos la invitación. También fumaban en pipas de agua. Alguno, por el efecto de muchos años de grifa, casi no tenía tabique nasal. ¡Buena gente!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img style=&quot;width: 203px; height: 302px;&quot; src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/ceremote.jpg&quot; alt=&quot;Ceremonia del té&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al atardecer salimos de la kasba y por una ancha avenida, de estilo colonial francés, nos dirigimos al barrio nuevo a sentarnos en un café, en él que todos eran hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres, con sus velos las mayores y casadas, sin él las chiquillas y las jóvenes. No frecuentan los locales públicos y solo se relacionan entre sí. Hay una clara separación de sexos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los jóvenes, la mayoría sin trabajo, deambulan por las calles, plazas y cafés sin aparente objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando anochecía nos fuimos a dormir, poca cosa más quedaba por hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro momento le sigo contando más sobre este viaje.&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://odiseas.blogspot.com/feeds/108627376076308071/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://odiseas.blogspot.com/2004/06/viaje-marruecos-3-parte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7025873/posts/default/108627376076308071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7025873/posts/default/108627376076308071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://odiseas.blogspot.com/2004/06/viaje-marruecos-3-parte.html' title='Viaje a Marruecos – 3ª parte'/><author><name>ártabro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14628338472568326956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_pw7OCBq6SSXUCBxbk-0NwbtvHVTLhD7vUf8ydYHkovkGoFy4JIjtHEira57kOfT8z5f8-qH7ygDn6MkMT6aIo2vV9euBfaVtPJ59mQYDDf3cu_KlFsYL2cl2DaSvwKE/s220/jesus_151.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7025873.post-109274232202985882</id><published>2012-02-22T13:30:00.000+01:00</published><updated>2012-02-27T16:26:42.794+01:00</updated><title type='text'>Viaje a Marruecos – 4ª parte</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Rabat&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/dyane6.jpg&quot; alt=&quot;Dyane 6&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al amanecer del día siguiente, ya estábamos en disposición de lanzarnos a las incógnitas y novedades que este viaje nos mostraba a cada momento. Después de un zumo de naranja, muy rico por cierto, y sendos cafés, el cuerpo agradecido renovó fuerzas y el ánimo, siempre alto, estaba pletórico, ya estábamos en la calle de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las 07,30 horas y el calor ya era agobiante, ese día el termómetro superó con creces los 40º centígrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hicimos una vista en el coche por el barrio nuevo y una pequeña visita a la kasba, una compra pendiente, no recuerdo que fuera importante, pero seguro que para Carmela lo era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/fez-mequinez.jpg&quot; alt=&quot;Sello de Correo Marroquí&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sobre las once salimos de Fez rumbo a Mequinez, una ciudad más pequeña y sin apenas encanto, la medina o kasba es mucho más pequeña y dentro de ella, solo dos o tres comercios con bonitos objetos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hicimos una visita, que por el tiempo que utilizamos fue corta, pero por el calor se me hizo eterna. A las 13,00 h., el calor sofocante nos decidió a comprar una hermosa sandía de unos tres kilos, que fue nuestra comida ese día, la fuimos papando camino de Rabat, otro almuerzo más sólido era imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carretera al salir de Mequinez atraviesa una planicie en la que vastas extensiones de campos anegados, para cultivar arroz, se pierden en el horizonte. Las garcillas boyeras tienen su casa aquí, la vista es en dos colores, el verde del arroz y el blanco de las aves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style=&quot;width: 368px; height: 252px;&quot; src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/map-rabat.gif&quot; alt=&quot;Mapa de Rabat y alrededores&quot; /&gt;&lt;br /&gt;Después de un viaje sin incidentes, dignos de resaltar, llegamos a Rabat a las cuatro de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/medinarabat.jpg&quot; alt=&quot;Plano de la medina de Rabat&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La capital, como todas las ciudades marroquíes que estuvieron bajo el mandato francés, tiene dos barrios principales claramente diferenciados, la kasba y el barrio colonial. La kasba, es retroceder en el tiempo. El barrio colonial de trazado rectilíneo, aloja los comercios, cafés y viviendas, dentro de un ambiente cosmopolita y grandes contrastes; una perfumería lujosa y las mujeres con largas túnicas y velo en el rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Marruecos la vida pública la dirigen y protagonizan los hombres, las mujeres tienen su reino en la casa, si bien las jóvenes han adoptado las costumbres occidentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las conversaciones y trato con los marroquíes, advertí un deseo latente de libertad política y una atmósfera religiosa, más de costumbre que de creencias profundas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marruecos es un país de gran potencial, necesita un gran cambio en educación pública y desarrollo económico. Con un gobierno democrático este país, en los próximos años, puede dar un fuerte avance. Lo esencial lo tiene, un pueblo inteligente y pragmático, solo falta voluntad para avanzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a&gt;&lt;img src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/rabat.jpg&quot; alt=&quot;Escena de la kasba de Rabat&quot; align=&quot;left&quot; border=&quot;0&quot; vspace=&quot;5&quot; hspace=&quot;5&quot; /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pasamos la tarde en Rabat, paseando por sus calles y viendo a sus gentes y costumbres. Toda una experiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al anochecer, pregunté por un camping para poder pasar la noche y me dijeron que en Salé, el puerto de Rabat, había uno y estaba bien. Hacia allí nos dirigimos y al llegar, encontramos un muro de tres metros de alto dando forma a un espacio cuadrado de 100x100 metros de tierra, sin una sola sombra y una casamata en el centro con los servicios higiénicos. En la puerta, también con soldados armados hasta los dientes, nos facilitaron los trámites de ingreso y después de una detenida visita a los baños, que esta vez si estaban medianamente decentes, decidimos quedarnos y montar la tienda, mientras había luz diurna. Una vez que ya teníamos todo en orden, salimos a buscar un lugar para comer algo, ya la temperatura al lado del mar era soportable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontramos un sitio de bocadillos y refrescos, nos valió, y una vez repuestos emprendimos el camino de vuelta a pie por las calles de Salé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pasar por debajo de un arbolito, en plena acera, Carmela ahogo un grito en su garganta y de un brinco casi me pasa por encima. Al mirar su cara pude ver en su expresión, una mezcla de miedo, sorpresa y asco. Al seguir la dirección que sus ojos apuntaban, pude ver una culebra que placidamente colgaba del tal arbolito. Me quise acercar a investigar, pero ella cogiéndome del brazo me alejó a toda prisa. Me confirmó que los bichos no son lo suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style=&quot;width: 359px; height: 527px;&quot; src=&quot;http://img.photobucket.com/albums/v345/artabro/odiseas/mezquitarabat.jpg&quot; alt=&quot;Mezquita de Rabat&quot; /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un rato más tarde, ya en el camping, después de una visita al cuarto de baño, estábamos en nuestra tienda y el cansancio del día hacia mella en nuestro animo, que buscaba el sueño reparador. Cuando Morfeo nos empezaba a abrazar, unas voces, de acento familiar, nos espabilaron e hicieron que sacase la cabeza por la cremallera, para averiguar que pasaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡El mundo es un pañuelo!, nosotros que éramos los únicos huéspedes del camping, veíamos que los siguientes y últimos visitantes eran tres personas: ¡Un nacho y dos nachiñas de La Coruña!. (1)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así era, un chico y dos chicas, él vestido con chilaba a rayas, tenía la rara teoría que con esta vestimenta lo confundirían con una nativo y así evitará problemas para las chicas, por parte de la población masculina del país, no quise argumentar nada, tal era la convicción con que lo decía. Las chicas, a la occidental, parecían encontrarse a gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de los saludos y un rato de conversación, les ayudamos a montar su tienda y al poco, dándoles las buenas noches, nos entregamos a nuestro bien merecido descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro día sigo contando ……….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1) – Nacho o nacha, palabra típica ferrolana para designar a otro y otra, como otros dicen: Fulano, Tío, Chorvo, Elemento, Pavo, etc. Sus diminutivos son: Nachiño y nachiña.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://odiseas.blogspot.com/feeds/109274232202985882/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://odiseas.blogspot.com/2004/08/viaje-marruecos-4-parte.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7025873/posts/default/109274232202985882'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7025873/posts/default/109274232202985882'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://odiseas.blogspot.com/2004/08/viaje-marruecos-4-parte.html' title='Viaje a Marruecos – 4ª parte'/><author><name>ártabro</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14628338472568326956</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg_pw7OCBq6SSXUCBxbk-0NwbtvHVTLhD7vUf8ydYHkovkGoFy4JIjtHEira57kOfT8z5f8-qH7ygDn6MkMT6aIo2vV9euBfaVtPJ59mQYDDf3cu_KlFsYL2cl2DaSvwKE/s220/jesus_151.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>