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<?xml-stylesheet type="text/xsl" media="screen" href="/~d/styles/atom10full.xsl"?><?xml-stylesheet type="text/css" media="screen" href="http://feeds.feedburner.com/~d/styles/itemcontent.css"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearch/1.1/" xmlns:blogger="http://schemas.google.com/blogger/2008" xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:gd="http://schemas.google.com/g/2005" xmlns:thr="http://purl.org/syndication/thread/1.0" xmlns:feedburner="http://rssnamespace.org/feedburner/ext/1.0" gd:etag="W/&quot;DUUCQnY4fCp7ImA9WhBaE0o.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786</id><updated>2013-05-24T08:34:23.834+02:00</updated><category term="Homenajes" /><category term="Cuentos" /><category term="Opinión" /><category term="Restaurantes" /><category term="Grandes platos" /><category term="Crónicas Gallegas" /><category term="Viviendo un rato" /><category term="Gente" /><category term="Cuenca" /><category term="Alrededor de una copa" /><category term="Delicadezas" /><category term="Sábados por la tarde" /><title>Los sabores</title><subtitle type="html">Sabores, olores, experiencias. De lo nuevo y de lo de siempre.</subtitle><link rel="http://schemas.google.com/g/2005#feed" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/posts/default" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://ligasalsas.blogspot.com/" /><link rel="next" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25&amp;redirect=false&amp;v=2" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><generator version="7.00" uri="http://www.blogger.com">Blogger</generator><openSearch:totalResults>174</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/atom+xml" href="http://feeds.feedburner.com/LosSabores" /><feedburner:info uri="lossabores" /><atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="hub" href="http://pubsubhubbub.appspot.com/" /><feedburner:emailServiceId>LosSabores</feedburner:emailServiceId><feedburner:feedburnerHostname>http://feedburner.google.com</feedburner:feedburnerHostname><entry gd:etag="W/&quot;CkICSX4yeSp7ImA9WhNXE0g.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-1948741313195665818</id><published>2012-11-30T21:45:00.002+01:00</published><updated>2012-12-01T09:29:28.091+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-12-01T09:29:28.091+01:00</app:edited><title>Ruiz</title><content type="html">En Cuenca uno puede ser famoso por casi cualquier cosa. Dice la leyenda que los de la Olmeda eran capaces, los sábados por la noche, de tomarse doce whiskis. Un medio amigo motero, antes de matarse en una curva de Motilla del Palancar, se enrolló con dos hermanas; las versiones más arriesgadas decían que incluso con la madre. Hay quien dice que vio a monseñor Guerra Campos alzarse, cáliz en mano, contra unos punkis alemanes a propósito del paso de San Pedro de Semana Santa. Yo añado habitualmente que fue en el Puente San Pablo, me sale la vis cómica.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el único aspecto en el que podía tomarse en serio a la ciudad era en las pastelerías. Los hojaldres o las bambas eran campo de debate entre el público local. Entiéndanme, no es que se usara la mantequilla más exclusiva, allí bastaba con que la clara se montara a mano y el pastel no se congelara. Me dirán ustedes que es poco y yo les diré que sí, pero que miren alrededor suyo, en su barrio hoy y ahora.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre todas las pastelerías lucía como el sol Ruiz, en la calle principal, conocida como Carretería. Precisamente un amigo de mi padre, del pueblo, estaba allí de camarero. Y, por eso, porque ponían unas tapas estupendas sin pagar -no se conoce un sólo conquense que haya pagado por una tapa-, una de las dos cañas que caían cada noche de fin de semana -ni una más, ni una menos-, solíamos tomarla allí. Los pasteles eran sensacionales y siguen siendo casi sensacionales, incluso después de 35 años. Allí comí por primera vez un sandwich mixto. Fue una noche de celebración y&amp;nbsp; frío amortiguado por un verdugo incómodo. Me suena que algún análisis que dio negativo, como aquella pelota de Match Point que cayó del lado feliz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A mí Ruiz siempre me recordó a la tienda de El bazar de las sorpresas -"The shop around the corner", la película de Lubitsch. Siempre supuse que debía trabajar en la tienda una Klara Novak pretendida por algún Alfred Kralik, despistado y vestido con un abrigo de paño verde botella, de esos que vendían en Heras un poco más arriba. Si alguna vez hubo gente tan despreocupada, feliz, inocente y falta de ambición como la que rodó Lubitsch debía vivir en Cuenca.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por desgracia no nos nació nadie como Ernesto.&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/0GMJ7UbzlDo" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/1948741313195665818/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=1948741313195665818" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1948741313195665818?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1948741313195665818?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/0GMJ7UbzlDo/ruiz.html" title="Ruiz" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><thr:total>2</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2012/11/ruiz.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEMMRXg-eyp7ImA9WhVaFko.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-489420106217967925</id><published>2012-06-13T21:47:00.003+02:00</published><updated>2012-06-14T13:14:44.653+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-06-14T13:14:44.653+02:00</app:edited><title>Sábado noche</title><content type="html">&lt;div&gt;&lt;p&gt;Tardes &amp;#225;ridas de febrero, de viento y rugby Cinco Naciones, de rastrojos arrastr&amp;#225;ndose por las eras. A uno cuando lleva a&amp;#241;os viviendo en una ciudad, le sorprende al recordar que suced&amp;#237;a as&amp;#237;, s&amp;#225;bado s&amp;#237;, s&amp;#225;bado tambi&amp;#233;n, a eso las cuatro de la tarde. Nada, nadie, se mov&amp;#237;a en kil&amp;#243;metros a la redonda, all&amp;#225; donde mi vista llegaba en una Castilla tan ancha como aburrida y pobre. Las Pedro&amp;#241;eras, en el horizonte, no parec&amp;#237;a un pueblo mucho m&amp;#225;s interesante.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al pueblo lo despertaban de la siesta las campanas de la misa de las ocho. Noche ya bien entrada, la gente sub&amp;#237;a a la iglesia por aquello de hacer algo y, de paso, quitarse la obligacion del domingo, siempre mas perezoso. A m&amp;#237; me gustaban aquellas tardes, estaban llenas de la &amp;#250;nica actividad social de la que pod&amp;#237;a presumir el pueblo. Cumplidos de penitencia, baj&amp;#225;bamos al bar, era el mejor momento de la semana. Yo clasificaba los bares en sitios de domingo o de s&amp;#225;bado noche, conven&amp;#237;a distinguir porque el aperitivo depend&amp;#237;a del d&amp;#237;a y de la hora. Para el primer caso tocaba el hogar de los jubilados, bordaban unas mollejas de pollo con ajo y guindilla que son patrimono de mi humanidad. El s&amp;#225;bado noche, el ambiente, esas treinta familias que pod&amp;#237;an gastarse ochenta duros en salir, ten&amp;#237;an que elegir entre el Casino -donde se reun&amp;#237;a mucha parte de la &amp;#233;lite franquista- y un local a las afueras del pueblo. En &amp;#233;ste el apertivo consistía en unas bocas frías.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nunca he alcanzado a saber qu&amp;#233; son las bocas. Me da miedo preguntarlo. Seguro que algo vulgar. Tanto como para que Adri&amp;#225; las considere tan respetables como las angulas, con esa condescendencia del que piensa que en realidad son una mierda. Y no quiero saberlo. S&amp;#243;lo s&amp;#233; que a mi padre le gustaban mucho, que nos hac&amp;#237;an felices, que eran la raz&amp;#243;n por la que esperaba con alegr&amp;#237;a esa noche -que no siempre llegaba- sabiendo que habr&amp;#237;a que soportar una ceremonia larga y tediosa, un paseo fr&amp;#237;o al aire de eras que s&amp;#243;lo tra&amp;#237;an silencio.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&amp;#160;Me pregunto si seguir&amp;#225; siendo as&amp;#237;. Si volver&amp;#225; a ser as&amp;#237;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/iMA3_HNZr8A" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/489420106217967925/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=489420106217967925" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/489420106217967925?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/489420106217967925?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/iMA3_HNZr8A/sabado-noche.html" title="Sábado noche" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2012/06/sabado-noche.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DkQBQnY5eip7ImA9WhVWFE4.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-8643683071757669273</id><published>2012-04-26T10:58:00.001+02:00</published><updated>2012-04-26T11:59:13.822+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-04-26T11:59:13.822+02:00</app:edited><title>Mayte Commodore</title><content type="html">&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;
&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-o2L2sqRa7RY/T5kQR7MNsUI/AAAAAAAACno/OzJo9fLzU_M/s1600/la%2Bcocina%2Bpr%25C3%25A1ctica%2Bde%2Bmayte.jpg" imageanchor="1" style="margin-left:1em; margin-right:1em"&gt;&lt;img border="0" height="320" width="202" src="http://4.bp.blogspot.com/-o2L2sqRa7RY/T5kQR7MNsUI/AAAAAAAACno/OzJo9fLzU_M/s320/la%2Bcocina%2Bpr%25C3%25A1ctica%2Bde%2Bmayte.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;

Allá donde entonces acababa Madrid, donde ahora comienza un ensanche ordenado y frío, soviético, se alza el edificio del restaurante Mayte Commodore, obra del arquitecto Luis Gutiérrez Soto. En la Plaza de la República Argentina –popularmente conocida como “la de los Delfines”- se salta del Madrid del barrio de Salamanca, construido para lucir debajo de un cielo azul intenso, a una ciudad nueva, hermosamente triste y gris. Cuadriculada.&lt;/br&gt;
&lt;/br&gt;
La santanderina Teresa del Carmen Aguado Castillo llegó a Madrid en 1950, con 19 años.  Sirvió durante un tiempo en la cafetería Ilsa Frigo –terraza que competía con el California en la Gran Vía- y abrió en el 54 el Hostal Mayte,  en la calle General Mola -ahora Príncipe de Vergar. Al lado, en la productora Sevilla Films, Samuel Bronston rodaba por la época en la zona alguna de sus superproducciones españolas y los actores, algunos tan famosos como Ava Gardner o Charlton Heston, fueron habituales de la taberna del hostal. Hizo fortuna y en los años 60 se trasladó al 8 de la República Argentina inaugurando el bar Richmond, que cambió su nombre a Mayte Commodore a finales de la década.&lt;/br&gt;
&lt;/br&gt;
Fue una mujer inteligente y, como su paisano Víctor Merino, desarrolló una intensa alrededor en la que el mantel era sólo la excusa. En su casa se reunieron artistas –Ava Gardner o Charlton Heston-, intelectuales y los políticos del tardofranquismo, al punto de considerársela un icono de la dictadura.  Instauró un premio taurino a los triunfadores de San Isidro y otro teatral: los premios “Mayte”, que hoy en día siguen celebrándose.  Una relaciones públicas de enorme influencia.&lt;/br&gt;
&lt;/br&gt;
En su libro del 76 “La cocina práctica de Mayte” deja reflejado lo que era su cocina, recetas  cántabras humildes, aprendidas de su abuela, que intentó internacionalizar. Mucha caza –era la especialidad de la casa- y una receta el “bistec Mayte al whisky” –un solomillo a la plancha al que se añadía una guarnición de cebolla pochada, salsa perrins  y pimienta molida, finalmente flambeado en whisky- que nos puede dar una buena idea de lo que allí se comía.&lt;/br&gt;
&lt;/br&gt;
Con la muerte de Franco llegó su declive. la identificación con el régimen le pasó factura, Madrid la marcó. Murió en el 90, su hijo Luis y su nuera constituyeron una fundación en su nombre que se trasladó a Cantabria donde gestionan otro restaurante . Dice Manuel Martín Ferrand que los salones de Mayte Commodore, ya no sé si cerrados o abiertos después de muchos vaivenes, fueron los últimos de Madrid. Lo que es seguro es que fue una de las primeras mesas del poder, una gran casa que levantó una raquera de Puertochico.&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/rSkrTUIOEd4" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/8643683071757669273/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=8643683071757669273" title="0 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/8643683071757669273?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/8643683071757669273?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/rSkrTUIOEd4/mayte-commodore.html" title="Mayte Commodore" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/-o2L2sqRa7RY/T5kQR7MNsUI/AAAAAAAACno/OzJo9fLzU_M/s72-c/la%2Bcocina%2Bpr%25C3%25A1ctica%2Bde%2Bmayte.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>0</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2012/04/mayte-commodore.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DUQMRXk-eCp7ImA9WhRaFEs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-5204899740773942370</id><published>2012-02-16T10:07:00.002+01:00</published><updated>2012-02-17T09:29:44.750+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-17T09:29:44.750+01:00</app:edited><title>Los cereales bailan</title><content type="html">&lt;div&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando la luz del amanecer ilumina la mesa de desayuno los cereales salen de su bolsa. Pizpiretos, en pequeños saltos, montando un barullo tal que despiertan&amp;nbsp;a toda la cocina. A las tostadas que se desperezan con elasticidad, para recibir los primeros rayos de sol, bien embadurnadas por la mantequilla que discute con la mermelada por un trozo de superficie. La leche, abrazada&amp;nbsp;por la taza, busca el tiovivo del microondas y quiere, por lo menos, dos viajes, echa las fichas y se enfurruña como un niño pequeño cuando oye el clink con el que acaba cada ronda. El horno calienta el ambiente y el zumo, delicado como un suspiro, se esconde en la parte más fresca de la nevera, refugiándose de la luz, el calor, el bullicio porque dice que el alma se le escapa. Nadie le ha dicho que los zumos no tienen alma. Al café todo esto le pone negro, se enfada e inunda la casa con aromas tostados&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los oigo desde la cama, mientras me despierto poco a poco, bizqueando los ojos con la luz que se cuela por la ventana. Me pongo mis calcetines más gordos, me lavo la cara y me uno a la fiesta. No hay nada que me haga más feliz. Cuando el amanecer ya ilumina mesa de desayuno.&lt;/div&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/A3bHCmKjgD4" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/5204899740773942370/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=5204899740773942370" title="1 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/5204899740773942370?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/5204899740773942370?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/A3bHCmKjgD4/los-cereales-bailan.html" title="Los cereales bailan" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><thr:total>1</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2012/02/los-cereales-bailan.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DUQHQXc_fCp7ImA9WhRbF0U.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-5893009649303186638</id><published>2012-02-08T15:58:00.002+01:00</published><updated>2012-02-09T12:35:30.944+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-09T12:35:30.944+01:00</app:edited><title>La paella perfecta</title><content type="html">¿No os ha pasado nunca? Esa sensación de que, no importa lo que el resto diga, el resultado no es tan bueno como te gustaría. Como si alargaras la mano, te pusieras de puntillas, saltaras un poco, y todavía así, no llegaras a rozarlo. Pues esa sensación tengo yo cuando hago arroz seco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me levanto bien temprano sin apenas dormir y sigo los pasos que han escrito los mejores maestros como si bailara un ballet ¿El caldo? Ah sí, horas de cocción lenta con ingredientes selectos, los huesos son de las gallinas con los mejores pedigrís, la verdura fresca, rebosante de olor, sabor y textura firme. Ajos de Las Pedroñeras, cebollas dulces como caramelos, ñoras rojas con carne tan roja que parece sangre coagulada pegada a su piel. No hay duda de que el caldo, que desgraso con el mimo de quien limpia a un bebé, es fuerte y sabroso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mientras el sofrito cruje bailando su danza loca sobre el aceite, desparramo el arroz sobre la paella, inundándolo de caldo hirviendo. Vivo esos diecisiete minutos y veinte segundos&amp;nbsp;con tensión, vigilo cada grano. Tengo la sensación de que si no los miro con intensidad no se cocerán bien. El resultado es penoso, para qué nos vamos a engañar. Siempre hay un grano que está menos cocido, otros menos sabrosos, algunos incluso se pegan y han perdido algo de almidón. Maldita sea, hay incluso zonas de la paella donde no se forma socarrat y el caldo no tiene el PH que quiero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una cosa os digo,&amp;nbsp;como estoy siga así, voy a acabar obsesionándome.&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/Rh1_2-asWJg" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/5893009649303186638/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=5893009649303186638" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/5893009649303186638?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/5893009649303186638?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/Rh1_2-asWJg/la-paella-perfecta.html" title="La paella perfecta" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><thr:total>5</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2012/02/la-paella-perfecta.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DUEERHw8fCp7ImA9WhRbFk0.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-968916507284831733</id><published>2012-02-04T14:40:00.000+01:00</published><updated>2012-02-07T10:40:05.274+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2012-02-07T10:40:05.274+01:00</app:edited><title>Fado de bacalao y almejas</title><content type="html">Vi a Dulce Pontes flotando sobre el Tajo. En una Expo, hace tantos años que el sabor del bacalao de aquellos días se ha difuminado. Las superbocks y el tiempo tienen la culpa. Lisboa se ha apagado, las noches son más atlánticas y tristes que nunca y los portugueses, acostumbrados a agachar la cerviz, ya rozan el suelo con la frente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dulce sigue cantando Chorona. Es una reina. Le cambiamos el agua a unas judías cocidas de Monjardín tras veinte minutos de un fuego que no llega a romper. Añadimos dos segundos de vino blanco, las cocochas de bacalao y unas almejas atlánticas, seguramente también tristes. Dejamos cocer cinco minutos, meneando con alegría, como si nada hubiera pasado. Añadimos un poco de perejil y cilantro&amp;nbsp;picado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bebiendo sí, un&amp;nbsp;Dorado del 2005, al calor de un fado que ahoga. Parece inacabable.&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/gVq3UoGRLa4" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/968916507284831733/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=968916507284831733" title="2 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/968916507284831733?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/968916507284831733?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/gVq3UoGRLa4/fabes-de-bacalao-y-almejas.html" title="Fado de bacalao y almejas" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><thr:total>2</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2012/02/fabes-de-bacalao-y-almejas.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CUAHQXg9fSp7ImA9WhRSGE0.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-6914432051121696259</id><published>2011-11-18T22:52:00.013+01:00</published><updated>2011-11-20T16:42:10.665+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-11-20T16:42:10.665+01:00</app:edited><title>Emoción</title><content type="html">&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-WjQFPw8Yi_Q/TsbTS2v-9wI/AAAAAAAACiM/cjhkO20SHLk/s1600/procol_harum_a_whiter_shade_of_pale.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-WjQFPw8Yi_Q/TsbTS2v-9wI/AAAAAAAACiM/cjhkO20SHLk/s320/procol_harum_a_whiter_shade_of_pale.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5676456701234968322" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Escucho esta noche A whiter shade of Pale. Gary Brooker viejo, con los ojos cerrados -él y yo-, aullaba la canción, con la fuerza de quién no va nunca va a tener nada mejor que decir. Tan etílicamente bella, tan vulnerable. Me transportó a nieblas de 40, o quizá hace 300 años. En algún momento en el que el talento y la ginebra -debieron ser galones- se combinaron para crear algo más de tres minutos de una hermosura descomunal.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Cuando me preguntan si la gastronomía me emociona, suelo ser tajante. Disfruto muchísimo de ella, pero no, no me emociona.. Y con ese ansia la busco, tres veces al día, sin pretensiones, pero arañando los límites, hasta la extenuación. Con la pasión de quien todavía no ha encontrado el equilibrio de acidez y dulzor de la reducción perfecta. No creo que fueran arte, pero el último pato semisalvaje que disfruté, trinchado al lado de mi mesa, o un tuétano de vaca chorreante de salsa, me hicieron feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres veces al día, tan lúdico y placentero como sea capaz. Compartiéndolo, si es posible. Mi alma es otra cosa, dejo las lágrimas para la sobremesa, en las que un buen brandy, el alcohol, aceleren las emociones cuando oigo a Gardel, al leer a Stoker, Faulkner, Fitzgerald o al mirar por los ojos de Coppola, especialmente cuando se detienen en la gastronomía.&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/e2AmQWM0wR0" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/6914432051121696259/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=6914432051121696259" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/6914432051121696259?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/6914432051121696259?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/e2AmQWM0wR0/emocion.html" title="Emoción" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/-WjQFPw8Yi_Q/TsbTS2v-9wI/AAAAAAAACiM/cjhkO20SHLk/s72-c/procol_harum_a_whiter_shade_of_pale.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>5</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2011/11/emocion.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0cGQHc-fyp7ImA9WxFWGEQ.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-2418472166408902262</id><published>2010-06-07T09:10:00.003+02:00</published><updated>2010-06-07T09:17:01.957+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-06-07T09:17:01.957+02:00</app:edited><title>Delirio (y III)</title><content type="html">&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TAycOfydF-I/AAAAAAAABxc/SxorCihCnCM/s1600/little+clues+by+karen+hollingsworth.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5479926619468273634" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 238px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TAycOfydF-I/AAAAAAAABxc/SxorCihCnCM/s320/little+clues+by+karen+hollingsworth.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Comenzado el servicio se pudo sentir cómo crecía una tensión salvaje, un latido desbocado que iba cogiendo velocidad, los comensales pedían más y más, y cuanto más querían, más salía de la cocina. De repente se oyó un grito pidiendo auxilio y la locomotora en marcha que era la noche, una orgía gastronómica fuera de control, se frenó en seco. En una de las mesas dos personas se encontraban mal, en otra a varios de los comensales les costaba respirar. Entre el pánico, los camareros corrían de lado a lado del comedor reanimando a los clientes a base de sales y bofetadas. No llegaron a tiempo a uno de los reservados, donde un conocido constructor murió entre espasmos. La rubia que lo acompañaba –experta en cócteles y corbatas- estaba congestionada, se reía a grandes carcajadas ante su braceo desesperado y en apenas unos minutos la calle se convirtió en una discoteca de sirenas de policía y luces del SAMUR.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noticia fue portada en la prensa local: “famoso empresario fallece por exceso de presión arterial en el restaurante revelación de la temporada”, ponía en el pie de la foto. “Muere por un abuso de placer que le revienta el corazón”, sintetizó vulgar y afinadamente el titular. Del chaval que todos recordaban como “delgado y con una mirada negra e intensa” no se volvió a saber, había huido sin dejar la más mínima pista, ninguno de los datos personales que había firmado en su contrato era real. Las inspecciones sanitarias que se sucedieron durante varias semanas tampoco encontraron indicio alguno de las causas de la desgracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque para ser más exactos lo que habría que decir es que no encontraron nada. Nada. La cocina estaba vacía. No había hierbas, sal o pimienta, ni siquiera aceite o un mal cuchillo. Habían desaparecido los utensilios y los ingredientes, estaba impolutamente limpia, parecía del todo absurdo pensar que aquello hubiera sido una cocina. Quedaba un pañuelo con unos cabellos rubios y un cuaderno en el que aparecían unas cuantas recetas escritas con grafos extraños, infantiles. Garabatos casi ilegibles que debían corresponderse con los ingredientes y que, sin embargo, el reconocedor digital de escritura, que la policía utilizaba para casos extremos, se empeñaba en transcribir como “envidia”, “soberbia”, “lujuria” o “gula”. Se repetían en cada fórmula, en cada página y tenían asignado un peso en gramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi un año después, a principios de julio el restaurante volvió a abrir. Regresaron los antiguos camareros, con su pajarita y su chaqueta negra, a pisar sin garbo el comedor. Sólo sirvieron una mesa esa noche, cuatro personas para los que un becario que se afanaba torpemente en los fuegos descongeló cocochas y chuletas de cordero. En cuanto se fueron, Juan recogió con parsimonia los cincuenta céntimos de euro de propina que tintineaban en el plato, mientras la puerta, perezosa y chirriante, se cerraba. Sintió con alivio que esos cinco dedos de madera maciza le protegían del calor del cemento y del bullicio del presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuadro que ilustra: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Little Clues&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; por &lt;strong&gt;Karen Hollingsworth&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Nota: Cuento inspirado en plato "Steak tartar con helado de mostaza" de El Celler de Can Roca. Un delirio.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/u55o0IXKfpw" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/2418472166408902262/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=2418472166408902262" title="19 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/2418472166408902262?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/2418472166408902262?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/u55o0IXKfpw/comenzado-el-servicio-se-pudo-sentir.html" title="Delirio (y III)" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TAycOfydF-I/AAAAAAAABxc/SxorCihCnCM/s72-c/little+clues+by+karen+hollingsworth.png" height="72" width="72" /><thr:total>19</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2010/06/comenzado-el-servicio-se-pudo-sentir.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0UBQHk5eCp7ImA9WxFWFEU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-1006483243226948626</id><published>2010-06-02T09:47:00.008+02:00</published><updated>2010-06-02T15:27:31.720+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-06-02T15:27:31.720+02:00</app:edited><title>Delirio (II)</title><content type="html">&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TAYMxM_M5xI/AAAAAAAABxU/RrDx51iQEqU/s1600/Ojos+en+la+oscuridad.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5478080036182222610" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 310px; CURSOR: hand; HEIGHT: 233px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TAYMxM_M5xI/AAAAAAAABxU/RrDx51iQEqU/s320/Ojos+en+la+oscuridad.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Durante el invierno el rumor creció en la capital y el ambiente se fue animando. Como una bola blanca de billar abriendo el juego, se sucedieron decenas de reacciones que a su vez despertaron a otras decenas. Primero fueron los ejecutivos del barrio, luego los aficionados a la gastronomía, más tarde el gran público y finalmente los críticos. Había llegado el momento, su momento, el teléfono empezó a sonar y no dejó de hacerlo, llenando con una velocidad desaforada las páginas del libro de reservas que antes sólo servía como pisapapeles. Ya no había carta, sino un larguísimo menú de degustación que aparecía escrito cada mañana en una servilleta de papel. Se componía de una secuencia de tapas de nombres escuetos: “bruma”, “melancolía”, “azahar” o “ella”. Jamás se repetía un plato de un día para otro por más que los clientes se lo suplicaran al personal de sala que, desbordado, se encogía de hombros sin saber qué decir. A estas alturas la entrada a la cocina, oscura como una noche gallega, se había convertido en un muro infranqueable para los camareros. Desde el pequeño ojo de buey las pupilas, que hoy parecían de un verde marino, se clavaban en los platos que los fogones vomitaban frenéticamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día a día se volvió una locura, no había relación alguna entre la comida que se servía y los productos que llegaban cada mañana en camiones. El personal más antiguo, intuyendo cosas raras, empezó a sentir miedo; más que despedirse, huyó. Tampoco los expertos entendían bien lo que pasaba, no se ponían siquiera de acuerdo sobre lo que comían y sólo los más arriesgados hablaban de microesferificaciones unidas por una sustancia desconocida. Cada cucharada estaba construida por miles de picotazos, texturas y sabores que evolucionaban con el centrifugado de la lengua y la garganta, cambiando a velocidad de vértigo; sinfonías de moléculas infusionadas armoniosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los servicios se convirtieron en un largo festín de pequeños bocados –apenas unos gramos en cada plato- que variaban el ánimo de los comensales. A los clientes les invadía al principio un sentimiento de envidia, luego de euforia y finalmente una melancolía profunda que se transformaba en rabia apenas salían del restaurante. De tanto en tanto algún inconsciente parecía mantener un mínimo espíritu crítico. Bastaba una mueca de desagrado en su reacción para que los perros del vecindario se unieran con sus gemidos a un rugido grave que nacía del sótano del edificio. Aquellos que podían sentirlo hablaban de una queja desesperación inmensa que nacía de las alcantarillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anuncio del menú de primavera fue todo un acontecimiento en la ciudad. Juan, siguiendo instrucciones detalladas del cocinero publicó varios anuncios en los periódicos sin más descripción que su título: “Magia negra”. La noche del estreno, la lista de espera era de centenas de personas y en el comedor se reunió una buena muestra de la gente más influyente y poderosa de la capital. Habían recurrido a todos sus contactos para poder estar allí. Los que quedaron fuera hubieran dado una mano por poder vivirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(&lt;em&gt;continuará&lt;/em&gt;)&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/wXYALBJXnRE" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/1006483243226948626/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=1006483243226948626" title="7 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1006483243226948626?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1006483243226948626?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/wXYALBJXnRE/delirio-ii.html" title="Delirio (II)" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TAYMxM_M5xI/AAAAAAAABxU/RrDx51iQEqU/s72-c/Ojos+en+la+oscuridad.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>7</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2010/06/delirio-ii.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;D0YEQn09fCp7ImA9WxFWFEs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-7351519008721843982</id><published>2010-05-31T09:09:00.009+02:00</published><updated>2010-06-02T09:51:43.364+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-06-02T09:51:43.364+02:00</app:edited><title>Delirio (I)</title><content type="html">&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TANieGpDejI/AAAAAAAABxM/2X8ev-VZhtk/s1600/Delirio+(I).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5477329841131059762" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 213px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TANieGpDejI/AAAAAAAABxM/2X8ev-VZhtk/s320/Delirio+(I).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El viento calmado del verano iba remitiendo. Acariciaba ya con suavidad la cara del aparcacoches del restaurante que, aburrido, observaba a los transeúntes con la seguridad de que sus ojos se pasearían por encima sin posarse del todo sobre la carta. Por cierto, la misma desde hacía lustros, tostada debido a la exposición prolongada al sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan, el jefe de sala, era el guardián –todo sea dicho, un cancerbero con poco empeño- de uno de esos restaurantes que aparecía en la publicidad de las emisoras de radio de los años ochenta. De tanto en tanto algún borracho gracioso le cantaba el ripio con el que el local se anunciaba. Casi todos los que pasaban les miraban como una rareza, como se mira a una antigua belleza de cine. Sin más pasión que la curiosidad morbosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los empleados habían aceptado la situación con naturalidad. Lo que quedaba del personal, apenas un reducto de la impresionante brigada que trabajaba en su inicio, entendía con lógica funcionarial la falta de actividad. Los ruidos marcaban el paso del día: el gemido de la puerta, la alarma del microondas que calentaba la chistorra de aperitivo o el chac-chac en los dedos del portero cada vez que un cliente entraba. Juan intentaba hacer su trabajo con cierta dignidad, sabía bien lo que debía vender -"gambas al ajillo, croquetas y carne en salsa son las especialidades de la casa"-. No es que sufriera cuando le pedían un cordero asado al horno de leña o un cogote de merluza fresca de pincho a la bilbaína -así mentía la carta-, pero se sentía más cómodo sin engañar en exceso; algo le quedaba de su pasión adolescente por la hostelería. Una vocación que nació en bares de suelos cubiertos de serrín y servilletas usadas, decorados con fotos del Real Madrid de finales de los años 70 y copas de torneos de mus; en garitos así empezó a extasiarse ante cervezas bien tiradas bien acompañadas de tapas de mollejas de pollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras se abría la puerta del Mercedes antediluviano del propietario, el aire se agitó bruscamente desde el sur, un sucedáneo de calima que ensuciaba con polvo sahariano el norte de la ciudad, cosa que no sucedía desde hacía muchos años. Por la puerta de trasera del coche se apeó con chulería un chaval alto, rubio y delgado envuelto en una gabardina negra, parecía seguro de sí mismo. Llegaba el nuevo chef, un chico joven cuya única petición para aceptar el trabajo fue que nadie más que él pisaría la cocina, no quería segundos o ayudantes; una bendición para los dueños que le aceptaron de inmediato. Arrogante, no miró a nadie mientras entraba, o quizá sí, un iris azul, concreto, de esos que evalúan, puntúan, desprecian, hielan. Nada extraño sucedió aquella noche que fue un nuevo bostezo largo y sosegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Juan le extrañó sin embargo ver, a la mañana siguiente y bien temprano, la cocina a plena actividad con la puerta cerrada a cal y canto. La mirada azul acero le había intimidado, tanto, que no se atrevió a entrar para ver lo que sucedía. Al habitual perfume a lavanda que desprendían los manteles recién lavados –era el único lujo que mantenía la casa desde sus comienzos-, se le añadía el aroma de los caldos borboteando desde el amanecer, el del pan horneándose; pensó que por fin olía a comida hecha aquí y ahora. Se indignó sin embargo al ver que, fuera cual fuera el pedido, de la cocina sólo salían platos que se parecían muy levemente a lo que rezaba su enunciado. No le quedó más remedio que callar al ver las reacciones de los comensales: comían exhalando suspiros de satisfacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(&lt;em&gt;continuará&lt;/em&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Nota&lt;/strong&gt;: &lt;em&gt;Primera de las tres partes en las que se publicará este cuento.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/hiC_6lyHQmY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/7351519008721843982/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=7351519008721843982" title="4 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/7351519008721843982?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/7351519008721843982?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/hiC_6lyHQmY/delirioi.html" title="Delirio (I)" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TANieGpDejI/AAAAAAAABxM/2X8ev-VZhtk/s72-c/Delirio+(I).jpg" height="72" width="72" /><thr:total>4</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2010/05/delirioi.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DU8NSH05cSp7ImA9WhZUF04.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-2595858312956307009</id><published>2010-04-03T22:21:00.022+02:00</published><updated>2011-06-10T22:31:39.329+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2011-06-10T22:31:39.329+02:00</app:edited><title>Cambio de hora</title><content type="html">&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S7e-5xRLd7I/AAAAAAAABtU/cwXyPTl0n6w/s1600/Elizabeth+Osborne+Night+Gondola.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456039373269858226" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 231px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S7e-5xRLd7I/AAAAAAAABtU/cwXyPTl0n6w/s320/Elizabeth+Osborne+Night+Gondola.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La mañana se levanta con brumas y barcos que bufan. Se despierta como yo, con resaca. Un manto de nubes bajas alivia el sol de las ocho de la mañana, y los americanos, dueños del horario y del destino, conquistan la costa poco a poco. Tanto es así que la ciudad no se despereza tomando espresos, sino inyectándose café americano, metadona infusionada en el desprecio de los camareros italianos. Pero hoy es un día raro, lo primero que vemos por la ventana son los paisanos que se distribuyen entre las mil iglesias al toque del Domingo de Ramos, en las que les reciben pequeños sanjuanes provistos de palmas, mientras en los puentes florecen como setas africanos que, habiendo conquistado la costa de manera diferente, venden sueños y bolsos falsos. Se cuidan bien de los &lt;em&gt;carabinieri&lt;/em&gt; que miden con escuadra y cartabón el radio al que pueden acercarse los chavales negros a San Marcos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La jornada es todavía joven, ácida, durará unas pocas horas y lo verás en tus fotos. Tiene el frescor del futuro, de promesas de recuerdos. Las horas despejan la niebla y le quitan el velo a Santa María de la Salud elevándola deliciosa unos milímetros por encima del Gran Canal. Los restaurantes ofrecen desde las diez de la mañana desayunos, &lt;em&gt;martinis&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;spritzs&lt;/em&gt;. No es comida lo que venden, sino la alegría de un azul intenso en terrazas con vistas al muro de tu &lt;em&gt;facebook&lt;/em&gt;. Se oyen campanas avisando del último toque para la misa de las once, las mujeres, si venecianas llevan un ramo de olivo, si turistas, dos o tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va pasando la mañana y el Domingo de Ramos en el Véneto se dobla sobre sí mismo, volviéndose caluroso y pesado, ralentizándose como cualquier otro domingo, justo a las 12 de la mañana. A esa hora la gente llega ya sudando por el puente de Rialto, alcanzando las decenas de iglesias del centro, donde, tentándose el bolsillo, considera que los seis o siete euros que cobran por la visita es mucho dinero y desecha mayoritariamente la opción de entrar; optan por las góndolas a 70 euros o por terrazas donde es el camarero el que decide el precio. No sabría decirte si la &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Crucifixión&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Tintoretto&lt;/strong&gt;, en la &lt;strong&gt;Academia de San Roque&lt;/strong&gt; calmará tu hambre, sé que calma la mía. O al menos mi alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras semejante paseo queda poco que rascar. Sería estupendo comer bien, pero, para ser sincero, aquí me da lo mismo. Basta con cerveza fría y unas gafas de sol, evitando en lo posible los menús turísticos donde se despachan pescados vulgares, cocinados en exceso, mariscos de segunda categoría, Valpolicellas vulgares, boloñesas potenciadas con caldos industriales y pizzas descongeladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi es mejor no intentarlo siquiera. ¿Qué gastronomía admitiría comparación? Seguramente ninguna. Como no lo harían la arquitectura, la zapatería o la ingeniería actual. ¿Cuánto dinero y tiempo costaría construir cualquiera de las decenas de maravillas que colman Venecia?, ¿quién invertiría en tales despropósitos de hermosura? Cualquier obra moderna del hombre parece, comparada, hecha con premura y vulgar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día madura, llega la sobremesa y la digestión pesa mientras se arruga la luz. Venecia se hunde sin remedio al ritmo lento de las horas de la tarde, aguardando una de las últimas funciones de sus farolas rosadas. Tiene fecha de caducidad como todo lo que merece la pena, como la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuadro que ilustra: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Night Gondola&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Elizabeth Osborne&lt;/strong&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/X-u87iJ8SwA" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/2595858312956307009/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=2595858312956307009" title="9 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/2595858312956307009?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/2595858312956307009?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/X-u87iJ8SwA/cambio-de-hora.html" title="Cambio de hora" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S7e-5xRLd7I/AAAAAAAABtU/cwXyPTl0n6w/s72-c/Elizabeth+Osborne+Night+Gondola.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>9</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2010/04/cambio-de-hora.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEINRX47eCp7ImA9WxFSEE0.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-1836351449144153364</id><published>2010-02-17T09:42:00.014+01:00</published><updated>2010-04-11T19:23:14.000+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-04-11T19:23:14.000+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Opinión" /><title>Calor</title><content type="html">&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S3u-t63ywXI/AAAAAAAABpI/O1qLjmSQLR0/s1600-h/Hell_the_alternative.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439150671086666098" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 253px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S3u-t63ywXI/AAAAAAAABpI/O1qLjmSQLR0/s320/Hell_the_alternative.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Hay ocasiones en las que sueño con cocinas, ocasiones estupendas en las que me enredo entre fuegos, desde la serpiente roja e industrial de la vitrocerámica hasta la llama de la leña. Floto entonces entre platos deliciosos y mi subconsciente recurre a los guisos humeantes que, en mi imaginario, se sirven desde el puchero recién despegado del fogón. Siempre en temporada invernal, claro, porque el verano me produce desgana; el calor ya no acaricia mi barba lleno de aromas, sino que cae desde el cielo seco, llovido y duro como un mazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El calor es una de las decenas de maneras de transformar la materia prima, quizá la que fue la primera en el tiempo. Hemos aprendido recientemente cómo las proteínas de los alimentos van modificando sus estructuras, adquiriendo texturas diferentes -así lo ha documentado el físico y químico &lt;strong&gt;Hervé This&lt;/strong&gt; en sus libros. Aunque sea subjetivo y de difícil demostración -todo llegará-, a todos se nos ocurre que también se desarrollan olores y sabores diferentes -la insipidez se acentúa a temperaturas bajas-, y así pues &lt;strong&gt;&lt;em&gt;funciona como ingrediente esencial, una llave maestra que regula la amplitud de los sabores&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. De la misma manera que uno no se bebería un gran vino tinto a cinco grados, espera que cada alimento llegue a la mesa a la temperatura óptima -no es lo mismo un &lt;em&gt;steak tartar&lt;/em&gt; que una sopa de cocido- , aquella que el cocinero considere oportuna. Cuestión ésta, por cierto, que mide su talento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por desgracia de tanto en tanto toca una de esas comidas donde los platos llegan fríos a la mesa. En mi opinión se trata de algo inaceptable en las grandes cocinas, normalmente diseñadas para que la separación física entre la cocina y la mesa sea la adecuada y los platos jamás lleguen fuera de temperatura. Los minutos que el plato pasa en la cocina, desde el último toque en cocina, hasta que se sirve en la sala, son una &lt;strong&gt;&lt;em&gt;buena evaluación de la finura en el engrase de los mecanismos de un restaurante&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. El colapso en cocina lleva a tiempos de espera largos entre plato y plato; la saturación del servicio, a platos helados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debería estar en el manual básico de un buen camarero saber cuándo un plato no se puede servir, de la misma manera que el cocinero encargado de ese último momento, debe asegurarse de que ese intervalo de tiempo en el que el plato anda esperando, no sea demasiado. Ambos son responsables, por tanto. Hay pocos escondrijos para esconder la sincronización cocina-sala; el tiempo debajo de la salamandra -calor cenital-, debe limitarse al máximo y el microondas, salvo usos específicos, prohibido por su tendencia a calentar de manera disforme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del éxito al fracaso en una comida van veinte grados, o visto de otra manera, eso que siempre se ha llamado cariño en la cocina y el servicio.&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/3AjxiDbP57g" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/1836351449144153364/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=1836351449144153364" title="18 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1836351449144153364?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1836351449144153364?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/3AjxiDbP57g/calor.html" title="Calor" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S3u-t63ywXI/AAAAAAAABpI/O1qLjmSQLR0/s72-c/Hell_the_alternative.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>18</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2010/02/calor.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEMGQH0zcCp7ImA9WxFSEUU.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-6358954580865082826</id><published>2010-02-13T21:43:00.009+01:00</published><updated>2010-04-13T21:20:21.388+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-04-13T21:20:21.388+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuenca" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Delicadezas" /><title>En mis brazos</title><content type="html">&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S3xZLZnfmsI/AAAAAAAABpQ/7TxWIG_PFpY/s1600-h/Inocencia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439320502346685122" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 207px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S3xZLZnfmsI/AAAAAAAABpQ/7TxWIG_PFpY/s320/Inocencia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En mis brazos retozas. Mientras te ríes te cuento la pinta tan extraña que tiene un huevo frito. Me lo invento, claro, porque no hay nada tan raro como un huevo frito y yo no sé cómo contárselo a alguien que no sabe cómo es el color amarillo ni las cosas redondas, ¿cómo voy a conseguir explicarte lo aburrido que es el blanco?; te miento y me siento culpable. Compartimos un poco de chocolate y te explico que es negro, negro como el fondo de tu mirada. Y amargo, aunque eso hoy no te lo voy a explicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pides que te cuente cuántos sabores existen y yo te digo que para esto soy un desastre, que conozco muy pocos, ya te contaré de quién te puedes fiar. Hoy es la primera lección y como si fuera un maletín de sensaciones raspo para ti un poco de nuez moscada, un aroma de cilantro, mi favorito, el tomillo, el tufo residual de esa perdiz que quiero que conozcas, brava, que una vez fue de tu tierra, eras que te miran anhelando respuesta. Clases sabrosas que cuando seas mayor, me comprometo, irán desde los vinos más sencillos hasta los más exclusivos, la mayoría de ellos los probaré contigo por primera vez, no seré el mejor maestro. Pero intentaré que te hagan feliz, quizá porque sea lo único que pueda ofrecerte, yo no sé de otra cosa. Escribirás mi guía, la nota que vale, mi medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mis brazos retozas, te burlas con inocencia y sigues sonriendo.&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/XO3NB_jKg04" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/6358954580865082826/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=6358954580865082826" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/6358954580865082826?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/6358954580865082826?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/XO3NB_jKg04/en-mis-brazos.html" title="En mis brazos" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S3xZLZnfmsI/AAAAAAAABpQ/7TxWIG_PFpY/s72-c/Inocencia.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>5</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2010/02/en-mis-brazos.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;DEMCRHk7cSp7ImA9WxBXEUg.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-2295338127785322082</id><published>2010-01-20T13:17:00.020+01:00</published><updated>2010-01-22T11:34:25.709+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-01-22T11:34:25.709+01:00</app:edited><title>Penélope a lo garçon</title><content type="html">&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S1b0NRohhwI/AAAAAAAABnY/DEON28VzGBk/s1600-h/Meredith+Frampton+de+Marguerite+Kelsey.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428794909750560514" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 270px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S1b0NRohhwI/AAAAAAAABnY/DEON28VzGBk/s320/Meredith+Frampton+de+Marguerite+Kelsey.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Penélope venía contenta con su nuevo corte de pelo. "&lt;em&gt;A lo garçon&lt;/em&gt;", le había insistido a la peluquera que intentaba colarle uno de esos peinados de revista de moda. Ésta finalmente, tijera en mano, había esbozado un gesto de resignación y accedido a cortarle la enorme mata de pelo castaño, resultado de muchos años de cuidados y de mañanas de sufrimientos en el peinado del amanecer. "Qué cómoda voy a estar", todo eran ventajas y se felicitó saliendo con paso firme de la sala de belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dirigió satisfecha y feliz a su restaurante favorito a celebrarlo. Mirándose en cada espejo se alisaba la falda y se rozaba la graciosa melenita, que meneaba coquetamente delante del cristal de cada escaparate. Así entró, con sonrisas y saludos al personal, que ya empezaba a afanarse en el servicio de la comida. "&lt;em&gt;Su mesa, señora&lt;/em&gt;", el jefe de sala de blanco y negro riguroso la sentó en su rincón favorito -era una cliente &lt;em&gt;VIP&lt;/em&gt;-, donde, sin necesidad de pedirlo, a los treinta segundos ya se había servido una copita de manzanilla y unas aceitunas exquisitamente maceradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Penélope decidió acicalarse un poco, no se cansaba de mirarse. Por el camino saludó a una de las camareras, una niña joven que le caía especialmente bien, "&lt;em&gt;está usted muy guapa, señora&lt;/em&gt;" le dijo sonriéndole. Fue un segundo, algo rápido, pero se dio cuenta de que le había mentido. La chica había pronunciado las cinco palabras con una sombra en los ojos mientras bajaba la mirada, un reproche apenas perceptible. "&lt;em&gt;Es demasiado joven, no tiene estilo, normal que no lo aprecie&lt;/em&gt;", musitó lanzándose un beso al espejo del baño, mientras se atusaba el pelo en la nuca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a su mesa y, tras elegir un buen chablis, empezó a disfrutar de la deliciosa ensalada templada de cigalas con trufa de invierno. Al tercer bocado volvió a notar una nueva mirada extraña, esta vez la de otro de los clientes habituales que, con una expresión socarrona, susurró algo al oído de su acompañante, sin apartar la vista de sus hombros, donde ya no caía melena alguna. "&lt;em&gt;Más vino&lt;/em&gt;", exigió. "&lt;em&gt;¿Me ponéis más vino, o me tengo que levantar yo?&lt;/em&gt;", exclamó treinta segundos después en un tono de voz demasiado elevado. Ya había sido suficiente, "r&lt;em&gt;etiradme el plato&lt;/em&gt;" le dijo al jefe de sala en voz queda, él no le miraba de manera diferente a otras ocasiones, pero ella pensaba que la estaba juzgando. "&lt;em&gt;¿No le ha gustado?&lt;/em&gt;" le preguntó extrañado ante el plato a medias de comer. No le respondió, sólo le pidió con fiereza más vino y empezó a fijarse en todos los detalles que, en realidad, le desagradaban del restaurante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si le hubieran dado el don de la vista de repente, se percató de que eran demasiadas las cosas que no le gustaban. La ensalada le había parecido esta vez demasiado vulgar, las paredes olían a tabaco, el vino estaba demasiado caliente y la decoración era espantosa. El ambiente se volvió agobiante, caluroso. "&lt;em&gt;Dios mío, ¿Por qué me he cortado la melena? ¿Por qué?&lt;/em&gt;" gimió hacia dentro desesperada. Acabó con la comida abruptamente, pagó y dejó apenas unos céntimos de propina. Apartó la silla de un golpe al levantarse y se marchó sin despedirse, ante la mirada incrédula del servicio de sala. A su espalda imaginaba susurros y risas de gente que se mofaba de un corte de pelo antiguo y ridículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrió cien metros más allá y empezó a llorar desesperada. Juró no volver nunca a semejante antro, Madrid entera sabría el repugnante sitio en el que se había convertido, mandaría una opinión demoledora a cada uno de los periódicos que conocía hasta conseguir que se publicara. Se enjugó las lágrimas y levantó la cabeza, dándose cuenta de que se había parado delante de una tienda de ropa con un enorme espejo. Allí vio a una mujer fea y vieja. Una figura anacrónica con un peinado a lo &lt;em&gt;garçon&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuadro que ilustra: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Marguerite Kelsey&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Meredith Frampton&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Nota: Título inspirado en el cuento de&lt;strong&gt; F. Scott Figzgerald&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Bernice a lo garçon&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/-YPHiaNSGTA" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/2295338127785322082/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=2295338127785322082" title="10 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/2295338127785322082?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/2295338127785322082?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/-YPHiaNSGTA/penelope-lo-garcon.html" title="Penélope a lo garçon" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S1b0NRohhwI/AAAAAAAABnY/DEON28VzGBk/s72-c/Meredith+Frampton+de+Marguerite+Kelsey.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>10</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2010/01/penelope-lo-garcon.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0UASXk7fyp7ImA9WxBQF0Q.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-4798415275911389787</id><published>2010-01-14T08:58:00.019+01:00</published><updated>2010-01-18T08:20:48.707+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-01-18T08:20:48.707+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Opinión" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Viviendo un rato" /><title>Miércoles de enero</title><content type="html">&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S07i1R5pFRI/AAAAAAAABnI/3CNL3nD3l-g/s1600-h/Ciudad+y+niebla+,+de+Raquel+S%C3%83%C2%A1ez+Fliquete.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 311px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5426524005994140946" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S07i1R5pFRI/AAAAAAAABnI/3CNL3nD3l-g/s320/Ciudad+y+niebla+,+de+Raquel+S%C3%A1ez+Fliquete.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;El limpiaparabrisas automático de mi coche no sabe a qué velocidad barrer. No hay patrón o rutina en esta lluvia racheada y lo despista, ahora con una ráfaga violenta, ahora una cortina fina e imperceptible. El invierno está empezando a resultarme especialmente pesado y oscuro; falta de costumbre, supongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Oh-oh-oh-oh, caught in a bad romance...", canturrea una rubia en los altavoces mientras esquivo coches en el centro comercial. Las ruedas mojadas gimen en cada giro, la gente se pelea por cada sitio como si fuera una trinchera y los cedas al paso se vuelven invisibles bajo la avalancha de la desesperación de conductores que matan por cinco minutos y dos metros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"You and me could write a bad romance...", tatareo yo, evitando la planta de las rebajas como la peste. El supermercado del centro comercial es un invernadero perpetuo, la negación absoluta de las temporadas, cementerio inmutable. No sólo es que jamás varíe la disposición física del género, no; me refiero a que &lt;strong&gt;los productos son idénticamente iguales día tras día&lt;/strong&gt;, o al menos lo parecen. Alcachofas con las hojas abiertas, clones de piñas con las hojas secas, besugos gemelos, el mismo tamaño, la misma mancha, el mismo ojo a punto de enturbiarse para siempre. En verano florecen en la estantería de verduras las setas shiitake, de la misma manera que, incluso en el enero más frío, los pimientos del Padrón jamás faltan a su vera, impecablemente verdes y lustrosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay nada menos apetecible que su pescadería. Apenas hay variedades y los ejemplares de captura más interesantes -siempre los mismos: rape, corvinas, meros o merluzas- tienen un precio que supone una condena de oxidación pública durante cuatro, cinco, seis días, hasta que un alma incauta decide darse un lujo. Las especies de piscifactoría, más asequibles y frescas, requieren de un gran cocinero que sea capaz de exprimirles un alma que no tienen. Así que mejor huir a la estantería de la carne, criada con diferente pienso, pero igualmente criada. Entre decenas de pequeños paquetes hoy hay una novedad: el jarrete viene con su hueso. El hueso es la promesa de un buen fondo, de un guiso caliente que espante la sensación de que este miércoles por la noche del invierno va a ser igual que demasiados otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dorar la carne y especias, cortar verduras, tostar, desglasar con vino. Boyle-Mariot y la olla rápida cumplen sin compasión con su labor de apisonadora y a los cuarenta minutos la carne aparece humeante y melosa, sin la textura mantecosa de las versiones hechas con mimo, quizá demasiado deshilachada. La cocina huele a cebolla dulce y ajo, a carne de segunda en todos los sentidos. Todavía así soy feliz de que, al menos, mi cuchillo se deslice por la pieza como si fuera mantequilla y de que el colágeno no se haya consumido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cocina hace calor y el humo que sale de la olla empaña la ventana. Apenas me deja ver los restos de hielo y nieve que remolonean en el suelo, resistiéndose a desaparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuadro que ilustra: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ciudad y niebla&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de&lt;strong&gt; Raquel Sáez Fliquete&lt;/strong&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/j_0e85wnK6o" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/4798415275911389787/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=4798415275911389787" title="9 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/4798415275911389787?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/4798415275911389787?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/j_0e85wnK6o/miercoles-de-enero.html" title="Miércoles de enero" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/S07i1R5pFRI/AAAAAAAABnI/3CNL3nD3l-g/s72-c/Ciudad+y+niebla+,+de+Raquel+S%C3%A1ez+Fliquete.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>9</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2010/01/miercoles-de-enero.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0UAQX04eSp7ImA9WxBQF0Q.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-6250472184780613968</id><published>2010-01-01T21:15:00.067+01:00</published><updated>2010-01-18T08:20:40.331+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-01-18T08:20:40.331+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Homenajes" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Se irán</title><content type="html">&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/Sz5eIIehsmI/AAAAAAAABmI/IWzkQ7wHtUU/s1600-h/Orion.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5421874495208141410" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 236px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/Sz5eIIehsmI/AAAAAAAABmI/IWzkQ7wHtUU/s320/Orion.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Apura el penúltimo sorbo, dejando los labios pegados al cristal fino y templado, la tarde lleva en el útero un feto de noche negra. Recorre con la mirada la sala, las mesas de las seis de la tarde impecablemente montadas. "&lt;strong&gt;Yo he visto cosas que vosotros no creeríais&lt;/strong&gt;", dice su mirada. El armañac resbala por la comisura de sus labios, confundiéndose con absenta milímetro a milímetro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luz se apaga. Del alma, la paloma, consomé del ave, volatería confitada, cocida al vacío y, finalmente, asada. "&lt;strong&gt;He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser&lt;/strong&gt;", balbucea mutado en un albino borracho. El humo huye por los ventanales del restaurante, "&lt;strong&gt;naves en llamas más allá de Orión&lt;/strong&gt;", el ballet del servicio se desdibuja lentamente, faisandé del 2012.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;strong&gt;Todos esos momentos se perderán en el tiempo&lt;/strong&gt;". Le duele más alejarse de las galaxias descubiertas que dejar de descubrir nuevos lugares y ahí está el problema; con un punto de indolencia y rabia aparta la copa. El ambiente languidece entre la lluvia y la muerte del otoño, nuevamente de trufa y borgoña. "Hay otras constelaciones, pero no me apetece descubirlas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo toca los timbales como un metrónomo, oxidando el pan. Migas ásperas como eras manchegas, desperdicio del penúltimo servicio. Le besa una clienta, entregada e ignorante, "nunca volverá a haber ningún sitio así". Decodifica cada textura, cada sabor, su concentración, sus aromas, intenta conciliar el color, el sabor, el aroma, la perfección. "Lo han transcrito mal en el libro de recetas, no saldrá bien". Se lleva en el último récodo de su memoria el porqué nadie lo conseguirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la la orilla del mar, niebla y nada. Pureza, kaiseki. Sensaciones cortadas a navaja, como en sus platos. "&lt;strong&gt;Todos esos momentos se perderán en el tiempo&lt;/strong&gt;". Como en un concierto de piano, na-na-na-na-na, los dedos dejan de golpear las teclas y la pieza se acaba, se cierra el libro de reservas. El &lt;em&gt;perpetuum mobile&lt;/em&gt; tenía truco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"S&lt;em&gt;&lt;strong&gt;e irán, como lágrimas en la lluvia&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;". Hora de dejarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Referencias en negrita tomadas de la película &lt;strong&gt;Blade Runner.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/Eeehqq_eM5M" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/6250472184780613968/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=6250472184780613968" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/6250472184780613968?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/6250472184780613968?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/Eeehqq_eM5M/se-iran.html" title="Se irán" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/Sz5eIIehsmI/AAAAAAAABmI/IWzkQ7wHtUU/s72-c/Orion.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>5</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2010/01/se-iran.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0UGRHcyeSp7ImA9WxBQF0Q.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-8235723845265180375</id><published>2009-12-15T10:20:00.045+01:00</published><updated>2010-01-18T08:20:25.991+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-01-18T08:20:25.991+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Opinión" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Cumbre gastronómica 2034</title><content type="html">&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/Sydt3l4cTYI/AAAAAAAABlM/X7uxz973Dzs/s1600-h/FruterÃ&amp;shy;a+y+HueverÃ&amp;shy;a.+Calle+Carranza,+15+(1900).jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 215px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5415417878765391234" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/Sydt3l4cTYI/AAAAAAAABlM/X7uxz973Dzs/s320/Fruter%C3%ADa+y+Huever%C3%ADa.+Calle+Carranza,+15+(1900).jpg" /&gt;&lt;/a&gt;El palacio de Oriente se viste de gala, la tensión se puede palpar en el ambiente; el grupo formado por los ocho &lt;em&gt;gastrobloggers&lt;/em&gt; más representativos del ya consolidado entorno gastro-tecnológico español entra escoltado por el ejército ante los gritos airados del pueblo que, soportando el frío y la nieve de este diciembre del 2034, se manifiesta en su contra con pancartas en la plaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero pongámonos en antecedentes, el ejecutivo va a aprobar un proyecto de ley que &lt;strong&gt;prohibirá &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;el menú largo de degustación&lt;/strong&gt;. Se propone legislar un máximo de 5 platos por menú, el texto incluye además un párrafo específico para prohibir el prepostre y limita a un máximo de tres espumas, un aire y dos sferificaciones por menú. Siendo esto grave, la parte más sensible del anteproyecto es la exigencia de que &lt;strong&gt;cada nuevo aspirante a bloggero deberá superar un duro examen &lt;/strong&gt;-todavía por determinar-&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;donde acredite su experiencia y renovar dicha licencia cada 3 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué podía mover al gobierno a tal medida fascista? La recién elegida ministra, &lt;strong&gt;Elena Chendo&lt;/strong&gt; intenta explicarles que las presiones de las manifestaciones populares son insoportables. &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;"&lt;em&gt;El pueblo exige medidas, os considera culpables de inflar egos sin razón y están hartos de tardar cuatro horas en comer&lt;/em&gt;"&lt;/span&gt;, musita ante la asombrada mirada de sus interlocutores que, prestos, &lt;em&gt;twittean&lt;/em&gt; desde su &lt;strong&gt;Iphone&lt;/strong&gt; 7GX el mensaje a los cuatro vientos. &lt;span style="color:#996633;"&gt;"&lt;em&gt;¡Acabaréis con la nueva gastronomía!&lt;/em&gt;", &lt;em&gt;"¡Limitáis nuestro derecho a la gastronomía como arte! ¡La vanguardia nos necesita, queremos expresarnos!&lt;/em&gt;", &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;tac-tac-tac, los dedos golpean el cristal del móvil, y los sonidos de las palabras resuenan&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt; a la par en el eco que hace la cúpula de la sala y en internet&lt;/span&gt;. De repente, como un trueno, suena la melodía del bolero del anciano cantante &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Raphael &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;en la Blackberry de Chendo interrumpiendo la reunión; se hace el silencio, es el presidente con buenas noticias: se permitirá la sferificación inversa -uno de los puntos más conflictivos- y la concesión de &lt;em&gt;Licencias Gourmets&lt;/em&gt; se realizará sin más control que aprobar un sencillo examen teórico. La nueva norma exigirá, eso sí, distinguir un &lt;strong&gt;Saint Emillion&lt;/strong&gt; de un &lt;strong&gt;Pomerol&lt;/strong&gt; -este punto intocable, dada la afición del presidente a los vinos de &lt;strong&gt;Burdeos&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#333399;"&gt;&lt;em&gt;¡Queremos producto-producto-producto! ¡No nos gusta la clorofila!, ¡Abajo el tupinambo!&lt;/em&gt; &lt;em&gt;¡Vivan las alubias de Tolosa con morcilla!&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; Los avezados gastrónomos escuchan con disgusto los gritos del asilvestrado populacho que tira huevos a las ventanas. Hay discrepancias entre los componentes del ilustrado grupo, el &lt;em&gt;enoblogger&lt;/em&gt; más joven se niega siquiera a considerar una respuesta, se levanta y abandona la reunión indignado mientras, &lt;em&gt;microbloggeando&lt;/em&gt; con una habilidad inusitada, transcribe su frustración sin apenas mirar al teléfono. Lo que queda del grupo considera, por fin, la propuesta insuficiente y decide solicitar una reunión cara a cara con el presidente; han de hacerle entender que donde antes había pintura y literatura, ahora hay gastronomía, nuestra nueva y casi única expresión artística, la más brillante si excluimos el fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martillean en el correo los mensajes de las decenas de lectores de los blogs: "&lt;em&gt;ping, ping, ping&lt;/em&gt;". Exigen saber qué es lo que está pasando ahí dentro y la presión se hace insoportable. De repente algo inesperado; justo cuando el líder del grupo, nervioso y con la frente perlada de sudor, se empieza a dirigir a la ministra, la sala se queda sin cobertura 7G. &lt;span style="color:#996633;"&gt;&lt;em&gt;"¡Espera, no estamos conectados!"&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; clama al unísono la camarilla de &lt;em&gt;gourmets. &lt;/em&gt;Se rearrancan los terminales con desesperación. &lt;span style="color:#996633;"&gt;&lt;em&gt;"Esto es un boicot de la Cofradía Integrista para la Defensa de los Platos de Nombres Cortos"&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; sospechan con rabia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cónclave se suspende inmediatamente, sin Twitter como fedatario, no hay acuerdo. La ministra, abandona la reunión suspirando aliviada, son ya las dos de la tarde y se acerca al pequeño restaurante de Arenal que se anuncia con cierta petulancia como casa de comidas caseras. El menú del día de hoy arranca con un preanteaperitivo de lentejas biodinámicas liofilizadas con chorizo ecológico en carpaccio y espuma de bacalao de piscifactoría. &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;"No llego a la oficina hasta las 5 por lo menos, a ver si aprobamos la puñetera ley"&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;, piensa resignada mientras aparta el bacalao con cara de asco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Foto que ilustra: &lt;strong&gt;Frutería y Huevería. Calle Carranza, 15 (1900)&lt;/strong&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/HnqQLdrklLE" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/8235723845265180375/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=8235723845265180375" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/8235723845265180375?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/8235723845265180375?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/HnqQLdrklLE/cumbre-gastronomica-2034.html" title="Cumbre gastronómica 2034" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://4.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/Sydt3l4cTYI/AAAAAAAABlM/X7uxz973Dzs/s72-c/Fruter%C3%ADa+y+Huever%C3%ADa.+Calle+Carranza,+15+(1900).jpg" height="72" width="72" /><thr:total>5</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2009/12/cumbre-gastronomica-2034.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0UGRHcyeip7ImA9WxBQF0Q.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-8274792938167172160</id><published>2009-11-27T09:38:00.026+01:00</published><updated>2010-01-18T08:20:25.992+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-01-18T08:20:25.992+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Opinión" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Los inspectores</title><content type="html">&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/Sw-PIASwiHI/AAAAAAAABjk/TyczmaAXvOg/s1600/El+Inspector.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5408699045175658610" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 247px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/Sw-PIASwiHI/AAAAAAAABjk/TyczmaAXvOg/s320/El+Inspector.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Los tres inspectores llegan con cara de cansancio de la presentación de su guía en sociedad. Despojándose del sombrero de ala ancha, las gabardinas y gafas de sol, aflojan sus corbatas y el cinturón del pantalón. Ha sido un año duro en el pequeño chalet de las afueras de Madrid.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Inspector1&lt;/em&gt;: &lt;em&gt;Brrrrrrp&lt;/em&gt; (sonoro eructo). ¿Queda algún &lt;strong&gt;Alka Seltzer&lt;/strong&gt;? El catering de la fiesta ha acabado por matarme.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Inspector2&lt;/em&gt;: Si ya te dije yo que tomaras &lt;strong&gt;Opiren&lt;/strong&gt;, a quién se le ocurre comer pescado crudo sin un buen protector de estómago.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I1&lt;/em&gt;: Odio el pescado crudo. Vaya rebote que tenía el de &lt;strong&gt;Ca'Pinto&lt;/strong&gt; conmigo, me ha reconocido y le he tenido que explicar que en un restaurante de tres luceros no se pueden tostar tanto las almendras del aperitivo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I2&lt;/em&gt;: ¿Este fue en el que se quedaron sin jabón en el baño?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I1&lt;/em&gt;: El mismo. Les falta regularidad en la ejecución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se oye rugir por tres veces consecutivas la cisterna del baño. El Inspector3 se derrumba en uno de los sofás con cara de pocos amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I3&lt;/em&gt;: Tengo el píloro hecho un asco. Yo creo que son las carrilleras, me he comido 864 este año. Además tengo mala conciencia por haberle quitado el lucero al &lt;strong&gt;Egutxi by&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Ramontxu&lt;/strong&gt; y lo estoy somatizando&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I1&lt;/em&gt;: Odio las carrilleras. Oye, ¿Y por qué no se la has dado?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I3&lt;/em&gt;: Leí una mala crítica en &lt;a href="http://losamigosdeligasalsas.blogspot.com/"&gt;&lt;strong&gt;Los Amigos de Ligasalsas&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;. Ya sabéis, el blog más representativo e influyente del panorama blogogastronómico español.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I2&lt;/em&gt;: Unos cabrones es lo que son, nos ponen verdes. Podrían escribir sobrios.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I3&lt;/em&gt;: Sí, pero el tío tenía pinta de haber ido al restaurante y haberse comido la carta entera y hasta la servilleta. Ya iremos, si eso, este año. O el que viene, que está a tomar por saco. Además, Ramontxu se ha pasado el año de charla en charla por los foros gastronómicos, no ha pegado chapa en cocina.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I1&lt;/em&gt;: Hombre, ni el chef ejecutivo &lt;strong&gt;Pepe De Lucía&lt;/strong&gt;, y le has dado tres a todos sus restaurantes.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I2&lt;/em&gt;: Para darle tres luceros a este tío no hace falta ni ir a su restaurante. De hecho, recuerda que no vamos porque es muy caro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hace el silencio en la habitación y se oye, como un trueno, un portazo fuerte. El inspector jefe &lt;strong&gt;Benito Bueu&lt;/strong&gt; entra en la habitación con una sonrisa de oreja a oreja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Benito&lt;/em&gt;: Enhorabuena por el trabajo chavales ¡La que hemos liado!&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I1&lt;/em&gt;: Ya te digo, les temblaban las canillas cuando has empezado a dar la lista.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I2&lt;/em&gt;: Yo creo que son masoquistas, uno de los periodistas lloraba de la emoción y todo; ha sido comunicar la lista, y salir corriendo a su ordenador a darnos caña en su columna.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I1&lt;/em&gt;: Sería estupendo si pudiéramos sacar la lista tres o cuatro veces al año.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I3&lt;/em&gt;: &lt;em&gt;Brrrrrrrrrrpp&lt;/em&gt; (tremendo eructo). Me ha sentado fatal el rissotto de verduritas.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I1&lt;/em&gt;: Odio el rissotto.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Benito&lt;/em&gt;: Traigo buenas noticias, ya tengo el presupuesto del año que viene, podemos gastar 27 euros de media en cada comida.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I2&lt;/em&gt;: Hombre, Benito, con eso no podemos pagar ni el menú de degustación de &lt;strong&gt;Pizza Jardín.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Benito&lt;/em&gt;: Es lo que hay. Y así no os lo gastáis en vinos que este año he visto mucha factura con tintorros y aquí se viene a trabajar, no a ponerse tibio.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I3&lt;/em&gt;: Por cierto, nos tienes que aprobar el sobre de gastos, a ver si nos paga la central que llevamos seis meses de retraso.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Benito&lt;/em&gt;: Paciencia, paciencia, no sé de qué os quejáis, si tenéis el trabajo más bonito del mundo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;I2&lt;/em&gt;: &lt;em&gt;Brrrrrrrrrrrrrrrrpppp&lt;/em&gt; (escandaloso eructo). En eso tienes razón, este mundo de la gastronomía es un páramo de buen rollo y dar tantas satisfacciones y alegrías es el trabajo más reconfortante del mundo. ¿Queda Alka Seltzer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los inspectores se van a la cocina del minúsculo chalet intentando calmar su irritado aparato digetivo. Benito, ya solo en la habitación, se frota sus manos gordezuelas mientras, moviendo marionetas imaginarias con los dedos, sonríe y rumia para sí mismo: "&lt;strong&gt;Sois unos &lt;em&gt;pringaos&lt;/em&gt;. Estáis en mis manos&lt;/strong&gt;".&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/O8qp-9S1eV0" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/8274792938167172160/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=8274792938167172160" title="5 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/8274792938167172160?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/8274792938167172160?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/O8qp-9S1eV0/los-inspectores.html" title="Los inspectores" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/Sw-PIASwiHI/AAAAAAAABjk/TyczmaAXvOg/s72-c/El+Inspector.gif" height="72" width="72" /><thr:total>5</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2009/11/los-inspectores.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0YMRn86fSp7ImA9WxBQF0Q.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-1918268670678058592</id><published>2009-11-11T11:04:00.042+01:00</published><updated>2010-01-18T08:19:47.115+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-01-18T08:19:47.115+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Viviendo un rato" /><title>Noviembre en Borough</title><content type="html">&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SvqkIeMobWI/AAAAAAAABic/Bhix9CbW27g/s1600-h/Borough1.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5402811168436284770" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SvqkIeMobWI/AAAAAAAABic/Bhix9CbW27g/s320/Borough1.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Llueve con violencia en &lt;strong&gt;Londres&lt;/strong&gt;. Alrededor de la abadía de &lt;strong&gt;Westminster&lt;/strong&gt; se arremolinan grandes grupos de turistas, asombrados ante el espectáculo de un parterre con forma de ataúd gigante, picoteado por miles de pequeñas cruces de madera, una por cada británico caído por la patria. Son los días de la celebración del armisticio del 18, la penúltima gran guerra mundial; los veteranos de guerra reparten pequeños broches de amapolas a cambio de unas monedas. Durante la próxima semana, por cada dos mofletes rosados, una flor en la solapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un frío húmedo, de esos que cala incluso cuando sale el sol. Éste, se despliega en haces de luz que agreden como crochets a la vista, pegan sin compasión, planos, casi horizontales. El día es ligero y se va en un suspiro, no llegan apenas las cinco, cuando en &lt;strong&gt;Regent Street,&lt;/strong&gt; son ya las pequeñas bombillas de celebración navideña -o celta- las únicas que maliluminan. Se intuye al final de la cuesta -casi llegando a &lt;strong&gt;Oxford Street&lt;/strong&gt;- el solsticio de invierno; el culmen de escaparates y rebajas entre espirales de turistas de bolsillos llenos de libras que chocan hombro con hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SvqjdOLKquI/AAAAAAAABiU/WJFNrYAGZuI/s1600-h/Borough1.JPG"&gt;&lt;/a&gt;El mercado de &lt;strong&gt;Borough, &lt;/strong&gt;al lado de la catedral de&lt;strong&gt; Southwark,&lt;/strong&gt; es el termómetro estacional perfecto, refleja con exactitud el frío y la lluvia, espejo de noviembre. En los mostradores hay un &lt;em&gt;collage&lt;/em&gt; de alcachofas, endivias, acelgas, rebozuelos, boletos y setas de cardo. Pero sin duda el espectáculo principal es el gran &lt;em&gt;faisandé&lt;/em&gt; en la plaza central del mercado: "Nueva temporada" anuncian con orgullo. En un tablón enorme cuelga cabeza arriba toda la volatería que conocía y alguna más: faisanes, pichones, perdices escocesas o becadas; impresionan los ojos negros de los conejos mirando al infinito, pequeños peluches que huelen a sangre, oportunidad que no tiene el corzo, ya decapitado. Una postal carnívora, aterradora y fascinantel, un cuento de Dickens capaz de traumatizar a un niño o a un vegetariano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un pub cerca, allí me siento y pienso -pinta en mano- que necesito las estaciones y el frío, las noches largas y negras iluminadas por neones; mirar dentro, afrontar mis fantasmas para poder echar de menos la primavera. Noviembre no es un mes sino un estado de ánimo. Quién sabe, puede que sólo sea una enorme sugestión, un recuerdo de algo que nunca ha sucedido o una escena de una película que he olvidado. El caso es que el calendario consigue que sienta el viento y la lluvia pinchando en la cara en cuanto humea el guiso de liebre en la mesa; incluso en Madrid, donde se suceden machaconamente los días de veinte grados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que el norte de Europa hay otros otoños, los de siglos pasados, aquí ya imposibles. Noviembres de cielos cubiertos y oscuros, lluvias abundantes y hojas secas.&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/0cjQN8BuHMw" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/1918268670678058592/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=1918268670678058592" title="9 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1918268670678058592?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1918268670678058592?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/0cjQN8BuHMw/noviembre.html" title="Noviembre en Borough" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SvqkIeMobWI/AAAAAAAABic/Bhix9CbW27g/s72-c/Borough1.JPG" height="72" width="72" /><thr:total>9</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2009/11/noviembre.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;A0UESX4_fSp7ImA9WxBQF0Q.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-5809166526487725784</id><published>2009-10-23T22:51:00.049+02:00</published><updated>2010-01-18T08:20:08.045+01:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2010-01-18T08:20:08.045+01:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Opinión" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Cuentos" /><title>Duerme mi curiosidad</title><content type="html">&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SuNm_tKbHrI/AAAAAAAABgc/rBeqMC3YtTE/s1600-h/Campos+de+Castilla+de+Fernando+Garc%C3%ADa+Lema.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 213px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396270023161093810" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SuNm_tKbHrI/AAAAAAAABgc/rBeqMC3YtTE/s320/Campos+de+Castilla+de+Fernando+Garc%C3%ADa+Lema.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Duerme mi curiosidad. Descansa en los brazos de una botella añeja de la &lt;strong&gt;Borgoña&lt;/strong&gt;, entre guisos de mil años. Está aletargada, cansada de tanto buscar, un poco harta de tanta novedad. No la despierta la palabra que le explica, ni tampoco la sorpresa. Busca, como el bebé, el pecho de su madre, los sabores que le hacen sentir bien. Tan harta de medianías que ya sólo le valen los perfumes que reconoce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se relaja en los brazos de los níscalos y la mantequilla, del orégano, de la vainilla, y de los aromas lejanos de un &lt;strong&gt;Chanel&lt;/strong&gt; olvidado en una piel que ya huele a era y tomillo. Disfruta de los picotazos de guindilla de las salsas aceitosas del norte, los apimentonados del noroeste o los azafranados en amarillo del sur. Rezonga entre galletas &lt;strong&gt;María&lt;/strong&gt; mojadas en café, se regodea con la acidez de un vinagre vulgar de vino blanco, se solaza con el olor de la violeta y el del trigo, el de la uva de la vendimia, despreciada por demasiada en los tractores, con granos que caen al suelo como lágrimas, aplastados por sus ruedas en un &lt;em&gt;coupage&lt;/em&gt; con moñigas de oveja -churra, eso sí- difícil de olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anestesiada por la edad, busca el refugio en tablas, como el toro manso, en el sofrito más primitivo, en el ajo morado y la cebolla. Maleducada porque no hubo otra, se recrea en vulgares salazones de sardina regados con yema de huevo frito, mezcla avergonzada y a escondidas el chorizo, con el manchego mejor curado; disfruta de bocadillos de nocilla, mejillones en escabeche o sardinillas pringosas de grasa. No hay excusas, no es Curiosidad &lt;em&gt;Gourmet&lt;/em&gt;, para eso es tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acurrucada en el lomo de orza, se esconde entre platos hondos que mecen sopas calientes. Siempre hay un horno donde se cuece un caballito de San Antón o una pieza de pan candeal con anís. Sueña con sarmientos ardiendo, resinas que maceran el arroz con liebre, con un lamento por cada grano que no recuerda -segundos que se escurren en la memoria- y lagartijas al sol en la sobremesa. Morcilla, morteruelo, morcón, morro de cerdo; setas de cardo, guindillas y mollejas, el humo del &lt;strong&gt;Ducados&lt;/strong&gt;, el &lt;strong&gt;Amor&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Lolita&lt;/strong&gt; y los sifones en la tienda del pueblo. Sifones que se mezclan con el vino para hacer olvidar una guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Duerme mi curiosidad, todavía hedonista pero obesa, la noto lenta de reflejos y torpe. Espera sin prisa ni afán que la despierten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fotografía que ilustra: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Campos de Castilla&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Fernando García Lema&lt;/strong&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/P3BNzUryh3E" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/5809166526487725784/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=5809166526487725784" title="7 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/5809166526487725784?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/5809166526487725784?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/P3BNzUryh3E/duerme-mi-curiosidad.html" title="Duerme mi curiosidad" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SuNm_tKbHrI/AAAAAAAABgc/rBeqMC3YtTE/s72-c/Campos+de+Castilla+de+Fernando+Garc%C3%ADa+Lema.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>7</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2009/10/duerme-mi-curiosidad.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEQDQn8_fSp7ImA9WxNWFEs.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-5855893368024932137</id><published>2009-10-13T10:51:00.033+02:00</published><updated>2009-10-13T21:32:53.145+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-10-13T21:32:53.145+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Viviendo un rato" /><title>Perdiz roja</title><content type="html">&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/StRY6qbCA3I/AAAAAAAABgE/oDkVpzIuAPo/s1600-h/Idaho+Long+Tail+Pheasant+de+Kenneth+LePoidevin.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 248px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5392032418712650610" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/StRY6qbCA3I/AAAAAAAABgE/oDkVpzIuAPo/s320/Idaho+Long+Tail+Pheasant+de+Kenneth+LePoidevin.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Dicen que el otoño llega en septiembre. El mío no, el mío amanece en octubre, más o menos a lo largo de la tercera semana; de repente, alguien apaga el interruptor y la luz natural se convierte en el amarillo pálido del neón, en haces blancos de bombillas fluorescentes. Los cielos de azul velazqueño quedan reservados para los fines de semana, días de atascos serranos, migajas de alegría, el prozac del madrileño con auto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desempolvo entonces mi hambre, desanimada por el verano y el calor, y con ella la cuchara honda. Con el preludio de la tórtola, como aperitivo ligero, llega la caza menor, la volatería y en concreto la que para mí es la reina: &lt;strong&gt;la perdiz roja&lt;/strong&gt;. Como con tantas otras especies, el último cuarto del siglo XX no le ha sentado bien a este ave; la población salvaje menguó en exceso y de la necesidad del mercado nacieron las granjas de crianza. Con ellas, esa frase que triunfa en cualquier sobremesa y que provoca asentimientos quedos del publico: "&lt;strong&gt;&lt;em&gt;es que&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;&lt;strong&gt;las perdices de ahora ya no saben como las de antes&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es cierto, aunque hay más factores y más importantes que el hecho de que crezcan cautivas. El principal es que la perdiz roja -&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Alectoris rufa&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;- es alérgica a las granjas, no se adapta. Para solucionarlo se tiró de la versión asiática, la &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Alectoris Chukar&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, a la que delata la franja gris oscura en la frente, que en el caso de la roja es amarronada. Algunos granjeros, saltándose con torería la legislación española -Ley 4/89- mezclaron ambas especies, buscando la presentación de la perdiz roja y el comportamiento y ciclo vital de la Chukar, mucho más dócil y productiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema se ha agravado con la suelta de ejemplares de esta variedad fuera de las granjas, en las repoblaciones que se han sucedido durante los últimos años. Las razas se han mezclado, la pureza genética se ha modificado y &lt;strong&gt;llegan híbridos extraños con plomazos en el cuerpo&lt;/strong&gt; y etiqueta de "perdiz roja". Prácticamente indetectables a la vista, &lt;strong&gt;el aspecto es el de una perdiz roja, pero es otra cosa, lleva un ADN mixto&lt;/strong&gt;, los cazadores dicen distinguirlas fácilmente por su diferente comportamiento durante la caza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todo y con ello la experiencia francesa en &lt;strong&gt;Las Landas&lt;/strong&gt;, a partir de aves semicriadas -dicen ellos, optimistas, en semilibertad-, parece demostrar que el problema no está en la existencia de las granjas, sino en el cuidado a la hora de elegir la raza y mantenerla pura, sin cruces. Son estas gabachas mucho más regulares en su sabor que lo que encontramos habitualmente en los mercados españoles como perdiz nacional; quizá porque los estudios de campo que se han hecho, apuntan a que al menos un 30% de lo que compramos, es este Frankenstein de dos patas y carnes tiernas que necesita de mucho menos tiempo de cocción -se puede guisar en apenas una hora-, y sabor ligero. Tan sólo un pálido remiendo del original.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien sabe, la memoria tiene sus escondites -trucos sucios-, a lo peor es sólo una ilusión, aunque sospecho que realmente es otra guerra perdida. Entre los mejores recuerdos gastronómicos que guardo, están aquellos botes de perdices manchegas escabechadas -preparadas en casa con mimo- que abríamos en las comidas familiares hace más de veinte años. Eran los trofeos de los madrugones de los domingos de otoño en el campo, bien preñados de perdigones y de sabor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuadro que ilustra: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Idaho Long Tail Pheasant&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Kenneth LePoidevin.&lt;/strong&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/UOb9PZPbzEY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/5855893368024932137/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=5855893368024932137" title="20 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/5855893368024932137?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/5855893368024932137?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/UOb9PZPbzEY/perdiz-roja.html" title="Perdiz roja" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/StRY6qbCA3I/AAAAAAAABgE/oDkVpzIuAPo/s72-c/Idaho+Long+Tail+Pheasant+de+Kenneth+LePoidevin.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>20</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2009/10/perdiz-roja.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;Dk4DSX08cCp7ImA9WxNWFEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-5304429442120386365</id><published>2009-09-28T10:00:00.015+02:00</published><updated>2009-10-13T16:42:58.378+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-10-13T16:42:58.378+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Opinión" /><title>Un punto</title><content type="html">&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SsB8CIECLsI/AAAAAAAABes/IbsbxU3XuVY/s1600-h/A+night+at+Evangeline.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386441530301099714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 277px; CURSOR: hand; HEIGHT: 224px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SsB8CIECLsI/AAAAAAAABes/IbsbxU3XuVY/s320/A+night+at+Evangeline.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Y en lo más crudo del crudo otoño, cuando la economía española aterrizaba por fin al nivel basal, ése en el que descansará una larga temporada y al que toca ajustarse como a un zapato rígido y nuevo, el gobierno por fin nos confirma lo que sospechábamos: estamos tiesos como la mojama, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Todo esto después de un conjunto de medidas del tipo "Que no falte de nada", como el menda que en la barra del bar invita a unas cañitas, sacando pecho cuando pide la cuenta, mientras en su casa no paga ni siquiera la luz. Muy español, en el fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y claro, llegó el día de pagar; dejados de la mano de Dios, sin plan, confiando en una nueva burbuja inmobiliaria -imposible, claro-, nos avisan de que hay que apoquinar, que toca ayudar a los más desfavorecidos, solidaridad plasmada en dos puntos de subida del IVA y un punto en el impuesto reducido, el que se aplica a la hostelería. Casi nada, ¿Verdad?, tan sólo una subida de algo más del 14% en la tasa, patada adelante y un "ya saldrá el sol por Antequera" en toda regla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que no hay otra solución, porque la seguridad social está esquilmada y el grifo de los diferentes subsidios se cierra un poco más cada mañana, se estiran malamente los últimos sueldecitos para aquellos que por desgracia llevan ya más de dos años en el paro. Y cada cual se las apaña como puede para ir tirando, prescindiendo del cafetito de la mañana, del aperitivo, se ahorra del tabaco, de la compra, se araña en la gasolina, no se compra el periódico y en esta vorágine el ocio es el primero que recibe la bofetada, el más prescindible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto en un momento en el que se han tomado medidas extrañas, contradictorias. El gobierno español, bien atento a hacerse una foto con Ferrán Adriá mientras propone un difuso plan de negocio para la expansión del turismo -tapas, gastrobares, cultura de un "alto" tapeo- sigue una estrategia bien diferente a la del gobierno francés, que ha reducido el impuesto en hostelería nada menos que del 19,6% al 5,5%. No han llamado a ninguna escuela de negocio para tomarla, no hacía falta; tangible, sencillo, directo, una apuesta por un sector que las está pasando canutas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es que además de lo que hablamos es de la única apuesta posible en España, la industria del mejor activo que tenemos, el sol, la gastronomía, el turismo, quizá nuestra única industria posible. En tanto suenan continuamente en las noticias las bondades de nuestra gastronomía: mil congresos, mil planes, el tapeo como una marca y mira qué importantes somos y cómo nos miman en La Moncloa. Todo ello es muy bonito, suena precioso, pero lejos de la realidad, del bar de la esquina y del restaurante al que va el 99% de la gente, casas sin estrellas michelín ni publicidad alguna en los medios de comunicación. Esta es la gastronomía real y la que sufrirá en primera persona la subida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué sucederá? Pues que cada vez habrá menos negocios, menos empleo, más fraude fiscal. En un país sin una auténtica cultura gastronómica detrás, un montón de santanas se han tirado al monte con pequeños negocios en ciudades donde la sofisticación hasta hace poco eran asadores, chuletones, churrascos, paellas y solomillo al cabrales. Apasionados de la gastronomía -por dinero no lo hacen, estoy seguro- que cuando peor lo estaban pasando, reciben una buena patada en la espinilla; total, si antes podíamos vivir sin ellos, ¿Qué cuesta seguir haciéndolo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque que nadie se equivoque, ese 1% de donde va a salir es del lujo y España, hoy día sigue pensando que cualquier gastronomía fuera de casa es lujo. A esta ronda, invita la hostelería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acuarela que ilustra: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;A night at Evangeline&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Dominic White &lt;/strong&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/cT3VtkcieQQ" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/5304429442120386365/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=5304429442120386365" title="14 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/5304429442120386365?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/5304429442120386365?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/cT3VtkcieQQ/un-punto.html" title="Un punto" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SsB8CIECLsI/AAAAAAAABes/IbsbxU3XuVY/s72-c/A+night+at+Evangeline.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>14</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2009/09/un-punto.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;Dk4MQnY9eyp7ImA9WxNWFEk.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-1024957157026652745</id><published>2009-09-16T08:41:00.032+02:00</published><updated>2009-10-13T16:43:03.863+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-10-13T16:43:03.863+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Opinión" /><title>Es caro</title><content type="html">&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SrC1IJ9shXI/AAAAAAAABdU/Y-9CbwDTu-0/s1600-h/autumn.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382000706426013042" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 261px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SrC1IJ9shXI/AAAAAAAABdU/Y-9CbwDTu-0/s320/autumn.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Como una letanía: "Es caro". Lo he oído tantas veces que, aunque me da rabia, ya no me sorprende. Sucede con la mayoría de mis amigos y con los restaurantes que les propongo; en dos palabras se cierra la discusión y el abanico. Cómo explicarles la diferencia del chiringuito al restaurante bien puesto: el aparcacoches, el mantel de hilo, las cubertería, la cristalería, la bodega o la decoración, el cuarto de baño impoluto. &lt;strong&gt;El cliente medio percibe con liviandad los servicios que le ofrece el restaurante;&lt;/strong&gt; además aunque los exija y reproche su la falta, no es capaz de asociarlos a un aumento en la factura final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La durísima realidad es que en general no se distingue el pan gomoso, industrial, de la pieza casera; se obvía el buen servicio del vino, el valor que tiene un sumiller capaz de ajustarse a un precio y ofrecer algo diferente. Se come con igual agrado el consomé bien desgrasado que el caldo "enriquecido" con pastillas, se disfruta más con la chistorra que con el aperitivo sofisticado. La receta del éxito no es hacerlo bien, sino utilizar la ecuación &lt;strong&gt;Producto Barato+Costes Bajos+Abundancia&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para qué esforzarse. Si da lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ojo, que no hablo de restaurantes sofisticados, no todavía, sino de gente honesta y que quiere hacer las cosas bien, que se deja el alma en el camino; no se aprecia siquiera la cocina sencilla y cuesta pagar los veinte euros que vale un buen pescado a la plancha, desespinado y bien presentado. "Me llaman ladrón en el pueblo", me cuenta un chaval que ofrece en su restaurante uno de los menús de mejor relación calidad-precio que he comido jamás. España está llena de "plazas difíciles", el nombre oficial de las ciudades donde la gastronomía lo tiene difícil y yo me pregunto si es que hay alguna plaza fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este desesperanzador entorno, la proa del barco, la alta cocina creativa, tiene en mi opinión pocas probabilidades de sobrevivir más allá de cuatro o cinco supernovas con la suficiente proyección mediática -y publicidad. No sólo la percepción que el cliente medio obtiene de los elevadísimos grados de sofisticación de estas propuestas -en tantos casos- es prácticamente inexistente, es que a veces hasta puntúa negativamente. &lt;strong&gt;La acumulación de procesos conlleva, cuando se acumulan en demasía, un aumento exponencial en el precio;&lt;/strong&gt; pero es que además &lt;strong&gt;el resultado final es menos tangible&lt;/strong&gt;. Y este último concepto es clave a la hora de valorar una comida: un caldo puede llevar mucho tiempo y dinero, pero no se "ve", lo mismo sucede con una cocción prolongada o con una maceración compleja en la que se utilizan especias caras. Procedimientos dificultosos que forzarán al cocinero a utilizar mucha mano de obra a la vez que productos modestos, para equilibrar el precio del menú si es que se busca ser competitivo. &lt;strong&gt;Y el producto modesto, penaliza en la percepción de la experiencia.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Internet que muestra con una crueldad descarnada cualquier realidad -haciendo énfasis en la ignorancia-, no hace una excepción con esta. En blogs y redes sociales queda patente que demasiadas veces hay esfuerzos baldíos que no se ven recompensados por el reconocimiento del cliente. Todo esto debe, creo yo, desembocar en la autocrítica; quizá haya que estructurar los menús de degustación y pensar en diferentes niveles de madurez del cliente, &lt;strong&gt;quizá dejar de sobresaturar los platos de detalles prácticamente imperceptibles&lt;/strong&gt;. O quizá simplemente haya que asumir que es deficitaria y que la gran mayoría la va a despreciar por esnob. No se puede tener todo en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así de simple, lo obvio cala enseguida, lo complejo no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En España se ha construido una casa que tiene un tejado precioso, una magnífica portada de revista gastronómica, de dominical lujoso; por desgracia, sin cimientos. &lt;strong&gt;Falta&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;educación gastronómica, y ni la administración ni nuestra escasa tradición gastronómica ayudan a solucionarlo&lt;/strong&gt;. Y para valorar hay que conocer, como decía Cantinflas: "Ahí está el detalle".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuadro que ilustra: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Autumn&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Alfred Ng&lt;/strong&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/XAUPgdDRpzM" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/1024957157026652745/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=1024957157026652745" title="13 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1024957157026652745?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1024957157026652745?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/XAUPgdDRpzM/es-caro.html" title="Es caro" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://3.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SrC1IJ9shXI/AAAAAAAABdU/Y-9CbwDTu-0/s72-c/autumn.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>13</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2009/09/es-caro.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEEDQXkzeyp7ImA9WxNRE0g.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-7225071914528093390</id><published>2009-09-05T00:15:00.029+02:00</published><updated>2009-09-07T21:44:30.783+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-09-07T21:44:30.783+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Opinión" /><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Viviendo un rato" /><title>El hombre en el espejo</title><content type="html">&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SqGXImmUC4I/AAAAAAAABcs/AlxISuiGYeE/s1600-h/dali+cuadro+en+el+espejo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5377745604113075074" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 219px; CURSOR: hand; HEIGHT: 229px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SqGXImmUC4I/AAAAAAAABcs/AlxISuiGYeE/s320/dali%2Bcuadro%2Ben%2Bel%2Bespejo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Y mientras &lt;strong&gt;Michael Jackson&lt;/strong&gt; aullaba desvalido autocrítica, su epitafio, escribió el suyo propio. Se decidió a ser sincero delante de un plato o de un vino. A no dejarse llevar por modas, quiso ser independiente; a no juzgar por la época, ni por lo que le leía, se abstrajo del aquí y del ahora. Ni Ferrán ni Bocuse, o cualquiera de los dos, pero sólo cuando fueran realmente buenos, sin dejarse llevar por la histeria ni los lobbies. Se volvió suspicaz, desgraciadamente más cínico. Sospechó de todos, de todos ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probó la salsa americana, la meunier, el pil pil, las esferificaciones y el gazpacho con bogavante; no los valoró por su edad, ni por lo que le contaban, dejó que los puntuara su paladar. Al principio era sobre todo intuición, por falta de educación le costó entender lo que estaba bien o mal -si es que existe lo bueno y lo malo- pero aprendió a sortear su torpeza y cocinar, y por eso valoró la profesionalidad y no cedió ni un centímetro ante las recetas mal interpretadas o la vulgaridad, juzgó con dureza el dinero mal invertido, la sorpresa por la sorpresa, la escasez del buen producto -que consideraba algo importante- las bechameles crudas, las espumas superfluas y los platos concebidos a mayor gloria del cocinero, que no del cliente; platos tantas veces de revista de gastronomía, recetas marquetinianas para oir las loas de masajistas y trovadores dulces, demasiado fáciles de convencer. Decidió que los homenajes serían suyos, jamás del restaurante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se mofó de las guerras gastronómicas, de la inquina personal que se jugaba delante de un tablero de Monopoly bien lleno de bombones. Bombones llenos de ego que se rifaban entre los que participaban, finalmente más interesados en los besos de bienvenida y en la confrontación que en la gastronomía. Querían estar y cambiaban de bando como quien cambia de camisa, tenían precio. Y entendió que mejor lejos que cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leyó y leyó y cuanto más lo hizo, más se alejó del aquí y del ahora. Cada día era más feliz viendo comer que comiendo, quizá porque jamás consideró la gastronomía algo más que la posibilidad de compartir. Se hizo mayor mientras comía y empezó a cuestionar un poco esto y un poco aquello. A chuparse los dedos con una cigala en un restaurante de campanillas o con unas costillas en un polígono industrial. Se hizo mayor y descreído mientras comía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gastó el bonobús de las emociones; se bebió el armagnac de un trago; consciente de que el corazón se apagaba en cada bocado. Pagó sus facturas, todas y cada una de ellas. Se acercó a los dueños de los fuegos, en algunas ocasiones le tocó el premio gordo y en otras siquiera la pedrea. Despreció el temor del cocinero cobarde, por más que endeudado. Aunque la entendiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se miró al espejo y vio que había cambiado, quizá no a mejor, había apostado mucho y en alguna ocasión mal. Y decidió descansar el alma, buscando recuperar unos gramos de la inocencia que le había acompañado en el viaje, el motor de su felicidad. Porque era bien cierto que había disfrutado, había disfrutado mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagen que ilustra: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cuadro en el espejo&lt;/em&gt;, Dalí.&lt;/strong&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/-2YJFWwUHLg" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/7225071914528093390/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=7225071914528093390" title="18 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/7225071914528093390?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/7225071914528093390?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/-2YJFWwUHLg/el-hombre-en-el-espejo.html" title="El hombre en el espejo" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://2.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SqGXImmUC4I/AAAAAAAABcs/AlxISuiGYeE/s72-c/dali%2Bcuadro%2Ben%2Bel%2Bespejo.jpg" height="72" width="72" /><thr:total>18</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2009/09/el-hombre-en-el-espejo.html</feedburner:origLink></entry><entry gd:etag="W/&quot;CEECQH09eCp7ImA9WxNRE0g.&quot;"><id>tag:blogger.com,1999:blog-1671315408277448786.post-1608475050244325340</id><published>2009-08-06T09:24:00.021+02:00</published><updated>2009-09-07T21:44:21.360+02:00</updated><app:edited xmlns:app="http://www.w3.org/2007/app">2009-09-07T21:44:21.360+02:00</app:edited><category scheme="http://www.blogger.com/atom/ns#" term="Crónicas Gallegas" /><title>Ostra plana</title><content type="html">&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SnqSefKDh8I/AAAAAAAABaU/_WowiXFk9gQ/s1600-h/Plato+de+Ostras.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; DISPLAY: block; HEIGHT: 242px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366762958422771650" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SnqSefKDh8I/AAAAAAAABaU/_WowiXFk9gQ/s320/Plato+de+Ostras.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En el mercado de la &lt;strong&gt;Piedra&lt;/strong&gt; vigués, antigua zona de venta de aquello que los marineros traían de sus viajes, se ha producido un cambio sordo, callado. Las señoras ya no ofrecen &lt;strong&gt;ostra plana -ostrea edulis-&lt;/strong&gt;, en su lugar se ofrece mayoritariamente la &lt;strong&gt;ostra rizada&lt;/strong&gt; -&lt;strong&gt;castrossea gigas&lt;/strong&gt;- importada, despreciada por el público gallego y sin apenas tradición local. De los más de 800 puntos de fondeo para establecer bateas que funcionaron en los años 70, apenas quedan 100, y de estos que quedan, lo que se publica en prensa son las quejas de los ostricultores, cansados de un cultivo que merma en demasía por su elevada mortandad y por tanto, poca rentabilidad económica, pidiendo que se les deje criar mejillón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cultivo de la ostra tiene una gran tradición en Galicia, anterior incluso al nacimiento de Cristo. Desde el siglo XVII hasta el XIX se esquilmaron los bancos naturales debido a las exportaciones al resto de España y Francia. El siglo XX, agitado de por sí, no permitió recuperarlos y quedaron apenas algunos reductos en las zonas de &lt;strong&gt;Ortigueira&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Arosa&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Vigo&lt;/strong&gt;. En los años 70, agotadas ya absolutamente las reservas naturales, se empieza a criar la ostra, utilizando para ello técnicas muy similares a las que se utilizaban con otros bivalvos. Sobre todo el engorde en batea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea era sencilla, se compraban las semillas de ostra -principalmente Irlanda, Francia e Italia- y se engordaban en las bateas. Por desgracia, el sistema de crianza andaba en pañales y sea por la infección el parásito &lt;strong&gt;Bonamia ostrae&lt;/strong&gt;, que vino con las semillas francesas, sea por la contaminación en las rías, los rendimientos fueron bajos. Para evitar la elevada mortandad, se fueron acortando más y más los tiempos de crianza en batea, comprando finalmente ostras ya medianamente engordadas y manteniéndolas durante unos meses en las rías. El sistema era un fracaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, los franceses, tras haber sufrido múltiples batacazos a lo largo del siglo XX con la propia ostra plana y con una variedad portuguesa, se decieron en los años 70 por el cultivo de la ostra rizada, proveniente de Japón. Con ella han conseguido crear un ecosistema rentable, de producción constante. Ellos son los grandes triunfadores, con no menos de cinco zonas de producción (&lt;strong&gt;Normandía, Marennes, Arcachon, Bretaña y Mediterráneo&lt;/strong&gt;). En poco menos de treinta años, el sinónimo de lujo en la ostra se asocia a los grandes ostricultores franceses: &lt;strong&gt;Gillardeau&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Sorlut&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;David Hervé&lt;/strong&gt;. Impusieron un sistema de clasificación de las ostras por talla y número, de la enorme 000 a la 6 y les pusieron nombre y apellidos a los tratamientos que les aplicaban -las &lt;em&gt;&lt;strong&gt;spéciales Gillardeau&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, las &lt;em&gt;&lt;strong&gt;pousse de claire&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; de Hervé ó la &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Fine de Claire Verte&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de Sorlut&lt;em&gt;. &lt;/em&gt;Es especialmente reseñable el trabajo de afinación de sabor que estos productores realizan en Marennes en los &lt;strong&gt;&lt;em&gt;claires&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: zonas de agua salada mezclada con agua dulce, donde hay más plancton que en el propio océano y que proporciona ostras verdes -debido al alga &lt;strong&gt;navícula azul&lt;/strong&gt;- ligeramente dulces, con un regusto avellanado y menos sabor a yodo. Al fin y al cabo un marisco híbrido de agua salada y agua dulce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, en pocos años, prácticamente ha desaparecido la ostra autóctona gallega. Un animal que, como una bomba de agua, tragaba y expulsaba agua a una velocidad de vértigo, atrapando el abundante fitoplancton; la exuberante vida marina de las rías gallegas plasmada en carne yodada, de sabor profundo y delicioso. Quizá el problema fueran los excesos de extracción en los bancos naturales, quizá la debilidad de la propia especie, o el desconocimiento de los sistemas de crianza por falta de investigación; puede que el problema anduviera en la boniamosis o en la contaminación de las rías. Un ostrero pontevedrés incluso me dijo que la relidad era que faltaba interés por este bivalvo en la propia Galicia. Yo lo dudo, la ostra jamás faltó en ninguna descripción de las que &lt;strong&gt;Jorge Víctor Sueiro&lt;/strong&gt; hizo en los años 80 de sus "mariscadas perfectas". Mirando incluso un poco más atrás podemos recuperar a través del gastrónomo y político gallego &lt;strong&gt;Picadillo&lt;/strong&gt; la receta de la ostra escabechada, fórmula del cura de &lt;strong&gt;Rianxo&lt;/strong&gt; que en su pequeño bistrot madrileño, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Sacha&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, ha recuperado &lt;strong&gt;Sacha Ormaechea&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Pero estas ostras crudas, que deben comerse en series de cuatro, separadas por una pequeña tostada con mantequilla, según nos enseño Balzac, alivio de las duras resacas, no son las que Picadillo arrancaba del cubilete, en su Pazo de Anzobre. La formula del cura se consigue con ostras grandes, a las que se les da una vuelta sobre el fuego, en aceite y sin rancio, tal como escribe Puga y Parga. Se escurren y en el aceite restante se agrega vino blanco, vinagre, pimienta en grano y molida y hojas de laurel. Cuando rompe el hervor, se añaden las ostras al escabeche y se dejan cocer un minuto. Unas vez frias se envasan, para gloria de los canónigos que rezaban con el cura de Rianxo. A ellos ruego no tengan en cuenta el pecado de aquel que hizo polvo seco a un mejillón".&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo un rito: abrir la ostra con buen cuidado de no cortarse, tirar el agua de mar que trae dentro, dejar que produzca la suya propia, tomarla a ocho grados, si no es con albariño, que sea con un buen champán; lo mejor de cada casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuadro que ilustra: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Plato de ostras&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Victor-Gabriel Gilbert&lt;/strong&gt;&lt;img src="http://feeds.feedburner.com/~r/LosSabores/~4/SY4PWUIIXqY" height="1" width="1"/&gt;</content><link rel="replies" type="application/atom+xml" href="http://ligasalsas.blogspot.com/feeds/1608475050244325340/comments/default" title="Enviar comentarios" /><link rel="replies" type="text/html" href="http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1671315408277448786&amp;postID=1608475050244325340" title="19 comentarios" /><link rel="edit" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1608475050244325340?v=2" /><link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://www.blogger.com/feeds/1671315408277448786/posts/default/1608475050244325340?v=2" /><link rel="alternate" type="text/html" href="http://feedproxy.google.com/~r/LosSabores/~3/SY4PWUIIXqY/ostra-plana.html" title="Ostra plana" /><author><name>Carlos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13170946133296901255</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel="http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail" width="21" height="32" src="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/TH35lXf8N2I/AAAAAAAAB1U/WYNYXD1LanQ/S220/la+foto.JPG" /></author><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="http://1.bp.blogspot.com/_ozZohRD85A8/SnqSefKDh8I/AAAAAAAABaU/_WowiXFk9gQ/s72-c/Plato+de+Ostras.JPG" height="72" width="72" /><thr:total>19</thr:total><feedburner:origLink>http://ligasalsas.blogspot.com/2009/08/ostra-plana.html</feedburner:origLink></entry></feed>
